Resumen para todo público: prácticas de los clientes y su relación con inversión y crédito

Avance al 15 de octubre de 2026.

¿Qué se quiere hacer de momento?

Estudiar a las empresas chilenas que venden a pocos clientes grandes. A veces esos clientes les hacen la vida difícil: pagan tarde, aplican descuentos que no estaban acordados, cambian las condiciones, dejan los acuerdos solo de palabra o les impiden vender sus facturas a una empresa de factoring. Es bueno saber cuán comunes son estas situaciones y si las empresas que las viven se diferencian en acceso a crédito, inversión, ventas y empleo.

¿Por qué hacerlo?

Si estas prácticas son comunes y afectaran a las empresas, correspondería un tema importante para quienes diseñan políticas de apoyo a las empresas. Tener presnete que antes de opinar, hace falta medir.

¿Cómo se quiere estudiar?

Usando la Encuesta Longitudinal de Empresas (ELE-7) del INE: en la cual respondieron 6.592 empresas, que representan a unas 409.000 del país. Esto es como en una encuesta electoral, cada empresa encuestada “habla” por muchas otras, y los cálculos lo tienen en cuenta. La pregunta sobre prácticas la contestaron 4.909 empresas, que corresponden a aquellas que venden a otras empresas.

Los pasos que se han seguido hasta el momento son:

  1. Revisar los datos, para asegurarnos de que cuadran con las cifras oficiales.
  2. Contar cuántas empresas viven estas prácticas.
  3. Probar si conviene resumirlas en un solo puntaje. Concluimos que no: el estudio nos confirma que contar cuántas prácticas tiene cada empresa funciona igual de bien que un indicador y es más fácil de entender.
  4. Comparar empresas parecidas (con mismo tamaño, sector, antigüedad, etc.) que viven estas prácticas con las que no, para ver si difieren en crédito, inversión, ventas y empleo.

Cómo se hizo, paso a paso

Etapa 0. Revisión metodológica previa (9 de octubre de 2026)

Qué se hizo. Antes de tocar datos, se confeccionó un documento que revisa las rondas anteriores de la encuesta (ELE-1 hasta ELE-8), donde se explica el diseño de la ELE-7, se discute la literatura metodológica y se fija de antemano la estrategia de análisis y los criterios para aceptar o descartar resultados.

Para qué. Para evitar “pescar” resultados: si los criterios se fijan antes de ver los datos, no se pueden ajustar a conveniencia. Es como acordar las reglas de un partido antes de jugarlo, para evitar dar privilegios.

Hallazgos que condicionaron el diseño. Entre otros: las cinco prácticas se miden distinto en la ELE-8, donde se estudia presencia o ausencia en lugar de frecuencia, por lo que la comparación entre rondas solo es defendible con la definición “alguna práctica”. La medición es por empresa y no por cliente. Y finalmente, la no respuesta es alta (41,2% en total y 26,0% en microempresas), lo que hace importantes los pesos.

Etapa 1. Auditoría de la base de datos (12 de octubre)

Qué se hizo. Se comprobó que la base de datos coincidiera con las cifras oficiales del INE y que los datos tuvieran sentido.

Cómo se hizo. Se compararon totales, tal como se cuadra una caja al final del día. Resultados principales:

  • La base tiene 6.592 empresas y 703 columnas. No hay identificadores duplicados.
  • La suma de los pesos da 409.300, igual al universo oficial. Los universos por tamaño (grandes 13.448; medianas 29.811; pequeñas 192.150; micro 173.891) coinciden con el informe del INE.
  • Las 149 empresas de “inclusión forzosa” (seleccionadas con certeza) tienen todas peso 1, como corresponde.
  • Los conteos por sector coinciden exactamente con el informe de diseño. Los conteos por tamaño difieren en pocas empresas (por ejemplo, 1.796 grandes observadas frente a 1.790 esperadas), lo que se explica porque el tamaño se actualiza después del trabajo de campo.
  • Una diferencia sin explicar: el informe de diseño anuncia 3.178 empresas de panel y la base trae 3.150 (28 menos). Está pendiente de confirmar con el INE. Sin embargo, las diferencias de tamaño son compatibles con una reclasificación posterior al campo, ya que el tamaño de estratificación se fijó con información previa y se actualiza tras la encuesta.

