INTRODUCCIÓN.

El sueño constituye una necesidad biológica fundamental para el mantenimiento de la salud y el adecuado funcionamiento del organismo. Durante el sueño tienen lugar diversos procesos fisiológicos relacionados con la recuperación metabólica, la regulación hormonal, la consolidación de la memoria y el mantenimiento de funciones cognitivas esenciales. Asimismo, la duración y calidad del sueño experimentan cambios a lo largo del ciclo de vida, asociados con procesos de crecimiento, envejecimiento y transformación biológica. Sin embargo, el sueño no puede entenderse únicamente como un fenómeno biológico. Desde una perspectiva social, los patrones de sueño se encuentran también condicionados por factores sociales y culturales. Las condiciones de trabajo, la asistencia escolar, la organización de la vida familiar, las responsabilidades domésticas, los medios de transporte, las condiciones de vivienda y las normas culturales relacionadas con los horarios cotidianos influyen en la cantidad de tiempo que las personas dedican al descanso. Diversas investigaciones han mostrado que el tiempo de sueño puede variar según características sociodemográficas como el sexo, la edad, la escolaridad, la situación conyugal, la condición étnica, la participación en actividades económicas y el contexto de residencia. Estas diferencias reflejan desigualdades sociales que afectan la disponibilidad de tiempo para el descanso y el bienestar, por lo que el análisis del sueño también constituye una herramienta para comprender las condiciones de vida de la población. En México, estas diferencias adquieren particular relevancia debido a la diversidad social, económica y cultural existente entre las entidades federativas. Estados con mayores niveles de marginación, una elevada proporción de población rural o indígena y diferentes estructuras productivas pueden presentar patrones de uso del tiempo distintos a los observados en entidades con mayor urbanización. En este sentido, estudiar el tiempo dedicado al sueño permite identificar posibles desigualdades asociadas con las condiciones laborales, familiares y territoriales que caracterizan a cada población. La Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024 (ENUT 2024) proporciona información detallada sobre la distribución del tiempo de las personas residentes en México, incluyendo las horas dedicadas al sueño. Gracias a su diseño muestral probabilístico y representatividad estatal, la encuesta permite analizar las diferencias existentes entre diversos grupos de población y entre entidades federativas. En la presente investigación se analizará el tiempo semanal de sueño de la población residente en el estado de Chiapas. A través de técnicas de estadística descriptiva, comparación de medias y regresión lineal múltiple, se explorará la relación entre el tiempo de sueño y diversas características sociodemográficas, con el propósito de identificar los factores asociados a los patrones de descanso observados en la población chiapaneca. Este análisis permitirá comprender de qué manera variables como el sexo, la edad, la escolaridad, la pertenencia étnica y otras condiciones sociales influyen en el tiempo destinado al sueño dentro de una de las entidades con mayor diversidad cultural y desigualdad social del país.

CONTEXTO DE LA ENTIDAD FEDERATIVA ANALIZADA: CHIAPAS.

El estado de Chiapas se localiza en la región sureste de México y constituye una de las entidades con mayor diversidad geográfica, biológica y cultural del país. Limita al norte con Tabasco, al oeste con Veracruz y Oaxaca, al este con la República de Guatemala y al sur con el océano Pacífico. Cuenta con una superficie aproximada de 73,289 km², lo que representa alrededor del 3.7 % del territorio nacional. Su relieve es predominantemente montañoso, con importantes regiones de selva, valles, planicies y zonas costeras, características que han influido históricamente en la distribución de la población, el desarrollo económico y el acceso a servicios públicos.

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Chiapas tenía una población de 5,543,828 habitantes, ubicándose entre las entidades más pobladas del país. Según las Proyecciones de la Población de México y de las Entidades Federativas 2020-2070 elaboradas por el Consejo Nacional de Población (CONAPO), la población del estado continuará creciendo durante las próximas décadas, aunque a un ritmo menor como consecuencia de la disminución de la fecundidad y del proceso de transición demográfica que experimenta México.

En cuanto a la composición por sexo, la población se distribuye de manera relativamente equilibrada: aproximadamente el 51.4 % corresponde a mujeres y el 48.6 % a hombres. Respecto a la estructura por edad, Chiapas continúa siendo una entidad con una población relativamente joven. Una proporción importante de sus habitantes se concentra en edades infantiles y juveniles, aunque, al igual que el resto del país, comienza a observarse un incremento gradual de la población adulta mayor derivado del aumento en la esperanza de vida y de la reducción de la fecundidad. Esta composición etaria resulta especialmente relevante para el presente estudio, ya que las necesidades de sueño y la organización del tiempo cotidiano varían considerablemente entre niños, jóvenes, adultos y personas mayores.

