Resumen

El estudio geográfico del conflicto armado requiere relacionar patrones documentados con experiencias de movilidad y formas de habitar. Este artículo examina las condiciones bajo las cuales pueden integrarse métodos cualitativos y cuantitativos en una propuesta sobre Aguachica, Cesar, para el período 1995–2025. Se desarrolla una revisión narrativa y crítica de siete obras seleccionadas: cuatro textos metodológicos y tres aportes del pensamiento geográfico. El análisis compara sus concepciones sobre medición, interpretación, espacio y compatibilidad entre métodos. La síntesis identifica tres exigencias para el diseño: explicitar los supuestos del conocimiento, conservar las unidades y escalas de cada fuente, y establecer un procedimiento que examine coincidencias y discrepancias. A partir de ello, se propone una secuencia que articula revisión documental, estadística descriptiva, sistemas de información geográfica y entrevistas, con integración mediante matrices conjuntas. Se sostiene que la combinación resulta pertinente cuando amplía la comprensión del problema y permite revisar las explicaciones, sin convertir los registros en una representación exhaustiva ni los testimonios en estimaciones poblacionales. El aporte es conceptual y metodológico; no se presentan resultados empíricos del conflicto en Aguachica.

Palabras clave: Métodos mixtos; geografía humana; conflicto armado; Aguachica; movilidad; espacio social.

Abstract

Geographical research on armed conflict requires connecting documented patterns with experiences of mobility and dwelling. This article examines the conditions for integrating qualitative and quantitative methods in a research proposal on Aguachica, Colombia, covering 1995–2025. A critical narrative review of seven selected works compares their approaches to measurement, interpretation, geographical space and methodological compatibility. The synthesis identifies three design requirements: explicit epistemological assumptions, consistent units and scales, and an integration procedure that addresses both convergence and disagreement. A sequential design combining documentary research, descriptive statistics, geographic information systems and interviews is proposed. Joint displays would support integrated interpretation. The contribution is conceptual and methodological; no empirical findings about armed conflict in Aguachica are reported.

Keywords: Mixed methods; human geography; armed conflict; Aguachica; mobility; social space.

Introducción

Una cifra de desplazamiento permite reconocer una magnitud registrada, pero no explica cómo cambia la relación de una familia con sus lugares de trabajo, encuentro o residencia. De igual forma, una historia de vida ofrece profundidad sobre una experiencia, aunque no permite estimar cuántas personas del municipio vivieron la misma situación. Estas diferencias plantean una pregunta relevante para la geografía: ¿cómo relacionar evidencias que iluminan dimensiones distintas de un proceso territorial?

Aguilar Herrera (2014) presenta métodos y técnicas cualitativas y cuantitativas como recursos para estudiar problemas geográficos. Su exposición vincula la selección metodológica con el problema, la información disponible y el alcance de la investigación. Sin embargo, algunas distinciones didácticas, como asociar lo cuantitativo con generalización y lo cualitativo con subjetividad, requieren matizarse cuando se diseña una investigación concreta. La generalización depende de la selección y cobertura de los datos, mientras que la interpretación interviene también en la definición de una variable y en la lectura de un resultado numérico.

Howe (1988) cuestiona que las técnicas deban quedar sometidas a una división rígida entre paradigmas incompatibles. Philip (1998) desarrolla una discusión semejante en geografía humana y destaca el potencial de combinar procedimientos. Por otra parte, Liu (2022) advierte que la popularidad de los métodos mixtos no garantiza una integración filosófica ni analíticamente coherente. El debate, por tanto, exige justificar qué se combina, para qué y bajo qué condiciones.

El caso de Aguachica permite formular esta discusión en términos operativos. El documento de proyecto delimita un estudio de las transformaciones rurales y urbanas relacionadas con el conflicto entre 1995 y 2025. El informe regional del CNMH (2022) constituye un antecedente contextual, mientras que los portales institucionales identifican fuentes potenciales para una posterior investigación. Ninguno de estos elementos autoriza adelantar resultados específicos sin examinar los datos correspondientes.

El objetivo del artículo es analizar críticamente las condiciones de integración entre métodos cualitativos y cuantitativos y traducirlas en una propuesta para estudiar desplazamiento, movilidad y formas de habitar Aguachica. La tesis sostiene que la calidad de un diseño mixto depende de la coherencia de sus supuestos y de las inferencias que permite construir, más que del número de técnicas utilizadas.

