Introducción

El tiempo de sueño es un indicador importante para evaluar las condiciones de bienestar y salud de la población, así como las desigualdades sociales que se expresan en la organización cotidiana de la vida. En el caso de Guerrero resulta fundamental analizar cómo distintos factores inciden en la cantidad de horas de descanso semanal. Para este propósito se utilizó la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que ofrece información detallada sobre la distribución del tiempo en actividades productivas, reproductivas y de cuidado. A partir de esta base de datos se construyó un modelo de regresión lineal múltiple que permite identificar la influencia de variables sociodemográficas y estructurales en el tiempo semanal de sueño de la población guerrerense. Las variables consideradas en el análisis fueron: sexo, grupo de edad, escolaridad, situación conyugal, autoadscripción indígena y afrodescendiente, condición de discapacidad, condición de actividad económica, trabajo doméstico y tamaño de localidad. El análisis busca aportar elementos para comprender cómo las desigualdades en el uso del tiempo repercuten en la salud y en la reproducción de la vida cotidiana en Guerrero.

Contexto sociodemográfico de Guerrero.

Guerrero es un estado del sur de México que se distingue por su diversidad geográfica, cultural y económica, lo que lo convierte en una entidad compleja y rica en contrastes. Su territorio, con una superficie de más de 64 mil km², se extiende desde las costas del Océano Pacífico hasta las montañas de la Sierra Madre del Sur, generando una variedad de paisajes que van desde playas tropicales hasta zonas de alta montaña. Esta configuración geográfica influye directamente en la diversidad climática: en la franja costera predominan los climas cálidos subhúmedos, ideales para el turismo de playa y la agricultura tropical; en las zonas intermedias se encuentran climas templados que favorecen cultivos de altura; y en las partes más elevadas de la sierra se registran climas fríos, que condicionan las formas de vida y producción. La capital del estado es Chilpancingo de los Bravo, aunque la ciudad más poblada y reconocida internacionalmente es Acapulco de Juárez, uno de los destinos turísticos más emblemáticos de México. La población de Guerrero ronda los 3.5 millones de habitantes, con una ligera mayoría de mujeres sobre hombres y una densidad aproximada de 55 habitantes por km². Lo que distingue a la entidad es su gran diversidad étnica y cultural: conviven pueblos indígenas como los náhuatl, mixtecos, tlapanecos y amuzgos, además de comunidades afrodescendientes asentadas principalmente en la Costa Chica. Esta pluralidad se refleja en las lenguas, tradiciones y formas de organización comunitaria, lo que convierte a Guerrero en un mosaico cultural único dentro del país. Sin embargo, esta riqueza convive con desafíos estructurales, como altos niveles de pobreza, desigualdad y rezago social, que condicionan las oportunidades de desarrollo y bienestar de su población. En el ámbito económico, Guerrero se sostiene en tres pilares fundamentales: la agricultura, la minería y el turismo. En el sector agrícola destacan cultivos como maíz, frijol, mango, piña, aguacate y guayaba, que abastecen tanto al mercado interno como a la exportación. La minería, especialmente en Taxco, ha dado fama internacional al estado por su producción de plata y joyería artesanal, convirtiéndose en un símbolo de identidad económica y cultural. El turismo, por su parte, constituye una de las actividades más relevantes, con destinos como Acapulco, Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco, que atraen visitantes nacionales e internacionales. No obstante, la economía guerrerense enfrenta retos importantes: una tasa de informalidad laboral superior al 70%, bajos niveles de industrialización y una marcada dependencia del sector servicios, lo que genera vulnerabilidad frente a crisis económicas y sociales. La cultura de Guerrero es igualmente diversa y vibrante. Sus tradiciones incluyen fiestas patronales, danzas como la de los Tlacololeros, y expresiones musicales como la chilena, típica de la Costa Chica. Además, el estado alberga sitios arqueológicos y naturales de gran relevancia, como Tehuacalco y las Grutas de Cacahuamilpa, que forman parte de su patrimonio histórico y turístico. Estas manifestaciones culturales, junto con la riqueza natural, refuerzan la identidad guerrerense y su papel en la construcción de la memoria colectiva del país.