Descubrimiento clave de esta etapa. 1.683 empresas tienen vacías las cinco preguntas de prácticas. Esto no se entiende como un error, puesto que son exactamente las empresas que declararon cero ventas a clientes empresariales en las variables D203, D204 y D205, por lo que no tienen “clientes principales” de qué hablar, esto se va a definir como ausencia estructural, que viene a ser como preguntarle a alguien sin auto como anda su auto. Quedan 4.909 empresas con datos, que son la población de estudio de este análisis, el que llamaremos “bloque de clientes”. Eso significa que las conclusiones valen para el 58,5% del universo, y no para las empresas sin ventas a otras empresas.

Para qué sirve esto. Cualquier conclusión posterior se puede leer con la tranquilidad de que la base no está dañada ni mal pesada (relacionado con diseño de la encuesta), y con claridad sobre a quiénes se aplica.

Etapa 2. Descripción: ¿Cuán frecuentes son las prácticas? (12 de octubre)

Qué se hizo. Se estimó, para todo el país, considerando los pesos determinados por el INE, qué porcentaje de empresas está expuesto, desglosado por tamaño y por sector, con su respectivo margen de error.

Cómo se lee un “intervalo de confianza”. Una encuesta es una muestra, y otra muestra habría dado un número algo distinto. El intervalo de confianza del 95% corresponde a un rango dentro del cual, razonablemente, se encuentra el valor real. Por ejemplo: “73,7% (71,3% a 76,1%)” quiere decir que la mejor estimación es 73,7% pero el valor real podría estar entre 71,3% y 76,1%.

Resultados principales: empresas del bloque de clientes

Indicador Resultado
Al menos una práctica (E1) 73,7% (IC: 71,3%–76,1%)
Práctica de alta frecuencia (E4) 37,3% (IC: 34,6%–40,0%)
Número medio de prácticas (E2) 1,6 por empresa
Práctica % de empresas que la presentan en alguna frecuencia
Atraso en fechas de pago 55,6%
Acuerdos solo verbales 35,5%
Cambios de condiciones 27,1%
Descuentos arbitrarios 17,7%
Impedimentos de factoring 11,4%
Número de practicas por empresa (E2) % de empresas que presenta ese número
ninguna 26,3%
una 25,9%
dos 20,9%
tres 18,0%
cuatro 5,6%
cinco 3,2%

Diferencias por tamaño. Las microempresas son las menos expuestas a “alguna práctica” (67,5%) y las pequeñas 2 las más expuestas (78,3%). Los acuerdos solo verbales aumentan cuanto más chica es la empresa (24,1% en grandes, 40,6% en pequeñas 1). La exposición de alta frecuencia es menor en grandes (21,7%) y mayor en pequeñas 1 (44,8%).

Diferencias por sector. Destaca el sector K (finanzas y seguros) con la exposición más baja (50,5%; solo 10,7% de alta frecuencia). Cuatro sectores (B, D-E, I y R-S) tienen estimaciones “poco fiables” según el estándar del INE, porque tienen pocas empresas, por ende no deben interpretarse con detalle ni realizar fuertes inferencias con estos resultados.

El problema del “No sabe”. En 440 empresas del bloque no se puede saber si están expuestas, porque no declararon ninguna práctica pero respondieron “No sabe” en alguna. Para no dejar la duda abierta se calcularon dos cotas:

  • Si todos los “No sabe” fueran “Nunca”, la exposición sería 67,6%
  • Si todos fueran presencia, 75,8%.

El valor real está entre ambas, y la conclusión general (alrededor de 2 de cada 3 a 3 de cada 4 empresas expuestas) no cambia significativamente.

