Esta nota presenta una estrategia que estamos explorando para estimar el efecto de obtener una colocación a través de la ADE sobre la continuidad posterior en la formalidad laboral.
El análisis todavía debe interpretarse con prudencia. Esta nota resume la lógica, los resultados y los puntos institucionales que necesitamos validar antes de decidir cómo presentarlo en el documento.
El objetivo es estimar si obtener una colocación gestionada por la ADE aumenta el número de meses que una persona permanece cotizando después de la remisión.
El resultado principal es el número de meses con cotización formal entre los meses 4 y 12 posteriores a la remisión. La ventana empieza en el cuarto mes porque definimos la colocación como aquella que ocurre dentro de los primeros 90 días.
La formalidad incluye cotización con cualquier empleador. No exige que la persona permanezca con la empresa de la colocación inicial.
Las personas colocadas pueden ser diferentes de las no colocadas desde antes de llegar a la ADE. Pueden tener distinta edad, experiencia, educación, ocupación, motivación o trayectoria laboral.
Por eso, una comparación directa podría atribuir a la colocación diferencias que ya existían previamente.
Para reducir este problema estamos explorando una estrategia de variable instrumental basada en la propensión de colocación del intermediador que aparece en el registro de remisión.
La información institucional disponible indica que:
Algunos intermediadores presentan una mayor tasa de colocación que otros. Utilizamos esa variación para estudiar si recibir una colocación adicional, asociada con el intermediador que atendió a la persona, se traduce posteriormente en más meses de formalidad.
La propensión de cada intermediador se calcula utilizando los resultados de sus otras personas remitidas. Excluimos del cálculo los casos atendidos por ese mismo intermediador en la misma fecha y punto de atención.
La comparación se realiza entre personas:
Para cada persona \(i\), atendida por el intermediador \(a\), se construye la propensión de colocación del intermediador:
\[ Z_i= \frac{ \sum_{j \in a,\; j \notin c(i)} D_j }{ \sum_{j \in a,\; j \notin c(i)} 1 } \]
donde:
Esta construcción evita que el resultado de la propia persona o el de usuarios atendidos junto con ella determine directamente su instrumento.
La primera etapa mide si la propensión del intermediador cambia la probabilidad de colocación:
\[ D_i=\alpha+\pi Z_i+X_i'\beta+\gamma_{p\times f}+u_i \]
donde:
Las covariables incluidas en \(X_i\) son:
La estimación de la primera etapa es:
\[ \widehat{D}_i=0{,}543Z_i+X_i'\widehat{\beta}+\widehat{\gamma}_{p\times f} \]
Por tanto, un aumento de 0,10 en la propensión del intermediador se relaciona con:
\[ 0{,}543\times 0{,}10=0{,}0543 \]
Esto equivale a 5,43 puntos porcentuales adicionales en la probabilidad de colocación. El estadístico F de la primera etapa es 20,37.
La forma reducida relaciona directamente el instrumento con la formalidad posterior:
\[ Y_i=\delta+\rho Z_i+X_i'\theta+\gamma_{p\times f}+v_i \]
donde \(Y_i\) es el número de meses cotizados entre los meses 4 y 12. El parámetro \(\rho\) muestra si las personas expuestas a intermediadores con mayor propensión presentan mejores resultados laborales posteriores.
La estimación obtenida es:
\[ \widehat{\rho}=0{,}605 \]
con un intervalo de confianza al 95 % de [0,255; 0,956].
La segunda etapa utiliza únicamente la parte de la colocación predicha por la propensión del intermediador:
\[ Y_i=\mu+\tau\widehat{D}_i+X_i'\lambda+\gamma_{p\times f}+\varepsilon_i \]
donde:
Con un instrumento y una variable de tratamiento, la lógica del estimador puede resumirse como:
\[ \widehat{\tau}_{IV} \approx \frac{\text{efecto de }Z_i\text{ sobre }Y_i} {\text{efecto de }Z_i\text{ sobre }D_i} = \frac{0{,}605}{0{,}543} =1{,}115 \]
La estimación indica aproximadamente 1,115 meses adicionales de cotización formal.
