Una IPS privada que conecta su oferta asistencial con una propuesta de articulación comunitaria y atención respetuosa de la diversidad.
Centro Médico Comunitario Red Somos IPS S.A.S.
Nuestro portafolio se orienta a la salud sexual, el VIH y otras infecciones de transmisión sexual.
La propuesta integra servicios del CMC y articulación con la Corporación Red Somos, con responsabilidades diferenciadas según el alcance acordado.
NIT 902032322-6
Código de prestador REPS 1100143665
Ubicación La Magdalena · Bogotá
Sede principal AK 19 # 37-36, piso 1
328 Medicina general
312 Enfermería
344 Psicología
712 Toma de muestras de laboratorio clínico
714 Servicio farmacéutico
Prevención combinada · PrEP y PEP · Tamizaje de VIH e ITS.
Atención integral en VIH · Diagnóstico y manejo de ITS.
Salud sexual integral · Salud trans · Salud anal · Salud mental.
Personas que viven con VIH
Hombres que tienen sexo con hombres
Personas transgénero
Trabajadores y trabajadoras sexuales
Parejas serodiscordantes
Usuarios de PrEP y PEP
Comunidad LGBTIQ+
Jóvenes y adultos sexualmente activos
Atención con enfoque diferencial, confidencial y respetuoso
de la diversidad.
Los grupos mencionados pueden coincidir
en una misma persona.
Fuente: portafolio institucional del CMC Red Somos, apartado “Poblaciones que atendemos”, página 10.
Contar con servicios focalizados para responder a necesidades de salud sexual, VIH e ITS.
Acercar la atención a personas que requieren orientación y acompañamiento para acceder.
Articular prevención, atención y seguimiento con los servicios y apoyos de la red.
La necesidad específica se precisará con cada ERP/PSS, según su población, territorio y organización de servicios.
Proponemos conectar los servicios asistenciales del CMC con orientación y acompañamiento comunitario, para facilitar la vinculación y apoyar la continuidad del cuidado.
Objetivo de la vinculación: estructurar una respuesta en salud sexual, VIH e ITS según las necesidades de su población, las capacidades del CMC y las responsabilidades acordadas.
Conexión entre el acercamiento comunitario y la oferta de atención.
Articulación de atención, acompañamiento y seguimiento del cuidado.
Una respuesta focalizada, con servicios y responsabilidades definidos.
Beneficios esperados. Los compromisos y su medición se definirán según la población, la capacidad disponible y el alcance acordado.
Seis componentes conectados para conocer a la población, priorizar sus necesidades y coordinar la respuesta con las ERP/PSS.
Organizar una respuesta en salud sexual, VIH e ITS que conecte atención, acompañamiento y seguimiento según las necesidades de la población acordada.
Servicios registrados del CMC y coordinación de los apoyos requeridos dentro de la red, según la capacidad y el acuerdo establecido.
Acercamiento, educación, orientación y acompañamiento en articulación con la Corporación Red Somos, con actividades y responsabilidades delimitadas.
Esquema conceptual: los segmentos representan componentes del modelo, sin indicar porcentajes, volúmenes ni resultados.
Acercamiento a las poblaciones, construcción de confianza y reconocimiento de barreras, en articulación con la Corporación Red Somos.
Reconocimiento de necesidades clínicas, condiciones sociales y familiares y redes de apoyo relevantes para el cuidado.
Organización de la información para priorizar la atención y el acompañamiento, según criterios clínicos definidos.
Articulación de servicios asistenciales, educación, acompañamiento comunitario y apoyos de la red según las necesidades identificadas.
Coordinación del seguimiento de citas, resultados, canalizaciones y pendientes, con responsables y comunicación definidos.
Revisión de la experiencia y de la información disponible para reconocer dificultades, orientar mejoras y validar su aporte al cuidado.
