Nota sobre artículo: Marco conceptual del manejo de recursos naturales

Por López Jiménez, Leonardo Noriel Chan Quijano, José (2016), Marco conceptual del manejo de recursos naturales. Revista Latinoamericana de Recursos Naturales..

El crecimiento poblacional ha provocado, en gran, parte el deterioro ambiental, pues ha traído consigo, un uso indiscriminado de los recursos naturales. Para que el desarrollo de las poblaciones a nivel mundial, sea saludable, debe considerar aspectos sociales, económicos y ambientales en un sentido integral.

De esta forma, nos encontramos ante la propuesta, de que es necesario manejar los recursos naturales. Entendiendo por manejo “la administración y la gestión, desde principios, técnicas y prácticas que conduzcan a una meta definida, y que sean eficientes y eficaces”. Y para definir recurso natural, podríamos posicionarnos desde dos perspectivas, una antropocentrista y otra biocentrista. Desde la primera, los recursos naturales serían “los elementos del medio ambiente, incluyendo sus especies y procesos ecológicos, que tengan un potencial uso y que éste, permita cubrir las necesidades humanas”. Ahora, desde una perspectiva biocentrista, un recurso natural sería “todo elemento del medio ambiente, que sea o no benéfico para el hombre”.

El manejo de recursos naturales, surge, a su vez, desde la conceptualización de sustentabilidad, que permita la perpetuación de la obtención del recurso, para las futuras generaciones, dentro de los márgenes políticos, legales y éticos, incluyendo su distribución equitativa.

Sin embargo, las diferencias en la práctica del uso de los recursos naturales, presentan una clara división. Pues, por una parte se conciben los elementos naturales desde una visión mercantilista, y por otra, hay quienes han desarrollado la protección y conservación de ecosistemas, la restauración de ambientes afectados, y el uso sustentable de los recursos.

Debido a los vacíos en la definición de los conceptos abordados y el interés por definir lo que estos abarcan, para su aplicación, dentro de una visión integrada de economía, cultura, política, sociedad y el ambiente, se plantea la definición de el manejo como “la toma de decisiones, aplicación de estrategias métodos y técnicas para regular, administrar y dirigir la utilización de los recursos naturales y la evaluación de dicho proceso”. Y con su definición surgen modelos de manejo, que pretenden establecer procesos de uso y gestión, como lo son: Modelo extraccionista: Únicamente toma en cuenta beneficios económicos del uso de los elementos del ambiente. El modelo proteccionista: que restringe en gran medida el uso del recurso y por su parte el modelo conservacionista, permite su uso pero sin comprometer la integridad, funcionalidad y capacidad regenerativa del ecosistema. El modelo sostenible o ecodesarrollo, tiene una visión más amplia, pues propone planificación para el manejo equilibrado tomando en cuenta los factores económico, social y ambiental. Modelo productivo toma en cuenta la economía principalmente, pero utilizando en gran medida el recurso, en búsqueda de perpetuarse, no en pro de su conservación, sino, para su prolongada extracción. El modelo tradicional, es basado en el manejo que, desde comunidades se le ha dado a los recursos tomando en cuenta la comunidad como otro elemento del ecosistema. El modelo técnico promueve la prevención del daño ambiental, producto de la explotación basándonos en el conocimiento obtenido desde la investigación científica, integrando los ecosistemas y sus interacciones en el proceso. El Modelo sociocultural, por su parte, toma en cuenta la cosmovisión de las comunidades, desde su organización hasta la participación en la toma de decisiones, sobre el uso de los recursos dentro de sus prácticas sociales y culturales de costumbre. Estos tipos de manejo pueden ser inclusivos, es decir, que toman en cuenta el factor social, económico y ambiental o bien, exclusivos, que toman en cuenta sólo uno de ellos para emplear el manejo. Si bien el manejo que se dé en un lugar, debe atender a las disposiciones ecológicas, éste, tendrá una finalidad, la cual irá enfocada a la calidad de vida humana, sus mejoras y su desarrollo social. Debe tomarse en cuenta que se requiere que este objetivo final no transgrede la sustentabilidad de un espacio, que permita que este no agote sus capacidades naturales regenerativas y funcionales. Llegando así, cada vez más a lo que se conoce como desarrollo sostenible. Permitiendo que tanto los ejes económico y social puedan desarrollarse, sin agotar el tercer eje en el cual estos se sostienen: el ambiental.

Fotografía de Río Ágrio, 2016, por Alejandra Pérez.Título: Recursos naturales tesoro de Costa Rica.