Metodología

Para esta entrega se tomarán los datos de la Encuesta Nacional Sobre Uso del Tiempo, ENUT 2024. Elaborada por el Instituto Nacional de Estadistica y Geografía, INEGI. Esta encuesta presenta la distribución y organización del tiempo en la población mexicana en diversas actividades. La ENUT nos muestra también estas tendencias a nivel local, es decir, levanta datos de cada entidad federativa, tomando en cuenta las actividades cotidianas, el trabajo remunerado, el trabajo dómestico, la actividad laboral, la condición de discapacidad, afrodecendencia, indigena o no indigena, la edad, la escolaridad, etc. Para este caso particular se eligió el estado de Guerrero. Tomando la base nacional se construyó una base especifica de la entidad seleccionada, se aplicaron procesos de depuración, recodificación y construcción de variables para facilitar el analisis estadistico.

Variable Dependiente

La variable dependiente corresponde al tiempo semanal de sueño acotado, expresado en horas por semana. Esta variable fue construida a partir de la información reportada sobre horas de sueño en días laborales y días de descanso. Posteriormente se realizó un proceso de validación y acotamiento para reducir la influencia de valores extremos y garantizar una mejor distribución de la variable para los analisis estadísticos.

Las variables independientes (también llamadas variables explicativas o predictoras) que se utilizaron en el análisis y se integraron en el modelo de regresión lineal múltiple para explicar el tiempo de sueño en Guerrero fueron nueve: Sexo (Comparando mujeres frente a hombres). Grupo de edad (Dividido en categorías como jóvenes de 12 a 17 años, 30 a 44 años, 45 a 59 años, y 60 años y más). Escolaridad / Nivel educativo (Desde nivel básico como primaria hasta estudios superiores). Situación conyugal (Sit_cony) (Clasificada en solteros, casados/en unión libre, separados/divorciados y viudos). Autoadscripción indígena (Si la persona se reconoce o no como parte de un pueblo originario). Autoadscripción afrodescendiente (Si la persona se reconoce o no como afrodescendiente). Condición de discapacidad (Presencia o ausencia de discapacidad). Condición de actividad económica (Diferenciando entre personas ocupadas, estudiantes, jubilados/desocupados y personas dedicadas al trabajo doméstico). Tamaño de localidad (Tam_loc) (El entorno territorial, dividiendo la población según el número de habitantes de su comunidad, por ejemplo, menos de 2,500 habitantes frente a ciudades grandes de más de 100,000).

Se utilizó:

  1. Pruebas de Comparación de Medias (Pruebas Bivariadas) Estas pruebas se usaron para comparar el tiempo promedio de sueño entre dos o más grupos y determinar si las diferencias encontradas eran reales o fruto del azar: Prueba t de Student: Se utilizó para comparar las medias de dos grupos independientes. El texto menciona explícitamente su aplicación en: Sexo: Mujeres vs. Hombres. Autoadscripción indígena: Indígena vs. No indígena. Autoadscripción afrodescendiente: Afro vs. No afro. Condición de discapacidad: Con discapacidad vs. Sin discapacidad. Análisis de Varianza (ANOVA): Aunque el texto no la nombra explícitamente por su sigla, se deduce su aplicación al analizar variables con tres o más categorías (donde se calcula el indicador Eta cuadrada). Se utilizó para: Grupo de edad (4 categorías). Nivel educativo / Escolaridad (múltiples categorías). Situación conyugal (4 categorías). Tamaño de localidad (múltiples categorías). Condición de actividad económica (4 categorías).
  2. Indicadores de Significancia y Magnitud (Métricas de Apoyo) Para validar los resultados de las comparaciones anteriores, se examinaron tres indicadores clave: Intervalos de Confianza (IC): Se evaluó visualmente si los intervalos se superponían (se cruzaban) o no. Si no se superponían, sugería diferencias reales entre los grupos. Valor de p (Significancia estadística): Se utilizó el umbral estándar de \(p < 0.05\) para declarar una diferencia como “estadísticamente significativa” (que no es producto del azar) y \(p > 0.05\) para las no significativas. Tamaño del Efecto (\(\eta^2\) y \(d\) de Cohen): d de Cohen: Se usó para medir la fuerza de la diferencia entre dos grupos (por ejemplo, en la variable Sexo, donde dio \(-0.133\), indicando un efecto pequeño). Eta cuadrada (\(\eta^2\)): Se utilizó en las variables categóricas complejas para saber qué porcentaje de la variabilidad total del sueño explicaba cada variable por sí sola (por ejemplo, la escolaridad explicaba el 4%, la edad el 3%, etc.).
  3. Modelo Estadístico Multivariado Regresión Lineal Múltiple: Fue la prueba central del Cuadro 4. A diferencia de las pruebas anteriores (que analizan una sola variable a la vez), este modelo permitió evaluar el impacto de todas las variables independientes al mismo tiempo. Su objetivo principal fue identificar los coeficientes de efecto (\(\beta\)) para saber cuántas horas de sueño aumenta o disminuye cada variable, controlando el efecto de las demás (por ejemplo, aislar el efecto de vivir en una ciudad controlando que ahí vive la gente con más estudios). Programa R Estudio.