Cuánta información hay realmente. Como la muestra no es aleatoria simple (hay estratos y pesos desiguales), equivale a menos empresas “independientes” de las que parece:

  • las 4.469 empresas con E1 informan lo que informarían unas 1.284 bajo una muestra simple.

Es normal en encuestas complejas, pero hay que tenerlo presente al comparar subgrupos.

Etapa 3. ¿Tiene sentido un índice único? (12 de octubre)

Qué se preguntó. En vez de contar cuántas prácticas hay, ¿podríamos medir un “nivel de hostilidad” de la cartera de clientes con un puntaje continuo, como un termómetro? Si ese puntaje midiera bien, daría más información que un simple conteo. Para responder a esto se aplicaron cinco pruebas, con criterios fijados de antemano.

Las pruebas y el resultado:

Pregunta Criterio Resultado ¿Pasa?
1. ¿Hay suficiente variación en cada práctica? Al menos 100 empresas por categoría Mínimo 175 Sí
2. ¿Las prácticas tienden a ocurrir juntas? Asociación positiva en los 10 pares 10 de 10 pares, con razones de odds entre 2,7 y 17,6 Sí
3. ¿Hay un solo “rasgo” común? El primer componente supera al azar y el segundo no Sí (2,22 frente a 1,14 del azar; el segundo, 0,86, no supera 1,07) Sí
4. ¿Mide con suficiente precisión? Fiabilidad de al menos 0,70 y dependencia local máxima de 0,20 Fiabilidad 0,655 y dependencia máxima 0,313 No* (Evaluable)
5. ¿Aporta algo sobre el simple conteo? Mejorar al menos 2 de los 3 resultados 0 de 3 No

Cómo se interpretan las razones de odds (“OR”). Es una forma de comparar “chances”. Ejemplo: para descuentos arbitrarios y atrasos, OR = 4,3 significa que las chances de tener atrasos son aproximadamente 4 veces mayores en empresas que también sufren descuentos arbitrarios, tras comparar empresas del mismo tamaño y sector. Un OR de 1 significa “ninguna asociación”.

Por qué falla el índice Un termómetro que oscila de forma imprecisa y cuyos números no se distinguen bien del simple conteo de síntomas no vale la pena. El conteo es más fácil de entender y casi tan informativo. De hecho, la correlación entre el puntaje del índice y el conteo es 0,94, es decir, casi son lo mismo. Además, la medición es menos precisa justo donde está la mayoría de las empresas (la mayoría tiene error de medición entre 0,51 y 0,80, lo que es alto).

Hallazgo adicional: tres perfiles de empresas. Un análisis de “clases latentes” agrupa a las empresas en perfiles según cómo responden. Se encontraron tres, ordenados de menos a más expuestos:

  • Perfil 1 (43,8%): casi sin prácticas. Promedio de 0,44 prácticas.
  • Perfil 2 (41,8%): exposición intermedia, sobre todo atrasos y acuerdos verbales. Promedio de 2,3 prácticas.
  • Perfil 3 (14,4%): exposición alta en todas las prácticas. Promedio de 3,7 prácticas, y 93,6% tiene alguna práctica de alta frecuencia.

Estos perfiles son descriptivos y exploratorios, vale decir que sirven para entender, más no para concluir.

Decisión. El índice queda como exploratorio. El análisis principal usa E1, y se complementa con E2 y E4.

Advertencia. Tres de las cinco prácticas (atrasos, acuerdos verbales y cambios de condiciones) se declaran con frecuencia distinta según el tamaño de la empresa, aun entre empresas con el mismo nivel general. Es decir, las empresas grandes y chicas no responden igual, lo que obliga a tneer cuidado al comparar tamaños.