La exposición sigue la secuencia temática del artículo de Aguilar Herrera: presenta los fundamentos del problema, examina los aportes cualitativos y cuantitativos y desarrolla conclusiones. Se añade una sección de revisión documental y otra de integración, necesarias para hacer explícito el procedimiento analítico del presente trabajo.

Método de revisión documental

Se realizó una revisión narrativa y crítica de un corpus intencional de siete publicaciones. Cuatro corresponden al debate metodológico: Aguilar Herrera (2014), Howe (1988), Philip (1998) y Liu (2022). Tres aportan antecedentes conceptuales: el prefacio del tomo I de Cosmos, de Humboldt (1875); el capítulo III de Unwin (1995); y pasajes de Santos (1990) sobre cuantificación, historicidad y espacio social. La selección responde a su pertinencia para el problema, no a un muestreo exhaustivo de la producción científica.

La lectura comparó cinco dimensiones: propósito del conocimiento; relación entre teoría y técnica; alcance de medición e interpretación; concepto de espacio; y condiciones para integrar evidencias. Se distinguieron los argumentos originales de cada autor y las decisiones propuestas para Aguachica. Las obras históricas se emplearon como antecedentes de pensamiento, sin atribuirles categorías metodológicas posteriores.

Fuente Pasajes de trabajo Aporte al análisis
Aguilar Herrera Artículo completo, pp. 79–89 Problema, diseño, técnicas y alcance
Howe Argumento sobre práctica y paradigmas, pp. 10–16 Crítica a la incompatibilidad necesaria
Philip Discusión metodológica; especialmente pp. 269–274 Reflexividad, triangulación y comunicación
Liu Argumento central, discusión y conclusión Compatibilidad y supuestos explícitos
Humboldt Prefacio del tomo I, pp. IV–IX Conexión entre fenómenos y descripción
Unwin Capítulo III, pp. 75–100 Producción social del saber geográfico
Santos pp. 62–69, 134–137 y 154–157 Crítica del formalismo y espacio histórico

La revisión produjo una síntesis argumentativa: contrastó acuerdos y tensiones y derivó reglas de diseño, como mantener separadas las unidades de conteo y no convertir una localización municipal en un punto de evento. Estas reglas constituyen una elaboración metodológica aplicada; no son hallazgos empíricos sobre el municipio.

Como materiales auxiliares se utilizaron el proyecto de Aguachica y la lista de conectores. Se verificaron metadatos editoriales y la existencia de portales institucionales. No se hizo una búsqueda sistemática en bases bibliográficas, un metaanálisis ni una evaluación completa de la literatura sobre conflicto en el Cesar. Por ello, las conclusiones se circunscriben a las obras y pasajes examinados.

Fundamentos geográficos de la integración

Conocer las relaciones entre fenómenos

En el prefacio de Cosmos, Humboldt (1875, pp. IV–IX) explica su interés por comprender las conexiones entre fenómenos físicos y por combinar precisión descriptiva con una representación capaz de comunicar su conjunto. Este planteamiento ayuda a recordar que observar elementos aislados no basta para comprender sus relaciones. Su pertinencia es histórica y epistemológica: no equivale a un antecedente directo de las entrevistas contemporáneas ni del diseño mixto propuesto.

Para el estudio de Aguachica, esta orientación se traduce en una pregunta por las relaciones entre caminos, asentamientos, actividades y prácticas de movilidad. No supone que el medio físico determine la violencia. Las condiciones materiales deben interpretarse junto con procesos sociales, decisiones y relaciones de poder.

El carácter social de la información geográfica

Unwin (1995) muestra que los conocimientos geográficos se desarrollaron en relación con necesidades de navegación, comercio, religión y administración, así como con la expansión del poder. Desde esta perspectiva, un mapa o una clasificación no son objetos ajenos a la sociedad que los produce. En una investigación contemporánea, conviene preguntar qué institución registra los hechos, con qué propósito y mediante qué categorías.

Por ejemplo, el lugar de declaración de una víctima y el lugar de ocurrencia de un hecho pueden responder a relaciones territoriales distintas. Confundirlos altera el fenómeno que se pretende describir. La lección metodológica consiste en examinar las condiciones de producción del dato antes de incorporarlo a una serie o a un mapa.