En el cuadro 1 se presentan los porcentajes de las categorias de cada variable

Cuadro 1. Características sociodemográficas de la muestra. Guerrero, ENUT 2024
Variable Categoría n %
Sexo Hombre 1092 44.4
Mujer 1370 55.6
Grupo de edad 12-17 355 14.4
18-29 480 19.5
30-44 616 25.1
45-59 530 21.6
60 y más 476 19.4
Escolaridad Hasta primaria 964 39.2
Secundaria 657 26.7
Bachillerato o equivalente 478 19.4
Superior 363 14.7
Situación conyugal Casada/ Unión libre 1356 55.1
Separada/ Divorciada 184 7.5
Viuda 169 6.9
Soltera 753 30.6
Autoadscripción indígena Si 1212 50.3
No 1198 49.7
Autoadscripción afrodescendiente Si 230 9.3
No 2232 90.7
Condición de discapacidad Si 149 6.1
No 2313 93.9
Condición de actividad económica Ocupada 1423 57.8
Desocupada/Jubilada/Otra 214 8.7
Estudiante 263 10.7
Trabajo domestico 562 22.8
Tamaño de localidad 100,000 Y más 645 26.2
15,000 a 99,999 246 10.0
2,500 a 14,999 496 20.1
menos de 2,500 1075 43.7
Note:
Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024, INEGI.

El Cuadro 1 de Guerrero (ENUT 2024) muestra una población mayoritariamente femenina (55.6%) y con fuerte presencia en edades productivas, especialmente entre los 30 y 44 años (25.1%). En términos educativos, predomina la escolaridad básica: casi cuatro de cada diez personas solo alcanzaron primaria, mientras que apenas el 14.7% llegó a estudios superiores, lo que refleja un rezago importante. Más de la mitad de la población está casada o en unión libre (55.1%), y destaca la autoadscripción indígena, con un 50.3%, lo que confirma la relevancia de los pueblos originarios en la entidad. En contraste, la autoadscripción afrodescendiente es minoritaria (9.3%). La mayoría de los encuestados no presenta discapacidad (93.9%), y en cuanto a la actividad económica, el 57.8% está ocupado, aunque un 22.8% se dedica al trabajo doméstico, lo que subraya la importancia del trabajo no remunerado en los hogares. Finalmente, el perfil territorial revela que casi la mitad de la población vive en localidades pequeñas de menos de 2,500 habitantes (43.7%), lo que confirma el carácter rural de la muestra. En conjunto, estos datos reflejan una población diversa, con predominio femenino, fuerte presencia indígena, bajos niveles educativos y alta ruralidad, factores que condicionan de manera significativa la organización del tiempo y las prácticas cotidianas.

Resultados

Empezaremos por explorar mediante gráficas de intervalos de confianza la variable tiempo de sueño semanal deacuerdo a las caracteristicas sociodemograficas. Para facilitar el analisis las primeras gráficas muestran los intervalos para las variables dicotomicas. En la gráfica 1 se compara el tiempo de sueño entre hombres y mujeres.

En Guerrero se observa que, en promedio, las mujeres duermen más horas que los hombres. Al analizar los intervalos de confianza y constatar que no se superponen, se plantea la hipótesis de que existen diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos. La aplicación de la prueba t de Student confirmó esta hipótesis, ya que el resultado arrojó un valor de p < 0.05, lo cual indica que la diferencia en el tiempo de sueño no es producto del azar. En consecuencia, se concluye que las mujeres duermen más que los hombres en Guerrero, y que esta diferencia es estadísticamente significativa.

En Guerrero se observa que la población que se autoadscribe como indígena reporta un mayor tiempo de sueño en comparación con quienes no se reconocen de esa manera. Dado que los intervalos de confianza no se superponen, es posible plantear la hipótesis de que existen diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos. Al aplicar la prueba t de Student, se obtuvo un valor de p < 0.05, lo que confirma que la diferencia en el tiempo de sueño no es producto del azar. En consecuencia, se concluye que la población indígena duerme más que la no indígena en Guerrero, y que esta diferencia es significativa desde el punto de vista estadístico.

