Prácticas inclusivas en el aula de matemáticas
Datos generales de la plática
La mesa panel titulada “Prácticas inclusivas en el aula de matemáticas” fue impartida por 4 panelistas, egresados de la Licenciatura en Enseñanza de las Matemáticas, con el objetivo de compartir sus experiencias y exhortar a la comunidad a reflexionar. Dicha actividad se llevó a cabo el día jueves 01 de octubre de 2026, de 14:00 a 16:00 hrs. En el presente documento, compartiré mis reflexiones y mi punto de vista como estudiante de la LEM en sus últimos semestres. Mi nombre es José Ángel Collí Cauich.
Resumen de las ideas principales
La actividad se centró en 4 preguntas clave, que cada uno de los ponentes respondió de acuerdo con sus experiencias personales, además de un espacio en el que se abordaron dudas e inquietudes específicas de la comunidad.
El objetivo del presente documento no es resumir detalladamente lo dicho por los ponentes, por lo que, a continuación, a modo de breve contextualización, enlistaré el punto clave de cada una de las preguntas discutidas:
Aplicar las mismas estrategias a todo el grupo es una práctica exclusiva.
Distinción entre las dificultades causadas por el contenido matemático y las causadas por las barreras de comunicación.
Criterios para la diversificación, para evitar reducir la práctica a la simplificación de la complejidad del contenido.
Cómo afrontar las dificultades y barreras impuestas naturalmente por el currículo escolar.
En general, las experiencias compartidas por los colegas estuvieron enfocadas en destacar la presencia de necesidades físicas y de neurodiversidad en el aula. Las reflexiones de los ponentes abordaron lo siguiente. Es importante reconocer que el simple hecho de tener un aula con 50 personas implica una amplia diversidad de pensamiento, ya que cada estudiante tiene experiencias previas únicas que han desarrollado su manera de pensar y entender. Es importante, entonces, identificar el “nivel” de cada uno de ellos, para satisfacer sus necesidades de manera adecuada y que realmente pueda acceder y aprovechar el conocimiento propiciado por el aula. Es necesario que analicemos el contenido matemático a enseñar e identifiquemos palabras clave que nos ayuden a presentarlo a los estudiantes y, asimismo, evaluarlo. De igual manera, si queremos atender la diversidad, es importante llevar un monitoreo constante, que incluya necesariamente el diálogo para entender de primera mano su razonamiento.
Tenemos que reconocer las barreras que nosotros mismos, como docentes, creamos en el aula, para poder mejorar nuestra práctica; por ejemplo, incluir la forma de entender un tema (siempre y cuando sea apropiada) de un estudiante para traducirla al grupo y reconocer la existencia de diferentes perspectivas (no cerrarse a que los estudiantes entiendan el concepto exactamente de la misma manera que yo, pues, de este modo, estarían limitándose a repetir un discurso). Es sumamente importante “exprimir” las evaluaciones formativas, pues gracias a estas podemos tener un monitoreo real del entendimiento del estudiante. Por último, en cuanto a las limitaciones propias del sistema educativo, tenemos que aprender a centrarnos en lo importante de cada contenido, establecer objetivos flexibles en el salón de clase, donde podemos cambiar las formas, pero no el resultado; propiciar un ambiente “ameno” en cuanto a la presentación de los contenidos; entender que es mejor calidad que cantidad, y que no siempre se pueden diversificar las estrategias, pero sí puedo siempre vigilar el aprendizaje de mi estudiante.
Reflexión personal
Resulta enriquecedor para mi formación y futuro como docente escuchar de primera mano los diferentes desafíos presentes en el aula de matemáticas. Como se mencionó en la actividad, no existe una lista de “prácticas inclusivas”, pues nuestro quehacer va a depender siempre del grupo que tengamos bajo nuestro mando, dado que TODOS TIENEN NECESIDADES DIFERENTES. Sin embargo, aunque no es tan fácil como seguir una receta, es un paso importante sensibilizarme ante los diferentes escenarios que muy probablemente enfrentaré en mi práctica profesional, para así tener una idea de qué puedo cambiar y mejorar. Definitivamente, mi presencia en la mesa panel me permitió ampliar un poco más el panorama de lo que me espera en un aula.
Ahora bien, el reto más importante, desde mi punto de vista, es la cantidad de estudiantes que por lo general hay en un aula (de 40-50) y el poco tiempo que tenemos para enseñar. Lamentablemente, el sistema educativo está diseñado para la enseñanza y no para el aprendizaje, es decir, explicar un tema, evaluarlo y ya, cuando sabemos perfectamente que, de ese modo, muy pocos estudiantes logran realmente llegar al aprendizaje. Mi perspectiva sobre la enseñanza de las matemáticas, desde hace un tiempo, es sensible a los escenarios de diversidad, por lo que realmente no considero que exista un cambio significativo después de esta actividad. Sin embargo, me ayuda a reforzar una vez más la idea de que un docente debe de estar siempre actualizado y preparado para enfrentar nuevos y diferentes retos. No hay un manual, pero no podemos quedarnos de brazos cruzados cuando de nosotros depende el aprendizaje de TODOS NUESTROS ESTUDIANTES.
Conclusiones
La diversidad está presente siempre. Desde el momento en el que estamos en un salón de clases con diferentes formas de pensar, interpretar y aprender, estamos obligados a adaptarnos al estudiante, pues solamente de este modo lograremos que él aprenda. Es necesario, entonces, recordar que en cada ciclo escolar nos enfrentaremos a nuevas situaciones, y en nosotros está la responsabilidad de intentar hasta el último recurso para hacer las cosas bien.
En general, fueron enriquecedoras para mí todas las experiencias presentadas, pues ayudan a confrontar lo teórico con lo práctico. La idea que me llevo es que no existe comunicación unilateral, es decir, es necesario hablar y escuchar. No puedo establecer un diálogo para conocer las ideas de mis estudiantes si no estoy dispuesto a escuchar. Es necesario, entonces, brindar las herramientas pertinentes para que el alumno pueda expresar sus ideas de manera adecuada.