Introducción

La inseguridad constituye uno de los principales problemas públicos en México y representa una preocupación constante para la población. Además de los delitos efectivamente ocurridos, la percepción de inseguridad influye en la vida cotidiana de las personas, afecta la utilización de los espacios públicos, modifica hábitos de movilidad y puede generar cambios en las estrategias que los individuos emplean para protegerse de posibles riesgos. Por ello, el estudio de la percepción de inseguridad se ha convertido en un tema de interés para las ciencias sociales, ya que permite comprender no sólo las condiciones objetivas de seguridad, sino también la manera en que la población experimenta y evalúa su entorno.

Durante las últimas décadas, México ha enfrentado importantes desafíos relacionados con la violencia, la delincuencia y la seguridad pública. Diversas encuestas nacionales muestran que una proporción considerable de la población considera inseguro el lugar donde vive y adopta medidas preventivas para reducir el riesgo de ser víctima de algún delito. Estas percepciones no son homogéneas entre grupos sociales ni entre ciudades, por lo que resulta relevante analizar cómo varían según características sociodemográficas como el sexo, la edad o la escolaridad.

Con el propósito de generar información periódica sobre este fenómeno, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) realiza la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), cuyo objetivo es conocer la percepción de la población respecto a la seguridad pública en las principales ciudades del país. La encuesta permite identificar los espacios donde las personas se sienten más inseguras, así como las acciones preventivas que realizan ante el temor de ser víctimas de la delincuencia.

El presente trabajo analiza la percepción de inseguridad de la población residente en la alcaldia Gustavo A. Madero, Ciudad de México, utilizando información de la ENSU correspondiente al primer trimestre de 2026. Gustavo A. Madero forma parte de la Zona Metropolitana del Valle de México y constituye uno de los municipios más poblados y urbanizados del país. Su ubicación estratégica, su intensa actividad económica y su integración con la dinámica metropolitana de la Ciudad de México hacen de este municipio un espacio de especial interés para el estudio de la percepción de inseguridad.

El objetivo de este trabajo es describir la percepción de inseguridad de la población de Naucalpan, identificar los espacios urbanos donde ésta es más elevada y analizar las diferencias observadas según sexo, edad y nivel de escolaridad. Asimismo, se examinan algunas de las acciones preventivas adoptadas por la población y se evalúa la existencia de asociaciones estadísticamente significativas entre las características sociodemográficas y la percepción de inseguridad mediante pruebas de independencia Chi-cuadrada.

Metodología

La información utilizada en este trabajo proviene de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), levantada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) durante el primer trimestre de 2026. La ENSU tiene como objetivo generar información sobre la percepción de la seguridad pública entre la población residente en las principales ciudades del país.

Para este análisis se seleccionaron únicamente los registros correspondientes a la alcaldia Gustavo A. Madero, Ciudad de mexico, identificada mediante la clave correspondiente dentro de la base de datos de la encuesta. A partir de esta selección se construyó una base de análisis que incluyó variables sociodemográficas, variables relacionadas con la percepción de inseguridad y variables asociadas a acciones preventivas realizadas por la población.

Las variables sociodemográficas consideradas fueron sexo, edad y escolaridad. La variable sexo fue recodificada en dos categorías: hombres y mujeres. La edad fue agrupada en cuatro categorías: jóvenes (18 a 29 años), adultos jóvenes (30 a 44 años), adultos mayores (45 a 59 años) y mayores (60 años y más). Por su parte, la escolaridad fue agrupada en cuatro niveles: hasta primaria, secundaria, media superior y superior.

La percepción general de inseguridad se analizó a partir de la variable BP1_1, la cual fue recodificada en dos categorías: seguro e inseguro. Asimismo, se analizaron las variables correspondientes a la percepción de inseguridad en distintos espacios urbanos, incluyendo la casa, el trabajo, la calle, el mercado, el centro comercial, el banco, el cajero automático, el transporte público, el automóvil, la carretera y los parques o centros recreativos. Debido al reducido número de casos válidos, la categoría “escuela” fue excluida de los análisis comparativos posteriores.

Adicionalmente, se estudiaron diversas acciones preventivas realizadas por la población ante el temor de ser víctima de algún delito. Estas variables fueron recodificadas para identificar la proporción de personas que reportaron realizar cada acción preventiva.

El análisis estadístico se desarrolló en el programa R. En una primera etapa se realizaron análisis descriptivos mediante tablas de frecuencia, porcentajes y gráficos. Posteriormente se construyeron cuadros comparativos para examinar las diferencias en la percepción de inseguridad y en las acciones preventivas según sexo, edad y escolaridad.

Finalmente, se aplicaron pruebas de independencia Chi-cuadrada de Pearson con el propósito de evaluar la existencia de asociaciones estadísticamente significativas entre las características sociodemográficas y la percepción de inseguridad. Estas pruebas se realizaron para la percepción general de inseguridad y para los tres espacios urbanos que registraron los mayores porcentajes de percepción de inseguridad en la ciudad analizada. Los resultados fueron evaluados utilizando un nivel de significancia de 0.05.

Resultados

Iniciamos con un cuadro donde se resumen las caracteristicas de la muestra de estudio.