Uno de los rasgos más distintivos de Chiapas es su nivel de urbanización. A diferencia de otras entidades del país donde la mayor parte de la población reside en grandes ciudades, en Chiapas existe una elevada proporción de habitantes que viven en localidades rurales. De acuerdo con el INEGI, aproximadamente 49 % de la población reside en localidades rurales, mientras que cerca del 51 % habita en localidades urbanas. Esta distribución territorial implica diferencias importantes en el acceso a infraestructura, transporte, servicios educativos y de salud, así como en las actividades económicas predominantes. Las personas que viven en comunidades rurales suelen recorrer mayores distancias para acceder a servicios o centros de trabajo y, en muchos casos, desarrollan actividades agropecuarias que dependen de los ciclos naturales de luz, factores que pueden influir en sus horarios de descanso y, por tanto, en el tiempo destinado al sueño.

La diversidad cultural constituye otro elemento central para comprender la realidad social de Chiapas. La entidad concentra una de las mayores proporciones de población indígena del país. Según el Censo de Población y Vivienda 2020, alrededor del 28 % de la población de tres años y más habla alguna lengua indígena, porcentaje muy superior al promedio nacional. Entre las principales lenguas indígenas destacan el tseltal, tsotsil, chol, tojolabal, zoque, mam y chuj, entre otras. Asimismo, aproximadamente el 1.6 % de la población se reconoce como afromexicana o afrodescendiente. La presencia de estos grupos refleja una amplia diversidad de formas de organización comunitaria, actividades productivas y prácticas culturales que pueden influir en la distribución cotidiana del tiempo y en los patrones de descanso.

Respecto a la actividad económica, Chiapas presenta una estructura productiva caracterizada por una importante participación tanto del sector primario como del sector terciario. La agricultura continúa siendo una actividad fundamental para miles de familias, destacando la producción de café, maíz, plátano, cacao, mango y caña de azúcar. También son relevantes la ganadería, la silvicultura y la pesca en determinadas regiones del estado. Paralelamente, el comercio, los servicios, la administración pública, el turismo y las actividades relacionadas con la educación y la salud concentran una proporción creciente del empleo. Destinos turísticos como San Cristóbal de las Casas, Palenque, el Cañón del Sumidero y las Cascadas de Agua Azul representan importantes fuentes de ingresos para numerosas comunidades.

Desde la perspectiva social, Chiapas continúa enfrentando importantes desafíos relacionados con las condiciones de vida de su población. De acuerdo con diversos indicadores oficiales, la entidad registra algunos de los niveles más altos de pobreza y marginación del país, así como rezagos en escolaridad, acceso a servicios básicos, infraestructura y cobertura de salud en diversas regiones, especialmente en comunidades rurales e indígenas. Estas condiciones generan diferencias significativas en la organización del tiempo cotidiano, ya que muchas personas deben dedicar largas jornadas al trabajo remunerado, a las labores agrícolas o al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Del mismo modo, los tiempos de traslado hacia centros educativos, hospitales o lugares de trabajo pueden ser considerablemente mayores que en entidades con mayor grado de urbanización.

Estas características resultan especialmente relevantes para el análisis del tiempo semanal de sueño. Diversos estudios han señalado que factores como el tipo de ocupación, el nivel educativo, el ingreso, el lugar de residencia, la carga de trabajo doméstico y las condiciones de vivienda pueden influir en la cantidad de horas que las personas destinan al descanso. En una entidad como Chiapas, donde convergen una amplia diversidad cultural, elevados niveles de ruralidad y marcadas desigualdades socioeconómicas, es posible que existan diferencias importantes en los patrones de sueño entre distintos grupos de población.

Por ello, el análisis de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024 permitirá explorar si variables sociodemográficas como el sexo, la edad, la escolaridad, la condición de actividad económica, el estado conyugal, la pertenencia a población indígena y el contexto de residencia se asocian con diferencias en el tiempo semanal dedicado al sueño. De esta manera, el contexto demográfico y social de Chiapas proporciona un marco de referencia indispensable para interpretar los resultados estadísticos obtenidos y comprender cómo las condiciones estructurales del estado pueden influir en los hábitos de descanso de su población.