En Guerrero se observa que la población que no se autoadscribe como afrodescendiente presenta un promedio de sueño ligeramente mayor en comparación con quienes sí se reconocen como afrodescendientes. Sin embargo, dado que los intervalos de confianza se superponen, no es posible afirmar que exista una diferencia estadísticamente significativa entre ambos grupos. Al aplicar la prueba t de Student, el resultado arrojó un valor de p > 0.05, lo que confirma que la diferencia en el tiempo de sueño no es relevante desde el punto de vista estadístico. En conclusión, aunque la población no afro duerme en promedio más que la afrodescendiente en Guerrero, esta variación no puede considerarse significativa.

En Guerrero se observa que la población con condición de discapacidad reporta un promedio de sueño ligeramente mayor en comparación con quienes no presentan esta condición. Sin embargo, dado que los intervalos de confianza se superponen, no es posible afirmar que exista una diferencia estadísticamente significativa entre ambos grupos. Al aplicar la prueba t de Student, el resultado arrojó un valor de p > 0.05, lo que confirma que la variación en el tiempo de sueño no es relevante desde el punto de vista estadístico. En conclusión, aunque las personas con discapacidad duermen en promedio más que las que no la tienen, esta diferencia no puede considerarse significativa en Guerrero.

Ahora vamos a analizar el tiempo de sueño por edad

En el análisis por grupos de edad en Guerrero se observa una curva en forma de U: los jóvenes de 12 a 17 años reportan más horas de sueño, mientras que los grupos de 30 a 44 y de 45 a 59 años presentan una reducción significativa en el descanso. Posteriormente, el grupo de 60 años y más vuelve a mostrar un incremento en el tiempo de sueño, probablemente asociado a una mayor disponibilidad de tiempo libre y menos responsabilidades laborales o familiares. Las diferencias entre los grupos son estadísticamente significativas, lo que confirma que la edad es una variable relevante en la explicación del tiempo de sueño. Sin embargo, el valor de eta cuadrada indica que la edad explica únicamente alrededor del 3% de la variabilidad, lo que sugiere que existen otros factores que también influyen, como el entorno en el que se vive (por ejemplo, si la localidad es ruidosa o tranquila), las condiciones económicas o las dinámicas familiares. En conclusión, la edad marca patrones claros en el descanso, pero no es el único determinante: el sueño está condicionado por un entramado más amplio de factores sociales y ambientales.

En el análisis por nivel educativo en Guerrero se observa una relación inversa: quienes tienen menor grado de escolaridad duermen más horas en promedio, mientras que conforme aumenta el nivel de estudios el tiempo de sueño disminuye. Esto puede explicarse por la mayor carga de responsabilidades que enfrentan las personas con educación media y superior, así como por factores asociados al estilo de vida. Los intervalos de confianza no se cruzan, lo que confirma que las diferencias son estadísticamente significativas. El valor de eta cuadrada indica que la escolaridad explica alrededor del 4% de la variabilidad en el tiempo de sueño, lo que significa que existen otros factores que también influyen, como el tiempo de traslado hacia las escuelas o centros de trabajo, las condiciones del entorno y las dinámicas familiares. En conclusión, la escolaridad es un factor relevante en la reducción del descanso, pero no el único determinante.

En Guerrero se observa que la población soltera duerme más horas en promedio y es el único grupo con diferencias estadísticamente significativas respecto al tiempo de sueño. En contraste, los otros tres grupos (casados/en unión libre, separados/divorciados y viudos) presentan valores muy cercanos entre sí, sin variaciones relevantes. El análisis confirma que la variable de situación conyugal sí influye en el descanso, aunque el valor de eta cuadrada indica que explica apenas el 2% de la variabilidad, lo que sugiere que existen otros factores que condicionan el sueño, como el entorno de residencia, las responsabilidades familiares o las condiciones laborales. En conclusión, ser soltero se asocia con un mayor tiempo de sueño, pero la explicación completa requiere considerar otros elementos sociales y contextuales.

En Guerrero se observa que el tamaño de la localidad influye en el tiempo de sueño: a medida que aumenta la población de la localidad, las horas de descanso tienden a disminuir, mientras que en las comunidades más pequeñas y aisladas se registra un mayor promedio de sueño. Este patrón sugiere que la vida en zonas rurales, con menor ruido y presión social, favorece un descanso más prolongado en comparación con las áreas urbanas. Sin embargo, dado que los intervalos de confianza se superponen, no se puede afirmar que las diferencias sean estadísticamente significativas. El valor de eta cuadrada indica que la variable explica apenas el 2% de la variabilidad en el tiempo de sueño, lo que confirma que existen otros factores relevantes, como las condiciones del entorno, las responsabilidades laborales o familiares y los estilos de vida. En conclusión, aunque la población de localidades pequeñas duerme más que la de ciudades grandes, esta diferencia no resulta significativa desde el punto de vista estadístico.

