Registro de la preparación de rol y la relatoría de mesa correspondientes al ejercicio de simulación constituyente de la mesa de política de género, sobre el artículo que regula las inhabilidades por violencias basadas en género (VBG) para cargos de representación universitaria.
Escribe aquí tu reflexión personal. Te sugiero incluir cómo se sintió defender una postura que, como persona, quizás no compartes del todo, y qué te enseñó eso sobre cómo se argumenta —y se manipula— en escenarios reales de toma de decisiones institucionales.
Nombre del estudiante: (completar) Rol representado: Profesor de Derecho Constitucional — ponente en contra de la inhabilidad permanente
Artículo propuesto: “Toda persona declarada responsable, mediante el procedimiento disciplinario correspondiente, de incurrir en violencias basadas en género quedará inhabilitada de manera permanente para ejercer cargos de representación estudiantil, docente o administrativa dentro de la universidad.”
Profesor titular, Facultad de Ciencias Jurídicas
“El derecho, bien entendido, siempre está de mi lado.”
Arrogante Manipulador Frío Brillante retóricamente Nunca se equivoca (según él)
Se opone a que la inhabilidad sea permanente. No niega que deban existir consecuencias para quien sea declarado responsable de VBG, pero sostiene que una sanción de por vida —sin posibilidad de revisión— es desproporcionada, contraria al debido proceso y ajena a cualquier lógica de resocialización. Defiende, en cambio, una sanción temporal, proporcional y revisable.
Interés declarado (lo que dice defender): el debido proceso, la proporcionalidad de las sanciones y la seguridad jurídica de la institución.
Interés real (lo que en el fondo protege): su propia reputación y la posibilidad de que, si en el futuro alguna situación de su pasado saliera a la luz, no exista una norma que lo inhabilite de manera irreversible. Este interés nunca lo dice en voz alta: lo disfraza de rigor jurídico.
(Nota de actuación: el personaje usa estos argumentos con aparente neutralidad académica, citando principios generales del derecho con tono de cátedra, para que su posición no se vea como interés personal sino como rigor técnico. Es clave que quien interprete el rol suene siempre “razonable” y nunca alterado, incluso cuando lo confronten.)