La torre de control se propone como una función de coordinación. Su denominación no implica que exista una plataforma tecnológica implementada. El alcance operativo del modelo se validará con el CMC.
| Riesgo | Respuesta propuesta |
|---|---|
| Barreras de acceso, estigma o desconfianza. | Acercamiento comunitario, orientación confidencial y atención con enfoque diferencial. |
| Necesidades clínicas o sociales sin identificar. | Caracterización de la población y actualización de la información relevante para el cuidado. |
| Atención sin priorización de necesidades. | Análisis de información y estratificación según criterios clínicos definidos. |
| Fragmentación entre servicios y apoyos. | Coordinación sociosanitaria y delimitación de responsabilidades con las ERP/PSS. |
| Resultados, canalizaciones o controles sin seguimiento. | Gestión de pendientes mediante la función de torre de control. |
| Dificultades recurrentes sin ajustes. | Revisión de la experiencia y validación de mejoras en la respuesta. |
| Demanda superior a la capacidad disponible. | Definición del alcance y volumen de atención según equipo, horarios y apoyos confirmados. |
| Información insuficiente para coordinar el cuidado. | Acuerdo sobre registros, responsables y mecanismos de comunicación e intercambio de información. |
Riesgos considerados para estructurar la propuesta; no representan frecuencias o eventos medidos en la IPS.
Organizar la atención asistencial, aplicar los criterios clínicos acordados y coordinar el seguimiento dentro de su alcance.
Desarrollar las actividades comunitarias que se acuerden y comunicar las necesidades de orientación y acompañamiento identificadas.
Precisar la población y la necesidad de su red; concertar los apoyos, la coordinación y los mecanismos de seguimiento que correspondan.
La distribución definitiva dependerá del tipo de relación y del alcance acordado entre las entidades participantes.
Proponemos recibir personas remitidas por la ERP/PSS y conectar a quienes llegan mediante el acercamiento comunitario con la ruta de atención acordada.
El equipo asistencial del CMC valoraría las necesidades de la persona y definiría la prioridad de atención y los apoyos requeridos, según criterios clínicos.
Los servicios se organizarían según el plan de cuidado, el alcance contratado y la disponibilidad confirmada de medicina general, enfermería, psicología y los apoyos registrados.
Cuando la persona requiera atención fuera del alcance del CMC, se coordinaría su canalización hacia los prestadores definidos por la ERP/PSS, incluyendo la información necesaria para continuar el cuidado.
La función de torre de control permitiría organizar el seguimiento de citas, resultados y canalizaciones, identificar interrupciones y comunicar las barreras a los responsables de resolverlas.
El CMC y la ERP/PSS revisarían las dificultades del recorrido y los compromisos acordados. La información disponible orientaría ajustes en la coordinación y la atención.
Articulación comunitaria durante el recorrido: la Corporación Red Somos podría participar en orientación, educación y acompañamiento para el acceso y la continuidad, según las actividades y responsabilidades acordadas.
Este recorrido explica la operación propuesta de los seis componentes del modelo; no constituye un modelo adicional. Los canales de ingreso, responsables, tiempos y mecanismos de coordinación se concertarán con cada ERP/PSS.
Conexión de la oferta asistencial con las personas y sus contextos.
Atención y apoyos relacionados con las necesidades y prioridades identificadas.
Coordinación entre servicios clínicos, acompañamiento comunitario y red de atención.
Seguimiento de barreras, canalizaciones y pendientes del recorrido de atención.
Organización de la información sobre la atención y las necesidades pendientes.
Aprendizaje de la experiencia para fortalecer la respuesta institucional.
Conexión con la oferta comercial: seleccionar con la ERP/PSS la población y los componentes requeridos permitirá delimitar los servicios, las responsabilidades y los recursos de la propuesta.
Beneficios esperados del modelo propuesto. Los resultados, compromisos e indicadores se establecerán cuando se disponga de información operativa y se acuerde el alcance de la relación.
Podemos estructurar servicios en salud sexual, VIH e ITS y su articulación con acompañamiento comunitario. El punto de partida es identificar qué atención necesita complementar su entidad.