En Guerrero se observa que la condición de actividad económica influye en el tiempo de sueño: los estudiantes reportan más horas de descanso en comparación con otros grupos, mientras que las personas ocupadas son quienes duermen menos, probablemente debido a las exigencias laborales y los horarios establecidos. Por otro lado, las personas jubiladas o desocupadas también muestran un promedio elevado de sueño, siendo el segundo grupo con mayor descanso, lo que puede explicarse por la ausencia de responsabilidades laborales y la mayor disponibilidad de tiempo libre. El análisis confirma que existen diferencias entre las categorías, aunque el valor de eta cuadrada indica que la actividad económica explica alrededor del 3% de la variabilidad en el tiempo de sueño, lo que significa que hay otros factores que también inciden, como el entorno familiar, las condiciones de vivienda o el estilo de vida. En conclusión, los estudiantes y jubilados duermen más que la población ocupada, pero esta diferencia se entiende principalmente por la carga de responsabilidades y la necesidad de cumplir con horarios de trabajo.

Cuadro 2. Estadísticas descriptivas del tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas. Guerrero, ENUT 2024
Variable Categoría n Media DE LI 95% LS 95%
Sexo Hombre 1092 54.34 9.49 53.78 54.91
Mujer 1370 55.63 9.87 55.11 56.15
Grupo de edad 12-17 355 58.94 8.39 58.06 59.82
18-29 480 55.76 9.16 54.94 56.58
30-44 616 53.58 9.39 52.83 54.32
45-59 530 53.87 9.33 53.07 54.66
60 y más 476 54.74 11.15 53.74 55.75
Escolaridad Hasta primaria 964 56.75 9.97 56.12 57.38
Secundaria 657 55.75 9.24 55.04 56.46
Bachillerato o equivalente 478 53.54 9.63 52.67 54.41
Superior 363 51.30 8.68 50.41 52.20
Situación conyugal Casada/ Unión libre 1356 54.23 9.51 53.72 54.74
Separada/ Divorciada 184 53.67 10.01 52.21 55.12
Viuda 169 54.26 11.90 52.45 56.06
Soltera 753 57.07 9.18 56.42 57.73
Autoadscripción indígena Si 1212 55.58 9.57 55.04 56.12
No 1198 54.40 9.73 53.84 54.95
Autoadscripción afrodescendiente Si 230 54.30 9.44 53.08 55.53
No 2232 55.14 9.75 54.73 55.54
Condición de discapacidad Si 149 54.89 11.61 53.01 56.77
No 2313 55.07 9.59 54.68 55.46
Condición de actividad económica Ocupada 1423 53.61 9.30 53.12 54.09
Desocupada/Jubilada/Otra 214 55.98 11.62 54.42 57.55
Estudiante 263 58.35 8.65 57.30 59.40
Trabajo domestico 562 56.84 9.76 56.03 57.65
Tamaño de localidad 100,000 Y más 645 53.30 10.01 52.52 54.07
15,000 a 99,999 246 54.16 9.45 52.97 55.34
2,500 a 14,999 496 55.38 9.29 54.56 56.20
menos de 2,500 1075 56.17 9.64 55.60 56.75
Note:
Fuente: Elaboración propia con información de la ENUT 2024.

