Siempre me han gustado los perros, en mi familia hemos tenido muchos Golden Retriever, nuestra raza favorita; soliamos tener una pareja, macho y hembra, perros hermosos ciertamente.Un dia la naturaleza actuó, la perra quedo preñada y desde entonces, tuvimos que decidir que podiamos hacer, como cuidarla y que hacer con los cachorros, estuvimos atentos a ella todo el tiempo, y casualmente justo cuando nadie la estaba vigilando, comenzó a tener sus cachorros, fue dramático, no paraban de salir cachorros, al final tuvo una camada de 7 cachorros, todos perfectamente bien. Los meses siguientes fuero los meses mas divertidos que he tenido en la vida, una camada de cachorros golden retriever jugando y haciendo destrozos por todo lado,pero ya era momento de decidir que hacer con ellos. Decidimos venderlos; se vendieron sumamente rápido, era triste ver partir a uno, pero era necesario, al final solo quedaron dos, uno de ellos nuestro favorito, no podiamos venderlo, simplemente era perfecto. Conservamos el cachorro y fue la mejor decisión que hemos tomado, se llama Junior, y es el perro mas dulce del mundo, actualmente es enorme y parece un oso, pero sigue siendo un cachorro, para mi realmente una historia feliz.