Introducción.

En Colombia circulan percepciones generalizadas sobre las desigualdades educativas entre la capital y su periferia inmediata, muchas veces asumidas sin mayor verificación empírica. La intuición común sostiene que Bogotá D.C., por concentrar infraestructura institucional, recursos y población, debería presentar mejores y más estables indicadores educativos que Cundinamarca, el departamento que la circunda y que combina zonas urbanas consolidadas con municipios y veredas considerablemente más dispersos. Este trabajo busca contrastar ese supuesto a partir de datos públicos y transparentes, en lugar de partir de una suposición no verificada sobre cuál de los dos territorios concentra mayor o menor desventaja educativa.

El análisis se apoya en las estadísticas oficiales del Ministerio de Educación Nacional (MEN) para el período 2011-2024, y se organiza en torno a tres ejes: la cobertura neta, entendida como la proporción de estudiantes en edad teórica efectivamente matriculados; la deserción intra-anual, que mide el abandono escolar durante el año lectivo; y la tasa de aprobación, que da cuenta de la eficiencia del sistema una vez que el estudiante permanece matriculado. Esta comparación se enmarca en el reconocimiento constitucional de la educación como derecho fundamental con función social (Colombia, Const., 1991, art. 67), lo cual justifica preguntarse no solo por el nivel promedio de estos indicadores en cada territorio, sino por qué tan estable o desigual resulta su comportamiento entre la entidad territorial capital y el departamento que la rodea.

Pregunta de investigación: ¿Cómo se comparan los indicadores de cobertura y permanencia educativa en el sistema de preescolar, básica y media entre Bogotá D.C. y Cundinamarca, con base en los datos oficiales del Ministerio de Educación Nacional correspondientes al período 2011-2024?

Marco Metodológico.

Descripción de la base de datos.

La fuente principal de este estudio es el conjunto de datos MEN_ESTADISTICAS_EN_EDUCACION_EN_PREESCOLAR, BÁSICA Y MEDIA_POR_DEPARTAMENTO, publicado en https://www.datos.gov.co/, suministrado por el Ministerio de Educación Nacional (MinEducación), correspondiente al período 2011–2024, con última actualización del 6 de mayo de 2026.

Este dataset contiene registros por departamento de treinta y siete variables correspondientes a las instituciones educativas. De ellas, cuatro cumplen un rol de identificación y base: AÑO, CÓDIGO_DEPARTAMENTO, DEPARTAMENTO y POBLACIÓN_5_16, necesarias para contextualizar y filtrar entidades territoriales. Para este trabajo se filtró el subconjunto correspondiente a Bogotá D.C. y Cundinamarca.

Variables pertinentes.

Año: Año calendario de la observación, transversal a los datos, entre 2011 y 2024.

DEPARTAMENTO: Entidad territorial de la observación (Bogotá, D.C. o Cundinamarca).

COBERTURA_NETA: Relación entre estudiantes matriculados en edad teórica (5 a 16 años) y el total de población de esa misma edad. Puede superar el 100% por errores de proyección del DANE frente a flujos migratorios internos.

DESERCIÓN: Tasa de deserción intra-anual del sector oficial: proporción de alumnos que abandonan sus estudios durante el año lectivo.

APROBACIÓN: Tasa de aprobación de estudiantes del sector oficial en preescolar, básica y media.

Técnicas de análisis implementadas.

El análisis es exploratorio y bivariado, no inferencial (no se aplican pruebas de significancia estadística). Combina:

  • Tablas de frecuencia para las variables categóricas DEPARTAMENTO y AÑO.

  • Estadísticos descriptivos de tendencia central y dispersión (N, mínimo, media, mediana, máximo, desviación estándar) por departamento.

  • Diagramas de caja (boxplots) comparativos por departamento.

Resultados del análisis exploratorio y bivariado.

Tablas de frecuencias

Tabla de Frecuencia Discriminada por Departamento
Categoría n X.
Bogotá, D.C. 14 50
Cundinamarca 14 50
Tabla de Frecuencia Discriminada por Año
Categoría n X.
2011 2 7.14
2012 2 7.14
2013 2 7.14
2014 2 7.14
2015 2 7.14
2016 2 7.14
2017 2 7.14
2018 2 7.14
2019 2 7.14
2020 2 7.14
2021 2 7.14
2022 2 7.14
2023 2 7.14
2024 2 7.14

Tabla para estadisticos descriptivos.