Etapa 4a. Definir la “necesidad de crédito” y verificar factibilidad (13 de octubre)

Por qué es necesaria. Para saber si una empresa estuvo restringida en su acceso a crédito hay que partir de empresas que querían un crédito. Una empresa que no pidió préstamo porque “no lo necesitaba” (discutible) no está restringida. Por ejemplo: de dos panaderías que no pidieron préstamo, una porque tiene caja suficiente y la otra porque cree que el banco la rechazaría. Solo la segunda la vamos a entender como una empresa con restricción.

Cómo se definió. (Podemos discutirlo) Tiene necesidad de crédito la empresa que:

  • Solicitó un crédito (lo obtuvo, fue rechazada, no aceptó las condiciones o desistió)
  • No solicitó y su razón principal es distinta de “no lo necesito”.

Por esta definición hay 2.621 empresas con necesidad (41,3% ponderado, 1.966 en el bloque de clientes). La restricción estricta es haber sido rechazado, o no haber solicitado porque “no pensó que se lo concederían”. Resultan 190 empresas restringidas (7,9% ponderado de las empresas con necesidad; 138 en el bloque).

Sensibilidades. Como muchas empresas “con necesidad” en realidad dijeron “prefirió no endeudarse” (650) o “tenía préstamos vigentes” (314), se consideraron alternativas más exigentes. Esto es importante porque con la definición más estricta de necesidad, la restricción sube a 15,6%, así que el nivel depende de cómo se defina la necesidad.

Verificación de factibilidad. Para que un modelo sea confiable se recomienda tener al menos 10 eventos (casos de interés) por cada parámetro estimado. Los resultados P1, P3, P5a y P5b cumplen con holgura (entre 36 y 116 eventos por parámetro). P2 (restricción) no cumple (5 a 8 eventos por parámetro), por lo que sus resultados serán poco precisos y se simplificaron los controles (de 26 a 16 parámetros) para compensarlo.

Todas las verificaciones internas de esta etapa pasaron (9 de 9. Elaboración de informe tecnico pendiente).

Etapa 4b. Estimación de las asociaciones y pruebas de robustez (14 de octubre)

Qué se hizo. Para cada una de las tres exposiciones (E1, E2 y E4) y cada uno de los seis resultados (P1, P2, P3, P4, P5a y P5b) se estimó una asociación, comparando empresas que son parecidas en tamaño, sector, antigüedad, forma jurídica, si pertenecen a un grupo, si son familiares o extranjeras, si exportan, y cuántos clientes tienen y cuán concentrado es su negocio.

Cómo se lee el resultado. Se reportan tres números:

  • OR (razón de odds):
    • 1 = sin asociación
    • mMayor que 1 = más chances de que el resultado ocurra con exposición
    • Menor que 1 = menos chances de que el resultado ocurra con exposición.
  • Diferencia en puntos porcentuales (AME): Se entiende como cuánto cambia la probabilidad. Por ejemplo: si 50 de cada 100 empresas sin prácticas invierten y +11 puntos significa que unas 61 de cada 100 con prácticas lo hacen el punto de partida real varía por tipo de empresa.
  • Intervalo de confianza: si incluye al valor “sin asociación” (OR = 1), no podemos descartar que la asociación sea cero.

Control por muchas comparaciones. Si se prueban 18 asociaciones (3 exposiciones por 6 resultados), algunas saldrían “significativas” solo por azar, como cuando se lanza una moneda muchas veces. Para evitarlo se aplicó la corrección de Holm, que exige evidencia más fuerte cuando hay muchas pruebas.