METODOLOGÍA

Tomando la base nacional se construyó una base específica de la entidad seleccionada, se aplicaron procesos de depuración, recodificación y construcción de variables para facilitar el análisis estadístico. Las variables o factores sociodemograficos considerados fueron: Sexo, Grupo de edad, Escolaridad, Situación conyugal, Autoadscripción indígena, Autoadscripción afrodescendiente, Condición de discapacidad, Condición de actividad económica, Tamaño de localidad.

Variable Dependiente.

La variable dependiente corresponde al tiempo semanal de sueño acotado, expresado en horas por semana. Esta variable se construyó a partir de la información reportada sobre las horas de sueño en días laborales y d´ías de descanso. Posteriormente se realizó un proceso de validación y acotamiento para reducir la influencia de valores extremos y garantizar una mejor distribución de la variable para los análisis estadísticos.

Variables Independientes.

Sexo

Grupo de edad

Escolaridad

Situación conyugal

Autoadscripción indígena

Autoadscripción afrodescendiente

Condición de discapacidad

Condición de actividad económica

Tamaño de localidad

Estrategia de análisis.

Resultados.

Características sociodemográficas de la población analizada (Cuadro 1).

Cuadro 1. Características sociodemográficas de la muestra. Chiapas, ENUT 2024
Variable Categoría n %
Sexo Hombre 1496 44.9
Mujer 1836 55.1
Grupo de edad 12-17 601 18.1
18-29 736 22.1
30-44 908 27.3
45-59 604 18.2
60 y más 477 14.3
Escolaridad Hasta primaria 1637 49.1
Secundaria 835 25.1
Bachillerato o equivalente 535 16.1
Superior 325 9.8
Situación conyugal Casada / Unión libre 1911 57.4
Separada / Divorciada 201 6.0
Viuda 148 4.4
Soltera 1072 32.2
Autoadscripción indígena 1656 50.0
No 1655 50.0
Autoadscripción afrodescendiente 50 1.5
No 3282 98.5
Condición de discapacidad 136 4.1
No 3196 95.9
Condición de actividad económica Ocupada 1762 52.9
Desocupada / Jubilada / Otra 213 6.4
Estudiante 334 10.0
Trabajo doméstico 1023 30.7
Tamaño de localidad 100,000 y más 452 13.6
15,000 a 99,999 280 8.4
2,500 a 14,999 668 20.0
menos de 2,500 1932 58.0
Note:
Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024, INEGI.

La muestra estudiada en Chiapas (ENUT 2024) refleja un perfil socioestructural caracterizado por la ruralidad y la vulnerabilidad educativa. La mitad de la población se autoadscribe como indígena (50.0%) y cerca del 58.0% habita en comunidades de menos de 2,500 habitantes. En el ámbito socioeducativo, prevalece una baja escolarización formal, donde casi la mitad de las personas (49.1%) registra como máximo la educación primaria. Asimismo, la distribución por actividad económica evidencia la relevancia del trabajo doméstico no remunerado (30.7%), aspecto prioritario al analizar las dinámicas del uso del tiempo y la división de tareas en la entidad.

A continuación empezaremos por explorar mediante gráficas de intervalos de confianza la variable tiempo de sueño semanas de acuerdo a las características sociodemográficas. Para facilitar el análisis las primeras gráficas muestran los intervalos para las variables dicotómicas.

HOMBRES Y MUJERES

La gráfica muestra que, en Chiapas, las mujeres presentan un promedio semanal de sueño ligeramente superior al de los hombres. Además de esta diferencia en las medias, se observa que los intervalos de confianza al 95 % no se traslapan, lo que sugiere que la diferencia entre ambos grupos no se debe únicamente a la variabilidad muestral. Este resultado se confirma mediante la prueba t de Student, la cual arrojó un valor p menor a 0.05, indicando que existe una diferencia estadísticamente significativa en el tiempo de sueño según el sexo. Desde una perspectiva sociodemográfica, este comportamiento podría estar asociado con diferencias en la organización de las actividades cotidianas, las jornadas laborales y los patrones de uso del tiempo entre hombres y mujeres en la entidad, lo que influye en la cantidad de horas destinadas al descanso.

