Las medidas tomadas para combatir el virus COVID-19 han tenido un gran impacto en la sociedad y en el mercado laboral. En este contexto, los datos de empleo generados por el INE permiten tener una visión sólo parcial de la contingencia, ya que tiene un rezago de poco más de un mes1.
El boletín publicado este mes (Junio), corresponde a los datos del trimestre móvil Febrero-Marzo-Abril (FMA-2020), los cuales fueron publicados por el INE el 29 de Mayo de 20202.
Los principales resultados del trimestre son:
Existe una reducción en 65 mil personas empleadas y al mismo tiempo una baja de 4 mil personas cesantes.
Lo anterior se refleja en un aumento en 70 mil personas inactivas, es decir que salen del mercado laboral pues dejan de buscar empleo activamente.
Las principales razones para dejar de buscar empleo se relacionan a esperar mejores condiciones del mercado y debido a que se espera no encontrar trabajo en este período.
El grupo de edad más afectado son los mayores de 60 años, los que venían mostrando una salida del mercado laboral desde el estallido social, lo que se incrementa en los últimos dos trimestres.
Otro efecto importante es el incremento en 39.4% en la cantidad de personas cesantes en el rango de 45 a 59 años.
Otro grupo que se ha visto fuertemente afectado son las personas con educación primaria y secundaria, quienes pierden más de 30 mil y 37 mil empleos en este período en comparación al mismo período del año anterior.
Con lo anterior, se observa que a la fecha los grupos más vulnerables tanto en condiciones de salud como en ingresos, han sido los más afectados en el mercado laboral producto de la crisis sanitaria
CIFRAS CLAVE | FMA-2019 | FMA-2020 |
OCUPADOS | 704,126 | 632,064 |
CESANTES | 54,018 | 61,900 |
INACTIVOS | 573,955 | 649,396 |
CESANTÍA | 7.1% | 8.9% |
OCUPACIÓN | 52.9% | 47.1% |
En este trimestre se observa una contracción del mercado laboral, que implicó un incremento en la cantidad de personas inactivas (fuera del mercado laboral) de 24.797 con respecto al trimestre inmediatamente anterior EFM de 2020.
En comparación con el mismo trimestre (FMA) del año 2019, se destruyeron 65 mil empleos lo que acompañado a una reducción de los cesantes (disminuyeron en 4 mil personas) generaron un sustancial aumento de los inactivos (aumentaron en 70 mil personas). En este sentido, se observa que quienes pierden el empleo no buscan uno nuevo, e incluso algunas personas que buscaban empleo dejaron de hacerlo, a la espera de mejores condiciones en el mercado laboral.
Este cambio en el comportamiento de las personas que pierden su trabajo y también de una parte de los cesantes que dejan de buscar trabajo por la baja probabilidad de encontrar uno en las condiciones actuales, es el principal impacto de la pandemia y dado que las cifras son un promedio móvil, es decir, consideran este cambio desde Febrero cuando aún no teníamos ningún infectado en el país, podríamos decir que la situación en el último mes del trimestre analizado, Abril, es más desoladora y que debemos prepararnos para un escenario aún más negativo en los meses que vienen. Por ello, la realización de políticas orientadas a contener la caída de ingresos en las familias más pobres y generar nuevos puestos de trabajo que puedan realizarse en el ambiente de contagio serán muy necesarias.
Este trimestre comienza a mostrar con fuerza el impacto de la pandemia sobre el mercado laboral regional. La reducción de la ocupación en más de 65 mil puestos de trabajo, acompañada de una reducción en los cesantes no porque encontraron trabajo, sino porque se desalentaron y salieron de la fuerza de trabajo, pasando al grupo de personas inactivas de la economía.
| OCUPADOS | CESANTES | INACTIVOS | ||||||
TRAMO EDAD | FMA-2019 | FMA-2020 | VARIACIÓN | FMA-2019 | FMA-2020 | VARIACIÓN | FMA-2019 | FMA-2020 | VARIACIÓN |
15 - 29 AÑOS | 141,082 | 120,709 | -14.4% | 20,364 | 25,207 | 23.8% | 212,959 | 229,134 | 7.6% |
30 - 44 AÑOS | 248,634 | 230,119 | -7.4% | 21,640 | 19,922 | -7.9% | 72,529 | 88,010 | 21.3% |
45 - 59 AÑOS | 224,938 | 211,907 | -5.8% | 10,071 | 14,044 | 39.4% | 86,391 | 100,150 | 15.9% |
60 O MÁS AÑOS | 89,473 | 69,329 | -22.5% | 1,943 | 2,728 | 40.4% | 202,076 | 232,102 | 14.9% |
La tabla anterior muestra que el grupo más golpeado corresponde a los mayores de 60 años, donde los ocupados bajaron en 22,5%, se incrementaron los cesantes en 40,4% y aumentaron los inactivos en casi un 15%. Adicionalmente, es preocupante el incremento de los cesantes en el rango de edad de 45 a 59 años (39,4%). Este dato es alarmante en el contexto del COVID-19 porque afecta más severamente a personas en este rango de edad y sugiere que además de estar en mayor riesgo de salud, se están quedando con menos ingresos por la pérdida de empleo.