En cuanto al sexo, las mujeres duermen en promedio más horas (55.6) que los hombres (54.3), diferencia que resulta estadísticamente significativa. Respecto a la edad, se observa una curva en forma de U: los adolescentes de 12 a 17 años son quienes más duermen (58.9 horas), mientras que los grupos de 30 a 44 y 45 a 59 años presentan los promedios más bajos (53.5 y 53.8 horas, respectivamente). Posteriormente, los adultos mayores de 60 años muestran un ligero repunte (54.7 horas), lo que sugiere que la edad influye en el descanso, aunque con variaciones asociadas a responsabilidades y disponibilidad de tiempo. La escolaridad revela un patrón inverso: quienes tienen menor nivel educativo (primaria) duermen más (56.7 horas), mientras que el promedio disminuye conforme aumenta la escolaridad, alcanzando su punto más bajo en quienes tienen estudios superiores (51.3 horas). Esto refleja cómo las mayores responsabilidades académicas y laborales reducen el tiempo de sueño. En cuanto a la situación conyugal, los solteros destacan con el mayor promedio (57.0 horas), mientras que los demás grupos (casados, separados y viudos) se mantienen alrededor de las 54 horas, sin diferencias marcadas. La autoadscripción indígena muestra que quienes se reconocen como indígenas duermen más (55.6 horas) que quienes no lo hacen (54.4 horas), mientras que en el caso de la población afrodescendiente las diferencias son mínimas y no significativas. En relación con la condición de discapacidad, los promedios son muy similares (54.9 frente a 55.0 horas), lo que indica que no hay una diferencia sustancial. La actividad económica sí marca contrastes: los estudiantes son quienes más duermen (58.3 horas), seguidos por quienes realizan trabajo doméstico (56.8) y los desocupados/jubilados (55.9). En cambio, la población ocupada presenta el menor promedio (53.6 horas), lo que confirma la influencia de las responsabilidades laborales en la reducción del descanso. Finalmente, el tamaño de localidad muestra que las comunidades más pequeñas (menos de 2,500 habitantes) registran más horas de sueño (56.1), mientras que las grandes ciudades superan los 100,000 habitantes presentan los promedios más bajos (53.3), lo que sugiere que el entorno urbano, con mayor ruido y exigencias, afecta negativamente el descanso. En resumen, el cuadro evidencia que el tiempo de sueño en Guerrero está condicionado por factores sociodemográficos: las mujeres, los jóvenes, los solteros, los estudiantes y quienes viven en localidades pequeñas duermen más, mientras que los adultos en edad productiva, con mayor escolaridad y ocupados laboralmente, duermen menos. Estos hallazgos muestran cómo el descanso no depende únicamente de la edad biológica, sino una cuesta de responsabilidades sociales, económicas y culturales que estructuran la vida cotidiana.

Cuadro 3. Comparación del tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas. Resultados de pruebas estadísticas. Guerrero, ENUT 2024
Variable Prueba t/F gl p Tamaño del efecto Medida
Sexo t de Welch -3.283 2375.67 0.001 -0.133 d de Cohen
Grupo de edad ANOVA 21.134 4.00 <0.001 0.033 η²
Escolaridad ANOVA 34.145 3.00 <0.001 0.040 η²
Situación conyugal ANOVA 16.006 3.00 <0.001 0.019 η²
Autoadscripción indígena t de Welch 3.014 2406.11 0.003 0.123 d de Cohen
Autoadscripción afrodescendiente t de Welch -1.270 281.75 0.205 -0.086 d de Cohen
Condición de discapacidad t de Welch -0.189 161.26 0.850 -0.019 d de Cohen
Condición de actividad económica ANOVA 28.514 3.00 <0.001 0.034 η²
Tamaño de localidad ANOVA 12.843 3.00 <0.001 0.015 η²
Fuente: Elaboración propia con información de la ENUT 2024.

El Cuadro 3 de Guerrero (ENUT 2024) presenta los resultados de las pruebas estadísticas que comparan el tiempo semanal de sueño según distintas características sociodemográficas, y permite identificar qué variables muestran diferencias significativas y cuál es la magnitud de esas diferencias. En primer lugar, el sexo muestra diferencias claras: las mujeres duermen más que los hombres, con un valor de p = 0.001 y un tamaño del efecto pequeño (d de Cohen = -0.133), lo que indica que aunque la diferencia es significativa, su magnitud es moderada. La edad también resulta significativa (p < 0.001), con un tamaño del efecto de η² = 0.033, confirmando que los patrones de sueño varían entre grupos etarios, aunque la edad explica solo una fracción de la variabilidad. La escolaridad presenta una de las diferencias más marcadas (p < 0.001, η² = 0.040), mostrando que a mayor nivel educativo disminuye el tiempo de sueño, con un efecto relativamente más fuerte que otras variables. La situación conyugal también es significativa (p < 0.001, η² = 0.019), destacando que los solteros duermen más que los demás grupos, aunque el efecto es pequeño. En cuanto a la autoadscripción indígena, se observa una diferencia significativa (p = 0.003, d de Cohen = 0.123), con la población indígena durmiendo más que la no indígena. En contraste, la autoadscripción afrodescendiente no muestra diferencias significativas (p = 0.205), lo mismo que la condición de discapacidad (p = 0.850), lo que indica que en estos casos el tiempo de sueño es estadísticamente similar entre los grupos. La condición de actividad económica sí marca diferencias relevantes (p < 0.001, η² = 0.034), confirmando que estudiantes y personas fuera del mercado laboral duermen más que los ocupados. Finalmente, el tamaño de localidad también es significativo (p < 0.001, η² = 0.015), mostrando que quienes viven en comunidades pequeñas duermen más que quienes habitan en ciudades grandes, aunque el efecto es reducido. En resumen, las variables con mayor peso en la explicación del tiempo de sueño son la escolaridad, la edad y la condición de actividad económica, mientras que el sexo y la autoadscripción indígena muestran diferencias significativas pero con efectos más modestos. Por el contrario, la autoadscripción afrodescendiente y la discapacidad no influyen de manera significativa. Esto confirma que el sueño está condicionado por factores sociales y estructurales, pero cada uno explica solo una parte de la variabilidad, lo que sugiere la interacción de múltiples elementos en la vida cotidiana.