Resultados con la exposición principal (E1, alguna práctica):

Resultado Asociación (OR) Diferencia en probabilidad Lectura
P1 Obtuvo crédito 1,36 (0,99 a 1,86) +3,6 pp (-0,1 a 6,9) Señal positiva, sin evidencia suficiente
P2 Restricción de crédito 1,11 (0,58 a 2,10) +0,7 pp (-4,2 a 4,5) Sin evidencia de asociación
P3 Invirtió 1,62 (1,27 a 2,08) +10,8 pp (5,3 a 15,9) Asociación positiva robusta
P4 Crecimiento de ventas 0,010 (-0,067 a 0,088) Sin diferencia apreciable Sin evidencia de asociación
P5a Contrató personal 0,89 (0,67 a 1,20) -2,2 pp (-7,9 a 3,4) Sin evidencia de asociación
P5b Terminó contratos 1,11 (0,82 a 1,50) +2,2 pp (-4,1 a 8,2) Sin evidencia de asociación

Con el conteo (E2, por cada práctica adicional): inversión OR 1,14 (+2,9 pp; robusto) y obtención de crédito OR 1,15 (+1,8 pp, lo cual es sugerente, pero no pasa la corrección por comparaciones múltiples). Lo demás no se distingue de cero y no vale la pena reportarlo.

Con frecuencia alta (E4): obtención de crédito OR 1,49 (+5,1 pp), señal sugerente que no resiste la corrección de Holm, los demás resultados no se distinguen de cero no vale la pena reportarlo.

Pruebas de robustez. Para cada asociación se repitió el análisis con otras especificaciones (control mínimo, sin pesos, cambiando cómo se trata el “No sabe”, definiciones alternativas de restricción, etc). Se fijó de antemano que un resultado es robusto si pasa la corrección de Holm y mantiene el mismo signo en todas las alternativas. Solo dos asociaciones cumplen:

  • E1 con inversión
  • E2 con inversión.

Cuánto podría explicar un factor no medido (E-valor). Para E1 con inversión, el E-valor puntual es 1,87: un factor no observado tendría que estar asociado con la exposición y con la inversión con una razón de riesgo de al menos 1,87 cada uno para anular por completo la asociación. Es un umbral moderado, no extremo, por lo que se considerá en el futuro.

Efecto de los controles. Cuando se comparan empresas solo por tamaño y sector, las asociaciones son algo mayores (por ejemplo, E1 con inversión OR 1,95). Al añadir más controles bajan a 1,62. Es decir, parte de lo que parecía una asociación se explicaba por que las empresas expuestas son distintas en otras características observables.

Conclusiones provisionales

  1. Las prácticas son frecuentes y están generalizadas: Entre las empresas con ventas a otras empresas, unas 7 de cada 10 declaran al menos una práctica, esto corresponde a algo así como casi 4 de cada 10 declaran alguna con frecuencia alta (“Siempre” o “Muchas veces”).
  2. Las prácticas se agrupan: Si una empresa sufre una, tiende a sufrir otras. Hay un grupo de cerca del 14% de empresas con exposición alta en todas las prácticas.
  3. Un índice complejo no mejora el simple conteo, por ahora: Se mantiene E1 como medida principal y E2 como complementaria.
  4. Hay asociación robusta con inversión: Las empresas expuestas invierten más, no menos. Hay dos lecturas posibles que esta investigación no puede distinguir directamente:
  • Empresas más dinámicas y activas están más expuestas a clientes grandes (tienen más contratos y más transacciones, y por tanto más ocasiones de sufrir estas prácticas)
  • Cierto grado de exposición acompaña a empresas que crecen (No se puede afirmar causalidad, se debe discutir).
  1. Para crédito la evidencia es débil. Se ve una tendencia positiva con obtención de crédito, pero no pasa criterios exigentes. No hay evidencia de que las prácticas aumenten la restricción de crédito, aunque con solo 129 casos de restricción el análisis tiene poca capacidad para detectar diferencias moderadas. Ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia.
  2. No hay evidencia de asociación con el crecimiento de ventas ni con contratación o término de contratos en este análisis.