Los errores estándar se agrupan por intermediador porque la variación del instrumento ocurre principalmente en ese nivel:
\[ \widehat{\operatorname{Var}}(\widehat{\tau}) = \left(X'P_ZX\right)^{-1} \left( \sum_{a=1}^{A} S_aS_a' \right) \left(X'P_ZX\right)^{-1} \]
donde \(S_a\) agrupa la contribución de todas las personas atendidas por el intermediador \(a\). En la muestra principal existen 52 intermediadores.
La inferencia se complementa con:
La interpretación causal local requiere:
El efecto identificado corresponde a un efecto local promedio, conocido como LATE:
\[ LATE=E\left[Y_i(1)-Y_i(0)\mid D_i(1)>D_i(0)\right] \]
Este efecto aplica a las personas cuya colocación cambia como consecuencia de la propensión del intermediador que las atiende.
Restringimos el análisis a la modalidad REMITIDO. En
AUTOPOSTULADO ASISTIDO, la propensión del intermediador no
predice suficientemente la colocación y no permite aplicar esta
estrategia.
La muestra principal contiene:
| Indicador | Resultado |
|---|---|
| Personas remitidas con seguimiento completo | 27.953 |
| Intermediadores | 52 |
| Celdas comparables de punto × fecha | 182 |
| Colocación dentro de 90 días | 24,69 % |
| Promedio de meses cotizados entre meses 4–12 | 3,39 de 9 |
| Personas con cruce SISBÉN | 47,65 % |
| Personas sin cruce SISBÉN | 52,35 % |
Una diferencia de 10 puntos porcentuales en la propensión del intermediador se asocia con aproximadamente 5,4 puntos porcentuales adicionales en la probabilidad de colocación.
El estadístico F de la primera etapa es 20,37. Esto indica que el
instrumento tiene una relación suficientemente fuerte con la colocación
en la modalidad REMITIDO.
Las personas remitidas por intermediadores con mayor propensión registran, en promedio, más meses posteriores de cotización. Esta relación se denomina forma reducida y es positiva y estadísticamente significativa.
El modelo IV estima:
1,115 meses adicionales de cotización formal entre los meses 4 y 12 como efecto de una colocación inducida por la propensión del intermediador.
El intervalo de confianza convencional al 95 % es [0,261; 1,968] meses.
También aplicamos dos formas de inferencia adicionales:
El resultado se mantiene al modificar las decisiones principales:
| Especificación | Efecto estimado sobre meses cotizados |
|---|---|
| Colocación dentro de 30 días | 1,135 |
| Colocación dentro de 60 días | 1,115 |
| Colocación dentro de 90 días | 1,115 |
| Colocación dentro de 120 días | 1,116 |
| Colocación en la misma vacante remitida | 1,063 |
| Propensión excluyendo todo el mes del intermediador | 1,164 |
| Personas con cruce SISBÉN | 0,930 |
| Personas sin cruce SISBÉN | 1,313 |
Los intervalos de las personas con y sin SISBÉN se superponen. Por ello, no concluimos que el efecto sea diferente entre estos grupos. La prueba muestra que el resultado agregado no depende exclusivamente de las personas con información SISBÉN.
La colocación inducida se relaciona con:
Los resultados de un único mes tienen menor precisión. Por esta razón mantenemos como resultado principal el número acumulado de meses cotizados.
Por estas razones proponemos describir el hallazgo como evidencia cuasi experimental del efecto local de una colocación gestionada por la ADE, acompañada de las limitaciones anteriores.
Entre las personas remitidas, la variación en la propensión de colocación del intermediador genera diferencias relevantes en la probabilidad de obtener una colocación. Las estimaciones sugieren que una colocación inducida incrementa en aproximadamente 1,1 meses la cotización formal durante los meses 4 a 12 posteriores a la remisión. El resultado es estable entre definiciones de colocación y entre personas con y sin cruce SISBÉN. Debido a que no observamos el turno exacto y encontramos diferencias en edad y cobertura administrativa, interpretamos el resultado como evidencia cuasi experimental local y no como un efecto promedio para todos los usuarios.
La revisión de Diana puede concentrarse libremente en la precisión de la descripción operativa, la interpretación de la colocación gestionada por la ADE y cualquier mecanismo institucional que resulte relevante para comprender los resultados.