Modelo de regresion lineal múltiple

Cuadro 4. Modelo de regresión lineal múltiple para el tiempo semanal de sueño. Guerrero, ENUT 2024
Variable Categoría β EE p
Sexo Hombre (referencia)
Mujer 1.00 0.42 0.018
Grupo de edad 12-17 (referencia)
18-29 -1.26 0.85 0.138
30-44 -3.01 0.94 0.001
45-59 -3.40 0.98 <0.001
60 y más -3.32 1.05 0.001
Escolaridad Hasta primaria (referencia)
Secundaria -1.91 0.52 <0.001
Bachillerato o equivalente -3.68 0.59 <0.001
Superior -4.90 0.66 <0.001
Situación conyugal Casada/ Unión libre (referencia)
Separada/ Divorciada 0.36 0.75 0.630
Viuda -0.92 0.82 0.265
Soltera 2.04 0.60 <0.001
Autoadscripción indígena No (referencia)
Si 0.97 0.39 0.014
Autoadscripción afrodescendiente No (referencia)
Si 0.51 0.66 0.444
Condición de discapacidad No (referencia)
Si -0.63 0.83 0.453
Condición de actividad económica Ocupada (referencia)
Desocupada/Jubilada/Otra 2.88 0.74 <0.001
Estudiante 0.86 0.86 0.317
Trabajo domestico 2.04 0.53 <0.001
Tamaño de localidad 100,000 Y más (referencia)
15,000 a 99,999 0.21 0.70 0.763
2,500 a 14,999 0.80 0.59 0.173
menos de 2,500 0.85 0.52 0.100
Fuente: Elaboración propia con información de la ENUT 2024.

El Cuadro 4 de Guerrero (ENUT 2024) presenta un modelo de regresión lineal múltiple que permite identificar qué variables sociodemográficas influyen de manera significativa en el tiempo semanal de sueño. En primer lugar, el sexo muestra un efecto positivo: las mujeres duermen en promedio una hora más que los hombres (β = 1.00, p = 0.018), confirmando la diferencia observada en los análisis descriptivos. La edad revela un patrón claro: en comparación con los adolescentes de 12 a 17 años, los grupos de 30 a 44, 45 a 59 y 60 años y más duermen entre 3 y 3.4 horas menos, con coeficientes significativos (p ≤ 0.001). Esto confirma que la edad adulta, marcada por responsabilidades laborales y familiares, reduce el tiempo de descanso. La escolaridad también muestra un efecto consistente: conforme aumenta el nivel educativo, disminuye el tiempo de sueño. Quienes alcanzan estudios superiores duermen casi 5 horas menos que aquellos con primaria (β = -4.90, p < 0.001). Este hallazgo sugiere que la escolaridad está asociada con mayores exigencias académicas y laborales, lo que impacta directamente en el descanso. En cuanto a la situación conyugal, los solteros duermen en promedio 2 horas más que los casados o en unión libre (β = 2.04, p < 0.001), mientras que las demás categorías no presentan diferencias significativas. La autoadscripción indígena también influye: quienes se reconocen como indígenas duermen casi una hora más que quienes no lo hacen (β = 0.97, p = 0.014). En contraste, la autoadscripción afrodescendiente y la condición de discapacidad no muestran efectos significativos. La condición de actividad económica es otro factor clave: las personas desocupadas, jubiladas u “otras” duermen casi 3 horas más que las ocupadas (β = 2.88, p < 0.001), y quienes realizan trabajo doméstico también reportan más descanso (β = 2.04, p < 0.001). Los estudiantes, aunque presentan un coeficiente positivo, no alcanzan significancia estadística. Finalmente, el tamaño de localidad no muestra diferencias significativas, lo que indica que el entorno urbano o rural no explica de manera contundente las variaciones en el sueño dentro del modelo. En resumen, las variables que más influyen en el tiempo de sueño en Guerrero son: sexo, edad, escolaridad, situación conyugal, autoadscripción indígena y condición de actividad económica. El modelo confirma que el descanso está condicionado por factores sociales y estructurales, más allá de lo biológico, y que las responsabilidades laborales, educativas y familiares son los principales determinantes de la reducción en las horas de sueño.