Los jóvenes reducen su cesantía con relación al mes anterior en 3.642 personas, debido principalmente a que dejan de buscar trabajo y pasan de cesantes a inactivos, generando en todos los grupos una reducción total de 4.056 cesantes.
Los inactivos son el grupo que más aumenta por la reducción en los ocupados y en los cesantes que dejan de buscar trabajo. Cuando se mira qué grupo es el más afectado por edad, se encuentra que hasta los 44 años son fuertemente afectados con incrementos muy significativos en el trimestre y que definen una fuerza tendencia que se manifestó levemente en el trimestre anterior.
Por otra parte, los adultos mayores de 64 años también muestran un crecimiento, aunque no tan alto en el trimestre. No obstante, se diferencia del resto de las cohortes de edad en que su incremento de inactivos comienza en el trimestre Oct-Nov-Dic, lo que se puede asociar al Estallido Social, y que la pandemia viene a reforzar. Este grupo, además, tiene una alta mortalidad cuando llega a contraer el virus, por lo que se verá enfrentado a un problema grave, ya que deberá ser mucho más cauto al salir a buscar trabajo para no contagiarse y por lo tanto, su generación de ingresos será más difícil. Debido a todo lo anterior, se debería pensar en una política especialmente orientada a este segmento de modo de reducir los riesgos de contagio y los efectos económicos del desempleo.
La estructura sectorial de la Región del Bío-Bío se mantiene respecto del mismo trimestre de 2019, excepto por que Industria Manufacturera pasa al segundo lugar en importancia, desplazando al sector de Otras Actividades y Servicios Sociales y Personales al tercer lugar.
Un cambio similar ocurre con los sectores de Transporte, Información y Comunicación que aumenta significativamente, desplazando al sector de Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca el cual se vio afectado por el retraso de en el inicio de la temporada de pesca artesanal en el mes de marzo.
El análisis sectorial también muestra que los sectores que más reducen participación laboral son los asociados a servicios como: Otras Actividades y Servicios Sociales y Personales, Actividades Profesionales y administrativas y las Actividades de los Hogares.
| OCUPADOS | CESANTES | INACTIVOS | ||||||
NIVEL EDUCACIONAL | FMA-2019 | FMA-2020 | VARIACIÓN | FMA-2019 | FMA-2020 | VARIACIÓN | FMA-2019 | FMA-2020 | VARIACIÓN |
Primaria o menos | 129,476 | 99,345 | -23.3% | 4,837 | 8,877 | 83.5% | 188,588 | 203,053 | 7.7% |
Secundaria | 295,520 | 258,225 | -12.6% | 19,893 | 26,769 | 34.6% | 243,752 | 267,492 | 9.7% |
Técnica | 110,869 | 103,511 | -6.6% | 10,388 | 8,775 | -15.5% | 48,482 | 55,878 | 15.3% |
Universitaria o más | 168,222 | 165,099 | -1.9% | 18,900 | 17,082 | -9.6% | 93,044 | 110,224 | 18.5% |
Al analizar el trimestre Feb-Mar-Abr 2020, por nivel educacional se ve un gran impacto negativo en los trabajadores con sólo enseñanza primaria y secundaria. Mientras los primeros pierden más de 30 mil empleos, los segundos reducen su ocupación en más de 37 mil puestos de trabajo, lo que representa una caída de 23% y 12,6%, respectivamente.
Por otra parte, los técnicos y universitarios pierden un poco más de 7 y 3 mil puestos de trabajo respectivamente, esto plantea un gran desafío social, ya que el gran impacto en la ocupación está sobre el grupo de menor educación que al mismo tiempo es el grupo de más bajos ingresos. La encuesta CASEN sistemáticamente muestra que el salto en ingresos está asociado a la educación superior y técnica profesional, mientras que aquellos trabajadores que solo poseen enseñanza media completa o inferior, sus ingresos tienen a ser considerablemente menores, por lo que la posibilidad que una gran proporción de este grupo se incorpore en el grupo de pobres es muy alta y demandará políticas especiales y urgentes ya que este proceso comenzó hace más de un mes y las consecuencias negativas ya están ocurriendo.
Este boletín da una mirada especial a la informalidad laboral dado que es el sector de la economía más desprotegido a los efectos económicos del COVID-19.
La realidad de los ocupados en el sector informal en la región no es optimista. En el trimestre FMA de 2019 habían más de 178 mil trabajadores informales, que representaba más de 25% de la fuerza laboral regional, mientras que en FMA de 2020 este grupo se había reducido en más de 40 mil trabajadores, los cuales perdieron su trabajo y no salieron a buscar, lo que los transformó en inactivos. Es decir, de los más de 70 mil personas que pasaron de la fuerza laboral a inactivos, más de 40 mil lo hicieron desde la informalidad.