La dimensión histórica del espacio

Santos (1990, pp. 68–69) distingue la cuantificación de la construcción teórica y cuestiona la reducción del cambio a una sucesión de estados. Su crítica no exige abandonar los números; exige precisar qué proceso se intenta comprender. Asimismo, el espacio social cambia históricamente y conserva formas materiales que pueden adquirir nuevas funciones (pp. 135–137, 154–155).

En consecuencia, una comparación de mapas puede mostrar permanencias y modificaciones, mientras que los relatos y documentos ayudan a interpretar sus sentidos. Un camino puede conservar su trazado y, sin embargo, cambiar su uso o ser evitado por determinados habitantes. Este ejemplo conceptual muestra por qué transformación territorial y cambio visible de infraestructura no son equivalentes.

Aportes de los métodos cualitativos y cuantitativos

Comprender las experiencias territoriales

Los métodos cualitativos permiten examinar prácticas, motivaciones y significados vinculados con el espacio. Aguilar Herrera (2014, pp. 82–84) describe entrevistas, observación y técnicas documentales, junto con procedimientos de clasificación y codificación. Su aporte al caso de Aguachica reside en reconstruir cómo las personas interpretan sus recorridos, permanencias y cambios de residencia.

La entrevista semiestructurada favorecería un diálogo abierto sobre lugares y actividades, sin presuponer que toda movilidad obedece al conflicto. La cartografía participativa, cuando resulte segura, permitiría representar relaciones recordadas y zonas generales de experiencia. Estos materiales requieren contextualización: un croquis testimonial expresa una lectura del espacio y no debe presentarse como una medición exacta de límites o sucesos.

La flexibilidad cualitativa tampoco implica ausencia de rigor. Un sistema de códigos documentado, la revisión de casos discrepantes y la exposición de decisiones analíticas permiten evaluar la interpretación. Además, la reflexividad hace visible cómo el acceso al campo y la posición del investigador influyen en lo que puede conocerse.

Describir magnitudes y distribuciones

Las técnicas cuantitativas permiten organizar recuentos, examinar variaciones temporales y comparar distribuciones. En Aguachica podrían emplearse para caracterizar los registros disponibles por año y categoría. Sin embargo, es necesario diferenciar personas, eventos y declaraciones: sumar conteos no comparables produce magnitudes cuyo significado resulta incierto.

El carácter cuantitativo de un dato no garantiza representatividad. Una base administrativa depende de procedimientos de registro y actualización; una ausencia de registro puede reflejar falta de información. Del mismo modo, una tasa solo tiene sentido cuando numerador y denominador corresponden a poblaciones y períodos compatibles. Estas decisiones deben anteceder a cualquier cálculo.

La cartografía como procedimiento transversal

El SIG puede representar datos numéricos, organizar documentos y relacionar narraciones con unidades espaciales generales. Por ello, su uso no determina por sí mismo el paradigma de una investigación. Su valor depende de la pregunta y de la calidad de las localizaciones. Asignar coordenadas ficticias a registros municipales generaría una precisión aparente que ningún procedimiento estadístico corregiría.

De acuerdo con Philip (1998, pp. 269–272), la oposición entre objetividad numérica y subjetividad cualitativa simplifica el trabajo investigador. Ambos componentes requieren decisiones, evaluación de sesgos y transparencia. La complementariedad se justifica cuando permite comprender dimensiones que un solo procedimiento dejaría insuficientemente examinadas.

Compatibilidad e integración en el caso de Aguachica

Howe (1988) cuestiona que la relación entre paradigmas y métodos deba funcionar en un solo sentido. Desde su perspectiva pragmática, las exigencias de la investigación también permiten revisar los supuestos filosóficos. Liu (2022), en cambio, insiste en que la integración necesita fundamentos compatibles y explícitos. No son posiciones idénticas: la apertura metodológica no resuelve por sí sola sus diferencias sobre el papel de la filosofía.

Para este caso se propone una base compartida: los fenómenos territoriales tienen dimensiones materiales y significativas; las fuentes ofrecen accesos parciales y revisables; y las explicaciones deben contrastarse con evidencia y alternativas. Estos supuestos permiten comparar registros y relatos sin reducir uno al otro. La prioridad interpretativa deriva del propósito de comprender transformaciones y no de una jerarquía de calidad entre técnicas.