Estas son tres situaciones en las que proponemos evaluar la participación del CMC:
Por ejemplo, consultas de medicina general, enfermería o psicología para personas con necesidades de salud sexual, VIH o ITS.
Busca que una población cuente con servicios, orientación y seguimiento articulados a lo largo de su cuidado.
Un PSS requiere apoyo en componentes específicos para completar la respuesta que ofrece a sus pacientes.
Según la necesidad identificada, la propuesta puede concentrarse en un servicio o conectar varios componentes:
Prestación de uno o varios servicios registrados del CMC: medicina general, enfermería, psicología, toma de muestras o servicio farmacéutico.
Para su entidad: una respuesta delimitada al servicio que requiere.
Conexión de los servicios necesarios para una población, con orientación, seguimiento y acompañamiento comunitario según el alcance acordado.
Para su entidad: un recorrido de cuidado con componentes y responsables definidos.
Participación del CMC en los componentes que otro prestador requiera complementar, con coordinación entre ambos equipos.
Para el PSS: apoyo específico conectado con su propia atención.
Estas formas de trabajo pueden combinarse. El alcance dependerá de los servicios requeridos, la capacidad disponible y los apoyos confirmados.
Situación ilustrativa: una ERP/PSS busca complementar la atención de personas que viven con VIH y requieren consultas, apoyo psicológico y seguimiento de su recorrido de cuidado.
En ese escenario, la oferta se construiría respondiendo tres preguntas concretas:
A las personas que la ERP/PSS y el CMC acuerden vincular, precisando cuántas son, dónde recibirán la atención y cómo llegarán al servicio.
Consultas de medicina general, enfermería y psicología que se acuerden, junto con la coordinación del seguimiento dentro de su alcance.
Los servicios y apoyos que la persona necesite y que estén fuera del alcance del CMC, con responsables de la canalización y del seguimiento de pendientes.
Ejemplo para explicar la estructura de una oferta. No corresponde a un contrato existente ni supone atención integral de VIH exclusivamente con los servicios del CMC.
Presta los servicios asistenciales acordados, organiza su atención y coordina el seguimiento dentro de su alcance.
Puede participar en acercamiento, educación, orientación y acompañamiento comunitario, según las actividades concertadas.
Acuerdan con el CMC cómo se vinculan las personas, qué atención corresponde a cada participante y cómo se conectan los servicios.
Una propuesta con responsabilidades claras: cada actividad tendrá un responsable y se distinguirán los servicios de la IPS, las actividades comunitarias y los apoyos de la red.
Complementar su red con atención orientada a necesidades de salud sexual, VIH e ITS.
Articular la oferta asistencial con orientación y acompañamiento para facilitar la vinculación.
Conectar atención y seguimiento, con responsables para gestionar barreras y pendientes.
Son beneficios esperados. Su evaluación requerirá información de la operación y criterios acordados con la ERP/PSS.
Una vez seleccionada la necesidad, concretaremos tres elementos antes de presentar la propuesta definitiva:
Servicios incluidos, forma de ingreso, lugar de atención, seguimiento y apoyos de otros prestadores.
Resultado: una oferta con alcance claro.
Equipo, horarios y volumen de atención respaldados por la disponibilidad real de la IPS y sus apoyos.
Resultado: compromisos ajustados a la capacidad.
Tarifas, componentes incluidos, forma de pago y condiciones de facturación y recaudo.
Resultado: una propuesta técnica y económica para evaluar.
Los costos, las tarifas y las proyecciones se incorporarán cuando se disponga de información sustentada del CMC. La sostenibilidad económica del acuerdo aún está pendiente de evaluación.
Proponemos una mesa técnica para seleccionar la población y los servicios de interés, y avanzar en una propuesta ajustada a las necesidades de su entidad.
Resultado esperado del encuentro: acordar a quiénes se propone atender, qué servicios se evaluarán y quiénes desarrollarán la propuesta.