Conclusiones

Al contrastar los análisis individuales con el modelo de regresión múltiple (Cuadro 4), se logra aislar el “verdadero peso” de cada variable sobre las horas de sueño semanal, controlando las demás. • Variables Determinantes (Con impacto real y significativo): El sexo (las mujeres duermen más), la edad (los adultos duermen menos que los jóvenes), la escolaridad (a mayor estudio, menos sueño), la situación conyugal (los solteros duermen más), la autoadscripción indígena (duermen más) y la actividad económica (desocupados, jubilados y trabajadores del hogar duermen más que los ocupados). • El “Espejismo” del Tamaño de Localidad: Aunque en el análisis descriptivo parecía que la gente en zonas rurales (comunidades pequeñas) dormía más que en las grandes ciudades, al meter la variable al modelo de regresión lineal perdieron significancia estadística. Esto concluye que el tamaño de la localidad no afecta el sueño por sí mismo, sino porque en las ciudades se concentran las personas con mayor escolaridad y empleos formales/ocupados, que son las variables que realmente quitan el sueño. • Variables sin Impacto: Tanto la autoadscripción afrodescendiente como la condición de discapacidad no mostraron diferencias estadísticamente significativas en ninguna de las pruebas, concluyendo que no son factores diferenciadores en la organización del descanso en Guerrero.

El análisis del tiempo de sueño en Guerrero revela cómo las dinámicas sociales y la estructura económica del estado moldean la vida cotidiana y el bienestar físico: • El costo del “Éxito” Educativo y Laboral: La escolaridad superior y estar laboralmente ocupado son los factores que más drásticamente recortan el sueño. Las personas con estudios superiores duermen casi 5 horas menos a la semana en comparación con quienes tienen primaria. Esto concluye que el desarrollo profesional y la inserción laboral en Guerrero exigen un alto costo en salud biológica (sacrificio de descanso), probablemente agravado por las jornadas laborales y los tiempos de traslado en un estado con más del 70% de informalidad. • La Brecha de Edad y la Etapa Productiva: El patrón en forma de U se confirma robustamente. La reducción de entre 3 y 3.4 horas de sueño en los grupos de 30 a 59 años demuestra que la etapa de mayor productividad económica y reproductiva (cuidado de hijos) es la que más castiga el bienestar físico de la población guerrerense. • La Paradoja de Género: El modelo demuestra que, controlando el resto de las variables, las mujeres duermen 1 hora más a la semana en promedio que los hombres (\(p = 0.018\)). Si bien el Cuadro 1 destaca que el 22.8% de la población se dedica al trabajo doméstico (predominantemente femenino), el modelo sugiere que las jornadas laborales del sector ocupado masculino (o las dinámicas de transporte y dobles jornadas de los hombres en la economía del estado) restan más tiempo de descanso neto que el trabajo del hogar, o bien, que las dinámicas del hogar permiten una distribución del tiempo de descanso marginalmente distinta.

Conclusión Final: El tiempo de sueño en Guerrero no es un fenómeno estrictamente biológico, sino un indicador de estratificación social. El descanso en el estado está condicionado por un entramado de responsabilidades. La población que goza de más tiempo de sueño en Guerrero responde a un perfil específico: jóvenes o adultos mayores, solteros, con niveles educativos básicos, adscritos a comunidades indígenas o fuera del mercado laboral formal (estudiantes, jubilados y dedicados al hogar). Por el contrario, la población ocupada, con alta escolaridad y en edad madura sufre un déficit de descanso crónico. Para el diseño de políticas públicas de salud y bienestar en Guerrero, estos resultados concluyen que el progreso educativo y la activación económica deben ser acompañados de estrategias que protejan la salud laboral y los tiempos de vida de la población, evitando que el desarrollo socioeconómico se traduzca en un deterioro de las condiciones más básicas de salud física.

Referencias

• Referencia 1 (Fuente Principal): Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI]. (2025). Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024. INEGI. https://www.inegi.org.mx/programas/enut/2024/ • Referencia 2 (Contexto): Wikipedia. (2026). Estado de Guerrero. Wikipedia, la enciclopedia libre. https://es.wikipedia.org/wiki/Estado_de_Guerrero • Referencia 3 (Contexto): Conoce México. (s.f.). Guerrero. https://www.conocemexico.mx/guerrero