INDÍGENA

En esta gráfica se observa una diferencia clara en el tiempo promedio de sueño entre la población que se considera indígena y aquella que no. Las personas indígenas registran un promedio de sueño semanal mayor, mientras que los intervalos de confianza de ambos grupos no presentan traslape, lo que constituye un primer indicio de que la diferencia entre las medias es estadísticamente significativa. Este comportamiento sugiere que la pertenencia a una población indígena puede estar relacionada con patrones distintos de organización del tiempo cotidiano. Factores como el tipo de ocupación, el ritmo de vida, la residencia en contextos rurales o comunitarios y las dinámicas familiares pueden influir en la distribución del tiempo destinado al descanso. En consecuencia, los resultados evidencian que la condición indígena constituye una característica sociodemográfica asociada con diferencias en la duración promedio del sueño.

AFRO

La gráfica indica que las personas que no se identifican como afrodescendientes presentan un promedio de sueño superior al registrado por la población afrodescendiente. Sin embargo, la amplitud del intervalo de confianza correspondiente al grupo afrodescendiente es considerablemente mayor, lo que refleja una mayor variabilidad en las observaciones o, probablemente, un menor tamaño de muestra para este grupo dentro de la encuesta. Debido a ello, aunque existe una diferencia en las medias, los intervalos de confianza muestran un amplio grado de incertidumbre, por lo que no es posible afirmar únicamente con base en la gráfica que exista una diferencia estadísticamente significativa. Este resultado sugiere interpretar los datos con cautela, ya que la representatividad del grupo afrodescendiente puede influir en la precisión de las estimaciones obtenidas.

Condición de discapacidad

Las personas con discapacidad presentan un promedio semanal de sueño ligeramente superior al de quienes no tienen esta condición. No obstante, los intervalos de confianza muestran un traslape importante y la prueba de hipótesis reporta un valor p mayor a 0.05, lo que indica que la diferencia observada no es estadísticamente significativa. En otras palabras, la variación en el tiempo promedio de sueño entre ambos grupos puede atribuirse al azar y no a un efecto asociado con la condición de discapacidad. Aunque descriptivamente se aprecia una media mayor en las personas con discapacidad, la evidencia estadística disponible no permite sostener que exista una diferencia real en la población de Chiapas. Este resultado pone de manifiesto la importancia de complementar la observación gráfica con pruebas de inferencia estadística antes de establecer conclusiones sobre las diferencias entre grupos.

EDAD

A partir de los datos de la ENUT 2024 para Chiapas, el tiempo semanal de sueño según el grupo de edad describe un comportamiento en forma de “U”. El grupo de 12 a 17 años registra el promedio de descanso más alto con aproximadamente 58.5 horas semanales, el cual desciende progresivamente conforme avanza la edad hasta alcanzar su punto más bajo en los adultos de 45 a 59 años (53.8 horas), para posteriormente repuntar en la vejez entre las personas de 60 años y más (55.7 horas). La diferencia entre la juventud y la edad adulta en etapa productiva resulta estadísticamente significativa, reflejando el impacto de las cargas laborales y de cuidado sobre la compresión del tiempo de descanso en las etapas intermedias de la vida.

ESCOLARIDAD

Los datos muestran una relación inversamente proporcional entre el nivel de escolaridad y las horas semanales de sueño en la población de Chiapas. Mientras que las personas con instrucción “Hasta primaria” y “Secundaria” promedian más de 56 horas semanales de descanso (8 horas diarias), aquellas con educación “Superior” registran el nivel más bajo con apenas 50.9 horas (7.2 horas diarias). La caída entre la educación media superior y la educación superior es pronunciada y estadísticamente significativa, visibilizando cómo una mayor incorporación al ámbito académico y profesional calificado reduce de manera considerable el tiempo destinado al descanso.

Situación conyugal

En cuanto a la situación conyugal, las personas solteras reportan la media de sueño más alta con aproximadamente 57 horas semanales, superando de manera estadísticamente significativa a quienes se encuentran casadas o en unión libre (54.9 horas). Por su parte, las personas viudas promedian 55.4 horas, mientras que el grupo de separadas o divorciadas muestra una media cercana a las 54.4 horas; no obstante, este último grupo presenta el intervalo de confianza más amplio de la muestra, lo que indica una mayor variabilidad e incertidumbre en la estimación del dato debido a un menor tamaño de muestra o a dinámicas más heterogéneas.