Secuencia propuesta

En primer lugar, se reunirían documentos, series y capas cartográficas. Esta fase identificaría períodos de interés, límites de cobertura y preguntas pendientes. Posteriormente, se seleccionarían trayectorias de habitantes y se realizarían entrevistas centradas en movilidad y formas de habitar. Finalmente, una matriz conjunta relacionaría evidencias referidas a unidades temporales y espaciales compatibles.

Componente Pregunta que aborda Límite que conserva
Series documentadas ¿Cómo varían los registros en el tiempo? Cambios de cobertura y definición
Mapas ¿Dónde pueden situarse los hechos verificables? Precisión de las localizaciones
Entrevistas ¿Cómo se experimentan e interpretan los cambios? Selección intencional y memoria
Integración ¿Qué interpretación sostienen las fuentes contrastadas? Discrepancias y explicaciones alternativas

La matriz distinguiría convergencia, complementariedad, discrepancia y vacío. Por ejemplo, una eventual reducción de registros de desplazamiento no descartaría relatos de restricciones persistentes: podría tratarse de fenómenos distintos o de diferencias de cobertura. Antes de concluir, habría que revisar fechas, definiciones y lugares. El ejemplo es hipotético y no atribuye esa situación a Aguachica.

La integración tampoco se mediría por el número de técnicas. Su resultado sería una inferencia argumentada que indique qué sostiene cada fuente, qué contradice la interpretación y qué no puede resolverse. En otras palabras, el diseño mixto debe cambiar la manera de responder al problema, no solo la presentación del informe.

Discusión y conclusiones

Alcances de la propuesta

La revisión permite sostener que la oposición entre números y palabras resulta insuficiente para evaluar una investigación geográfica. Aguilar Herrera aporta una orientación práctica; Howe y Philip cuestionan asociaciones rígidas entre métodos y posiciones filosóficas; Liu exige explicitar los supuestos; y Santos recuerda que la técnica no reemplaza la explicación histórica del espacio. Su articulación permite formular criterios de diseño, aunque no elimina las diferencias entre los autores.

El riesgo principal de un estudio mixto sería la yuxtaposición: presentar una gráfica y añadir testimonios que parecen confirmarla sin examinar si ambos materiales se refieren al mismo fenómeno. Un segundo riesgo sería conceder a los mapas una autoridad superior a la precisión real de los datos. Un tercero consistiría en seleccionar únicamente relatos compatibles con la hipótesis. La matriz conjunta y la búsqueda de casos discrepantes se proponen para hacer visibles estas decisiones.

Asimismo, las condiciones de producción y divulgación de la información afectan la validez. Un mapa técnicamente detallado puede resultar inadecuado si permite reconocer a un participante. La protección de identidades y la generalización de lugares sensibles forman parte del diseño de representación, no un trámite posterior a la elaboración de resultados. La investigación debe conservar evidencia suficiente para argumentar sin convertir su publicación en una exposición innecesaria de las personas.

Conclusiones

Primero, la selección de técnicas debe partir de un problema geográfico y de una definición del espacio que considere historia, relaciones sociales y prácticas. Las aportaciones de Humboldt, Unwin y Santos permiten situar la observación y la medición dentro de preguntas más amplias, sin tratarlas como un marco homogéneo.

Segundo, los métodos cualitativos y cuantitativos ofrecen aportes diferentes que pueden articularse si se explicitan sus supuestos y límites. Las cifras describen patrones registrados; los relatos permiten comprender experiencias y significados. Ninguno de estos aportes autoriza por sí solo una explicación completa del conflicto ni una generalización automática.

Tercero, para Aguachica se propone un diseño secuencial con prioridad interpretativa, análisis cartográfico cuidadoso y matrices conjuntas de evidencia. La comparación debe preservar unidades y escalas, examinar desacuerdos y considerar explicaciones alternativas. La viabilidad de esta propuesta tendrá que evaluarse mediante pilotaje, acceso a fuentes y trabajo de campo.

Finalmente, este artículo aporta una ruta de investigación y una síntesis crítica de las lecturas. Su alcance es metodológico: establecer si la hipótesis sobre transformaciones territoriales se sostiene requiere ejecutar el proyecto. La revisión selectiva y la ausencia de análisis de datos locales delimitan expresamente las conclusiones.

Referencias

Aguilar Herrera, E. M. (2014). Métodos y técnicas de investigación cualitativa y cuantitativa en geografía. Paradigma Revista de Investigación Educativa, 20(33), 79–89. https://doi.org/10.5377/paradigma.v20i33.1425

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