Estadísticos descriptivos por departamento
Variable Departamento Cantidad Mínimo Media Mediana Máximo Desviación_Estándar
Cobertura neta Bogotá, D.C. 14 79.45 88.69 90.445 96.51 6.44
Cobertura neta Cundinamarca 14 89.44 92.33 91.265 97.91 2.64
Deserción Bogotá, D.C. 14 0.46 2.51 2.495 3.95 1.10
Deserción Cundinamarca 14 2.57 3.26 3.220 4.06 0.48
Aprobación Bogotá, D.C. 14 88.15 94.68 96.200 98.02 3.45
Aprobación Cundinamarca 14 89.34 92.75 92.655 96.72 2.53

En cuanto a la cobertura neta, Cundinamarca presenta una media superior a la de Bogotá D.C. (92.33% frente a 88.69%), lo cual resulta, en principio, contraintuitivo si se asume que la capital debería concentrar mayor acceso educativo. Sin embargo, el rango de Bogotá es considerablemente más amplio (79.45% a 96.51%, desviación estándar de 6.44) frente al de Cundinamarca (89.44% a 97.91%, desviación de 2.64), lo que sugiere que la cobertura en la capital ha sido más inestable año a año.

Respecto a la deserción, el patrón se invierte parcialmente: Cundinamarca registra una tasa promedio mayor (3.26%) que Bogotá D.C. (2.51%), pero con menor dispersión (0.48 frente a 1.10). En la tasa de aprobación, Bogotá D.C. supera a Cundinamarca (94.68% frente a 92.75%).

Visualizacion grafica de los datos.

Discusión Sociológica.

Interpretación crítica y fundamentada

El hallazgo más contraintuitivo de este análisis es que Bogotá D.C., siendo la capital del país y su centro de concentración institucional y económica, presenta una cobertura neta educativa en promedio más baja y considerablemente más variable que Cundinamarca, mientras que este último, a pesar de ser un departamento con municipios apartados y veredas cuyas condiciones de acceso a servicios suelen ser más precarias, muestra un comportamiento estadísticamente más estable y homogéneo. De aceptarse sin más una lectura simplificada que asocie automáticamente mayor cobertura educativa con mayor disponibilidad de recursos económicos, cabría esperar el patrón inverso: que la capital, con mayor infraestructura instalada, mostrara los valores más altos y más consistentes, y que Cundinamarca, con su ruralidad dispersa, concentrara la mayor variabilidad. Que ocurra lo contrario sugiere que el promedio departamental como unidad de análisis oculta más de lo que revela, y que la disparidad interna de Bogotá, encubierta detrás de una única cifra distrital, podría ser tan pronunciada o más que la de un departamento extenso pero con mucha menor densidad poblacional.

En este punto, se puede tratar la relación entre densidad poblacional y presión sobre la infraestructura educativa. Bogotá D.C. concentra aproximadamente ocho millones de habitantes en un territorio de apenas 1.587 km², una densidad que, según cifras de la Cámara de Comercio de Bogotá con base en el Censo Nacional de Población y Vivienda del DANE, pasó de 158,9 a 192,3 habitantes por hectárea entre el año 2000 y el 2024, un aumento del 21%. El Atlas Estadístico del DANE confirma además que Bogotá D.C. concentra la mayor densidad urbana del país, explicada en parte por su condición de capital nacional y por los procesos de metropolización de las últimas tres décadas. Cundinamarca, en contraste, es un departamento considerablemente más extenso en superficie pero con una fracción de esa densidad, dado que su población se reparte sobre un territorio mucho mayor. Si la cobertura neta depende no solo de cuántas instituciones existen, sino de cuánto crece la demanda de cupos frente a la capacidad instalada, es plausible que la presión demográfica sostenida sobre un territorio tan denso como Bogotá, sumada a dinámicas de migración interna hacia la capital que las proyecciones poblacionales no siempre capturan con precisión (limitación que la propia fuente del MEN reconoce para el indicador de cobertura), erosione la cobertura neta de forma más marcada que en un departamento donde la población, aunque más dispersa geográficamente, crece de manera más gradual. Esta lectura no reemplaza la hipótesis de recursos económicos, pero sí matiza: la disparidad de Bogotá podría no derivarse tanto de una carencia agregada de recursos como de un desajuste entre el ritmo de crecimiento poblacional y la velocidad con que se expande la oferta institucional. Secretaría Distrital de Planeación