Limitaciones que tener presentes

  • Asociación, no causalidad. Los datos son de un corte en el tiempo y no hay un mecanismo externo que permita identificar causa y efecto.
  • Población acotada. Las conclusiones valen para empresas formales con ventas a clientes empresariales (58,5% del universo), entre 2020–2022, un período marcado por la pandemia (importante factor a tener en cuenta). No se aplican a hoy ni a empresas informales.
  • La medición es por empresa, no por cliente. Se pregunta si alguno de los tres clientes principales realiza la práctica, y la probabilidad de que ocurra depende del número de clientes. Esto se controló, pero no se elimina del todo.
  • El Estado no se distingue (Importante). El grupo de clientes incluye al Estado y no se puede separar por cliente, de modo que no es posible contrastar si las prácticas son distintas con clientes públicos y privados.
  • El “No sabe”. Afecta sobre todo al factoring (28,1% de “No sabe”). Se trató con cotas para mostrar que no cambia el panorama.
  • Pocos casos en algunos análisis. Los sectores B, D-E, I y R-S tienen pocas empresas, y la restricción de crédito tiene pocos eventos.
  • Sin contraste con otras rondas. No hay microdatos de la ELE-8 todavía y la escala de medición cambió en esa ronda (Se salvaguarda con E1: Al menos una practica como presencia o ausencia).
  • El error de las estimaciones puede estar levemente subestimado, porque los pesos del INE incorporan ajustes (por no respuesta, calibración, etc.) cuya variabilidad no se refleja en los cálculos en su totalidad.

Próximos pasos

Alertas que deben resolverse antes de publicar cifras:

  1. Una verificación interna de la Fase 4b falló. La comprobación “los coeficientes de svyglm son iguales a los de glm con los mismos pesos” (P1, E1) dio FALSO. Las otras seis verificaciones pasaron. Si los puntos estimados deberían coincidir, esto indica una diferencia de implementación, de muestra o de tolerancia numérica que hay que identificar. Hasta aclararlo, las cifras de la Fase 4b son provisionales. La causa no se ha verificado aún y no conviene suponerla o ignorarla.
  2. Resultados con y sin ponderar que difieren en P2. Para restricción de crédito, E2 y E4 cambian de signo o de significancia sin ponderar (por ejemplo, E4 con restricción: OR 0,71 ponderado frente a 1,49 sin ponderar). El protocolo indica revisar interacciones (por ejemplo, por tamaño) antes de preferir una u otra versión (Se revisará antes de pasar a la etapa 5).
  3. 28 empresas de panel de diferencia entre el informe de diseño del INE (3.178) y la base (3.150). Sin embargo, como se mencionó las diferencias de tamaño son compatibles con una reclasificación posterior al campo, ya que el tamaño de estratificación se fijó con información previa y se actualiza tras la encuesta.

Próximos pasos propuestos:

  • Resolver la verificación fallida y repetir los modelos.
  • Completar las sensibilidades prefijadas que faltan: bootstrap como contraste de la varianza, control financiero adicional (A2), exclusión de empresas editadas o imputadas, recorte de pesos extremos y observaciones influyentes.
  • Revisar interacciones por tamaño y sector, y el caso de P2.
  • Analizar las prácticas clave por separado (acuerdos verbales y atrasos).
  • Preparar la articulación con la fase cualitativa (propiner un estudio a partir de entrevistas o revisar si existe alguno).
  • Cuando existan microdatos de ELE-8, contrastar resultados con la versión binaria de la pregunta (con E1).

Glosario

  • Ponderación: dar a cada empresa encuestada el peso del número de empresas que representa.
  • Intervalo de confianza (IC): rango razonable para el valor real, dado que se trabajó con una muestra.
  • OR (razón de odds): compara las chances de un resultado entre dos grupos; 1 significa sin diferencia.
  • Punto porcentual (pp): diferencia entre dos porcentajes (de 40% a 45% son 5 pp).
  • Asociación ajustada: relación entre dos variables tras comparar empresas parecidas en otras características.
  • Robusto: que se mantiene al cambiar las decisiones razonables de análisis.
  • Holm: corrección que protege contra falsos positivos cuando se hacen muchas comparaciones.
  • Clases latentes: agrupación de empresas en perfiles según su patrón de respuestas.
  • Ausencia estructural: dato vacío porque la pregunta no aplica (no por olvido).