Tamaño de localidad

El tiempo de descanso evidencia una tendencia decreciente conforme aumenta el grado de urbanización del entorno residencial. Los habitantes de localidades rurales de menos de 2,500 habitantes disfrutan del mayor promedio de sueño semanal (56.5 horas), seguidos por quienes viven en localidades de 2,500 a 14,999 habitantes (55.6 horas) y de 15,000 a 99,999 habitantes (55.0 horas). La diferencia más marcada y estadísticamente significativa se observa respecto a las grandes urbes de 100,000 y más habitantes, donde la media cae a 51.6 horas semanales, reflejando el impacto de los tiempos de traslado, el ritmo de vida urbano y las extensas jornadas sobre el descanso.

ACTIVIDAD ECONÓMICA

El análisis según condición de actividad económica demuestra que la inserción al mercado laboral es el principal factor de compresión del sueño en Chiapas. La población ocupada registra la media más baja de descanso de todos los grupos con 53.9 horas semanales, marcando una distancia estadísticamente significativa frente a las personas desocupadas, jubiladas u otras (58.2 horas), los estudiantes (57.9 horas) y quienes realizan trabajo doméstico no remunerado (57.2 horas). Esto confirma que las exigencias de la jornada de trabajo remunerado restan de manera directa tiempo al descanso biológico en comparación con otras condiciones de actividad.

A continuación, el Cuadro 2 sintetiza las estadísticas descriptivas referentes al tiempo semanal de sueño de la población en Chiapas, con base en la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024. La información se desagrega según las diversas variables sociodemográficas utilizadas, permitiendo visibilizar cómo se distribuye el tiempo de descanso a partir de las condiciones estructurales y los roles de vida de las personas.

Cuadro 2. Estadísticas descriptivas del tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas. Chiapas, ENUT 2024
Variable Categoría n Media DE LI 95% LS 95%
Sexo Hombre 1496 55.06 9.24 54.59 55.53
Mujer 1836 56.00 8.89 55.59 56.40
Grupo de edad 12-17 601 58.58 8.46 57.91 59.26
18-29 736 56.11 8.57 55.49 56.73
30-44 908 54.29 8.63 53.72 54.85
45-59 604 53.77 9.23 53.03 54.51
60 y más 477 55.72 10.00 54.82 56.62
Escolaridad Hasta primaria 1637 56.59 9.04 56.15 57.03
Secundaria 835 56.29 9.00 55.68 56.90
Bachillerato o equivalente 535 54.21 8.45 53.49 54.93
Superior 325 50.89 8.59 49.95 51.83
Situación conyugal Casada / Unión libre 1911 54.91 8.75 54.51 55.30
Separada / Divorciada 201 54.43 9.58 53.09 55.76
Viuda 148 55.37 11.63 53.48 57.26
Soltera 1072 57.01 8.93 56.48 57.55
Autoadscripción indígena 1656 56.52 8.62 56.11 56.94
No 1655 54.60 9.41 54.15 55.05
Autoadscripción afrodescendiente 50 53.40 7.22 51.35 55.45
No 3282 55.61 9.08 55.30 55.92
Condición de discapacidad 136 56.91 12.95 54.71 59.11
No 3196 55.52 8.86 55.21 55.83
Condición de actividad económica Ocupada 1762 53.87 8.62 53.47 54.27
Desocupada / Jubilada / Otra 213 58.21 11.75 56.62 59.80
Estudiante 334 57.87 8.91 56.91 58.83
Trabajo doméstico 1023 57.22 8.61 56.69 57.74
Tamaño de localidad 100,000 y más 452 51.63 9.15 50.79 52.48
15,000 a 99,999 280 54.97 9.23 53.88 56.06
2,500 a 14,999 668 55.56 9.78 54.82 56.31
menos de 2,500 1932 56.59 8.48 56.21 56.97
Note:
Fuente: Elaboración propia con información de la ENUT 2024.

Los resultados reflejan que el tiempo semanal de sueño en la población de Chiapas está fuertemente condicionado por factores socioeconómicos, territoriales y de trayectoria de vida. Destaca un gradiente inverso claro en el que a mayor nivel educativo y mayor grado de urbanización, el tiempo dedicado al descanso disminuye significativamente, pasando de 56.59 horas semanales en personas con educación primaria o residentes de localidades rurales (menos de 2,500 habitantes) a 50.89 horas en quienes cuentan con educación superior y 51.63 horas en zonas urbanas de más de 100,000 habitantes. Asimismo, las cargas de trabajo y roles sociales restringen severamente el reposo: la población ocupada laboralmente registra un promedio de apenas 53.87 horas semanales —frente a las 58.21 horas de la población desocupada o jubilada y las 57.22 del trabajo doméstico—, con su punto más bajo en el grupo de edad de 45 a 59 años (53.77 horas). Por su parte, las diferencias observadas en función de la autoadscripción indígena (56.52 horas frente a 54.60 en no indígena) y el estado conyugal (57.01 en solteras frente a 54.91 en casadas/unión libre) reafirman que la menor presión de jornadas urbanas, empleos formales y responsabilidades familiares directas permite una mayor disponibilidad de tiempo para el descanso.