Respecto a la deserción, los valores anormalmente altos observados en ciertos años dentro del período estudiado son compatibles con una hipótesis razonable: que la pandemia de covid-19 haya producido un incremento puntual en el abandono escolar, un fenómeno documentado en la literatura educativa a nivel nacional y regional. Sin embargo, existen dos limitaciones que se necesitan reconocer explícitamente. Primero, la variable AÑO se trabajó como una categoría más dentro del subconjunto general, sin aislar ni comparar puntualmente los años de pandemia (2020-2021) frente al resto de la serie, de modo que no hay una comprobación directa de si el aumento de la deserción coincide temporalmente con esos años específicos. Segundo, la base de datos del Ministerio de Educación agrega los indicadores de cobertura, deserción y aprobación para todo el rango que va de preescolar a grado once, sin desagregar por nivel educativo dentro de este análisis; esto impide determinar si el incremento en la deserción proviene, por ejemplo, de la educación media (más sensible a factores económicos y de inserción laboral temprana) o de los primeros años de básica primaria (más sensible a factores de acceso y transporte), lo cual añade una capa adicional de ambigüedad sobre el origen real del fenómeno.

Principales hallazgos y posibles líneas futuras de investigación.

El hallazgo central de este ejercicio, más que un valor puntual, es la inversión de una expectativa: que la mayor variabilidad e inestabilidad de los indicadores educativos no se localiza en el departamento periférico y disperso, sino en la entidad territorial capital. Esto tiene una relevancia sociológica concreta para la problemática planteada en la introducción, anclada en el artículo 67 de la Constitución de 1991 y el derecho a la educación como servicio público con función social. Si el supuesto extendido es que las desigualdades educativas siguen un patrón centro-periferia, donde la capital concentra el acceso y la periferia rural lo padece, este análisis sugiere que dicho patrón, al menos en la comparación agregada entre Bogotá D.C. y Cundinamarca, no se sostiene de forma tan lineal. Bogotá, leída como un promedio departamental único, invisibiliza la heterogeneidad que sin duda existe entre sus propias localidades, algunas con indicadores comparables a los de cualquier municipio rural cundinamarqués. Entonces el hallazgo sale de la comparativa entre dos territorios, y puede pasar cuestionar la utilidad del departamento o distrito como unidad de análisis cuando lo que realmente está en juego es la desigualdad intraterritorial, que un promedio agregado sistemáticamente disuelve. Sin embargo, esto se acoge a una investigación propia muy por fuera de una unica base de datos «objetiva» y recae nuevamente en un tema de investgación sociologica más habitual como lo es la sociología de la educación.

De lo anterior se pueden revisar dos lineas inmediatas para la continuación del proyecto. Primero, desagregar el análisis por localidad dentro de Bogotá D.C. y por municipio dentro de Cundinamarca, en lugar de trabajar con el promedio departamental, permitiría probar directamente si la disparidad de la capital se concentra en localidades específicas, tal como el planteamiento de este documento hipotetiza. Y segundo, desagregar los indicadores por nivel educativo (transición, primaria, secundaria, media), disponibles en la base de datos original del MEN pero no explotados en este subconjunto, permitiría precisar en qué escalafón se concentran los problemas de cobertura y deserción, resolviendo la ambigüedad señalada en la sección. Demás analisis o profundización en el tema requiere adentrarse en otras bases de datos y en autores correspondientes al trato de la educación por parte de la sociología, como ya se expreso.

Referencias.

Cámara de Comercio de Bogotá. 2026. «En Bogotá-Región Viven Más de 10 Millones de Habitantes.» Observatorio de Desarrollo Económico, (https://www.ccb.org.co/specialized-information/observatory/business-environment/urban-and-regional-development/more-than-10-million-inhabitants-live-in-bogota-region).

Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). N.d. «2.2.3. Densidad de la Población en Colombia.» Atlas Estadístico de Colombia, (https://geoportal.dane.gov.co/servicios/atlas-estadistico/src/Tomo_I_Demografico/2.2.3.-densidad-de-la-poblaci%C3%B3n-en-colombia.html).

Ministerio de Educación Nacional. 2026. «MEN_ESTADISTICAS_EN_EDUCACION_EN_PREESCOLAR-B-SICA». Datos Abiertos Colombia (GOV.CO), (https://www.datos.gov.co/Educaci-n/MEN_ESTADISTICAS_EN_EDUCACION_EN_PREESCOLAR-B-SICA/ji8i-4anb/about_data).