El impacto en el sector informal es mucho más negativo que en el sector formal donde los puestos de trabajo se reducen en poco más de 31 mil personas, lo que representa solo un 6% del total de trabajadores formales contrastando con el 23% de reducción de puestos de trabajo en el sector informal.
La estructura sectorial de los trabajadores muestra que son los sectores asociados a los servicios en general los que más concentran trabajadores en informales, mientras que los sectores minería, electricidad, gas y agua, financiero donde priman los trabajos formales.
En este contexto, el efecto de la pandemia comienza a notarse fuertemente en este trimestre, donde se aprecian caídas significativas de trabajadores en el sector transporte, información y comunicaciones, alojamiento y servicios de comida y actividades del hogar, mientras que ocurren algunos incrementos de trabajadores informales en los sectores de educación y de administración pública y defensa.
También se aprecia algunos traspasos desde el sector informal al sector formal, siendo el sector de transporte, información y comunicacione el sector donde más fuerte ocurre este traslado desde el sector informal al sector formal.
Los datos actuales de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) no entregan suficiente detalle aún para poder analizar cómo los cambios y restricciones de movilidad han afectado al mercado laboral. Sin embargo, existen otras fuentes de datos que aprovechan los beneficios del “Big Data” para capturar información relevante. En los siguientes gráficos se muestra el porcentaje de cambio en la movilidad de automóviles en la región del Bío-Bío y en las regiones de Chile donde se tienen datos.
Inicialmente, en los meses de verano se ve un alza en la movilidad típica de la época estival en la región, llegando a 69% y 75% más movilidad el 8 y 14 de febrero respectivamente.
Desde el inicio de marzo, en especial desde la segunda semana ha habido una reducción importante en la movilidad por automóviles en la Región, llegando al mínimo de 82% menos movilidad el 12 de abril.
Hemos agregado una línea de tendencia4 a este gráfico la que muestra que, desde la tercera semana de abril, parece haber una leve tendencia al alza de la movilidad en la región.
Los datos de movilidad bajan abruptamente a partir de mediados de marzo antes que comenzara la cuarentena, llegando a una reducción del 80 por ciento de la movilidad respecto del inicio de la serie el 13/1/2020. Luego viene la cuarentena donde la movilidad tiende a mantenerse y finalizada comienza una tendencia a aumentar, llegando a estabilizarse alrededor de una reducción del 50% respecto del punto inicial.
A pesar de aún no tener cifras laborales, los datos del reporte “Community Mobility Reports” de Google brindan valiosos datos de cómo ha ido evolucionando la movilidad, pero desagregando por área dónde se realizan las actividades. Esto da una buena idea de cómo serán los impactos diferenciados del COVID-19 en movilidad laboral por sectores económicos.
Así el próximo gráfico muestra que las áreas tanto de “Comercio y Recreación”, al que las áreas de “Parques” han visto reducida su movilidad en 71% y 79% en la región del Bío-Bío al 26/04.
Asimismo, el segundo grupo de áreas más afectadas son las “Estaciones de Transporte Público”, “Supermercados y Farmacias” y “Lugares de Trabajo”, reduciendo su movilidad en 68%, 51% y 33% respectivamente al 26/04.
Finalmente, las áreas residenciales vieron un aumento de más de 20% de su movilidad.
Elaboración: Esteban López, Director Ejecutivo CEPR - UAI
Edición:
- Hugo Salgado, U. de Concepción
- Patricio Aroca, Director de Investigación Escuela de Negocios
- Juan Eberhard, Director CEPR - UAI
- Lynn Richards, Coordinadora UAI
Apoyo en Programación: Martín Sielfeld, Ayudante CEPR - UAI
El Boletín Laboral CEPR es un producto UAI con el apoyo del centro COES (ANID/FONDAP/15130009). Las opiniones expresadas son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no representan necesariamente la opinión de UAI o COES
Metodología se basa en muestra rotativa (una comuna se divide en 3, encuestando solo 1/3 cada mes) para evitar el agotamiento de la muestra. Ver más detalles en este link↩
Estos datos consideran los cambios introducidos por el INE en su proceso de actualización de los datos de Empleo. Más información en este link↩
Los datos de los cesantes por industria no fueron liberados por el INE al término de la elaboración de este boletín, lo que impide proveer el desglose de los cesantes y sus variaciones por sector industrial.↩
Tendencia estimada usando técnica de regresión estadística de polinomios locales “loess” (Fuente: W. S. Cleveland, E. Grosse and W. M. Shyu (1992) Local regression models. Chapter 8 of Statistical Models in S eds J.M. Chambers and T.J. Hastie, Wadsworth & Brooks/Cole.)↩