A continuación, se presenta el análisis del Cuadro 3, el cual permite comprobar si las diferencias observadas en el tiempo de descanso entre los distintos grupos de la población son estadísticamente reales o solo producto del azar:

Cuadro 3. Comparación del tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas. Resultados de pruebas estadísticas. Chiapas, ENUT 2024
Variable Prueba t/F gl p Tamaño del efecto Medida
Sexo t de Welch -2.963 3144.24 0.003 -0.104 d de Cohen
Grupo de edad ANOVA 28.772 4.00 <0.001 0.033 η²
Escolaridad ANOVA 43.207 3.00 <0.001 0.037 η²
Situación conyugal ANOVA 13.753 3.00 <0.001 0.012 η²
Autoadscripción indígena t de Welch 6.124 3283.80 <0.001 0.213 d de Cohen
Autoadscripción afrodescendiente t de Welch -2.138 51.39 0.037 -0.244 d de Cohen
Condición de discapacidad t de Welch 1.239 140.42 0.217 0.153 d de Cohen
Condición de actividad económica ANOVA 47.037 3.00 <0.001 0.041 η²
Tamaño de localidad ANOVA 38.308 3.00 <0.001 0.033 η²
Fuente: Elaboración propia con información de la ENUT 2024.

En términos sencillos, los análisis estadísticos confirman que casi todas las características personales y sociales analizadas influyen de forma verdadera en las horas que duermen las personas en Chiapas. Factores como la ocupación laboral, el nivel educativo y el lugar donde se vive (campo o ciudad) resultaron ser los desencadenantes más importantes de estas diferencias. Asimismo, la identidad cultural o étnica mostró un impacto claro en los patrones de descanso, destacando diferencias perceptibles entre la población indígena, afrodescendiente y la que no lo es. Por el contrario, el sexo, la edad y el estado civil, aunque también muestran pequeñas variaciones reales, tienen un peso mucho menor en la explicación del problema. De todas las variables estudiadas, la condición de discapacidad fue la única en la que no se encontraron pruebas suficientes para afirmar que provoque una diferencia real en el tiempo semanal de sueño.

Modelo de regresión lineal múltiple

Cuadro 4. Modelo de regresión lineal múltiple para el tiempo semanal de sueño. Chiapas, ENUT 2024
Variable Categoría β EE p
Sexo Hombre (referencia)
Mujer -0.06 0.37 0.880
Grupo de edad 12-17 (referencia)
18-29 -1.06 0.61 0.083
30-44 -2.81 0.67 <0.001
45-59 -3.71 0.72 <0.001
60 y más -2.66 0.79 <0.001
Escolaridad Hasta primaria (referencia)
Secundaria -0.69 0.40 0.088
Bachillerato o equivalente -2.08 0.48 <0.001
Superior -3.49 0.61 <0.001
Situación conyugal Casada / Unión Libre (referencia)
Separada / Divorciada 0.80 0.66 0.225
Viuda -0.05 0.80 0.950
Soltera 0.83 0.48 0.084
Autoadscripción indígena No (referencia)
0.67 0.33 0.042
Autoadscripción afrodescendiente No (referencia)
-1.71 1.25 0.172
Condición de discapacidad No (referencia)
0.45 0.81 0.579
Condición de actividad económica Ocupada (referencia)
Desocupada / Jubilada / Otra 3.92 0.67 <0.001
Estudiante 1.51 0.65 0.021
Trabajo doméstico 2.40 0.42 <0.001
Tamaño de localidad 100,000 y más (referencia)
15,000 a 99,999 2.66 0.66 <0.001
2,500 a 14,999 2.55 0.55 <0.001
menos de 2,500 2.84 0.51 <0.001
Fuente: Elaboración propia con información de la ENUT 2024.

Interpretación

Conclusiones

Referencias