El Cuadro 1 detalla las características sociodemográficas de una población de 269 personas entrevistadas en Gustavo A. Madero en marzo de 2026. Respecto a la distribución por sexo, se observa un predominio de mujeres, quienes representan el 55.8% de la muestra (150 personas), frente a un 44.2% de hombres (119 personas). En cuanto a la estructura por edad, la población se concentra mayoritariamente en los rangos de adultos mayores y mayores, acumulando cada grupo el 30.1% del total (81 personas por categoría), seguidos por los adultos jóvenes con un 27.5% (74 personas) y los jóvenes con apenas el 11.5% (31 personas), mientras que un 0.7% no especificó este dato. Finalmente, en el ámbito de la escolaridad, destaca que la mayor parte de los entrevistados cuenta con estudios de nivel superior, alcanzando el 34.2% (92 personas), seguido por el nivel medio superior con un 29.4% (79 personas), la secundaria con el 22.7% (61 personas) y, en menor proporción, estudios hasta primaria con el 13.8% (37 personas).

##       Variable       Categoria   n porcentaje
## 1         Sexo         Hombres 119       44.2
## 2         Sexo         Mujeres 150       55.8
## 3         Edad         Jóvenes  31       11.5
## 4         Edad Adultos jóvenes  74       27.5
## 5         Edad Adultos mayores  81       30.1
## 6         Edad         Mayores  81       30.1
## 7         Edad            <NA>   2        0.7
## 8  Escolaridad  Hasta primaria  37       13.8
## 9  Escolaridad      Secundaria  61       22.7
## 10 Escolaridad  Media superior  79       29.4
## 11 Escolaridad        Superior  92       34.2
Cuadro 1. Características sociodemográficas de la población entrevistada. Gustavo A. Madero, marzo de 2026
Variable Categoria Frecuencia Porcentaje
Sexo
Sexo Hombres 119 44.2
Sexo Mujeres 150 55.8
Edad
Edad Jóvenes 31 11.5
Edad Adultos jóvenes 74 27.5
Edad Adultos mayores 81 30.1
Edad Mayores 81 30.1
Escolaridad
Edad NA 2 0.7
Escolaridad Hasta primaria 37 13.8
Escolaridad Secundaria 61 22.7
Escolaridad Media superior 79 29.4
Escolaridad Superior 92 34.2
Note:
Fuente: Elaboración propia con base en la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), primer trimestre de 2026.

vamos a explorar la percepcion de inseguridad en la poblacion en general, mediante una grafica circular.Podemos observar en la grafica 1 que el 62.1% de la poblacion de la Gustavo A, Madero se siente inseguro, lo cual es uno de los porcentajes medio altos a nivel nacional.

Continuaremos con el analisis de los lugares donde se presentan mayor medida la percepcion de inseguridad. Mostraremos el cuadro 2 y la grafica 2 para este efecto.

El Cuadro 2 expone el porcentaje de la población que experimenta percepciones de seguridad e inseguridad en diversos entornos urbanos dentro de la alcaldía Gustavo A. Madero en marzo de 2026. Los datos revelan de forma contundente que la calle es el espacio público peor evaluado por los ciudadanos, registrando el nivel de inseguridad más alto con un 70.7%, seguido de cerca por el cajero automático con un 65.6% y el transporte público con un 62.6%. Asimismo, la carretera (56.6%) y el banco (54.5%) mantienen un saldo negativo al superar el 50% en percepción de peligro. En contraste, los parques o centros recreativos y los mercados muestran una tendencia favorable con niveles de seguridad del 56.7% y 60.3%, respectivamente. Esta sensación de protección se fortalece notablemente en entornos más controlados o privados, destacando el trabajo con un 71.7% de seguridad, el automóvil con un 72.7%, el centro comercial con un 73.4% y la escuela con un 81.8%. Finalmente, el hogar se consolida como el refugio más seguro para la población evaluada, alcanzando el porcentaje de seguridad más alto con un 83.3% y el menor índice de inseguridad con apenas el 16.7%.

Cuadro 2. Porcentaje de población que se siente segura e insegura en distintos espacios urbanos. Gustavo A. Madero, marzo de 2026
Lugar Frecuencia Seguro Inseguro
3 Calle 266 29.3 70.7
8 Cajero automático 241 34.4 65.6
9 Transporte público 235 37.4 62.6
11 Carretera 212 43.4 56.6
7 Banco 244 45.5 54.5
12 Parque o centro recreativo 224 56.7 43.3
5 Mercado 234 60.3 39.7
2 Trabajo 184 71.7 28.3
10 Automóvil 238 72.7 27.3
6 Centro comercial 252 73.4 26.6
4 Escuela 11 81.8 18.2
1 Casa 269 83.3 16.7
Note:
Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), INEGI, primer trimestre de 2026.

La Gráfica 2 muestra de forma clara la brecha en la percepción de inseguridad ciudadana, dividiendo los doce espacios urbanos evaluados en tres niveles de riesgo muy definidos: Espacios de Alto Riesgo Percibido (Mayor al 50%), La calle (70.7%) Es el espacio público más hostil y peligroso según los encuestados seguido del Cajero automático (65.6%) y Transporte público (62.6%). Siguen de cerca como focos de vulnerabilidad económica y de tránsito Carretera (56.6%) y Banco (54.5%). Completan la lista de lugares donde más de la mitad de la población se siente insegura. Los Espacios de Riesgo Moderado (Entre 25% y 50%)Parque o centro recreativo (43.3%) y Mercado (39.7%): Muestran un riesgo intermedio, reflejando una división en la confianza sobre espacios de comercio abierto o recreación.Trabajo (28.3%), Automóvil (27.3%) y Centro comercial (26.6%): Registran niveles similares de temor, asociados a entornos con mayor control, vigilancia o propiedad privada. Los Espacios de Bajo Riesgo Percibido (Menor al 25%) como la Escuela (18.2%) se consolida como un entorno mayormente protegido por la comunidad escolar.Casa (16.7%): Representa el espacio con el menor índice de temor, ubicándose como el principal refugio de seguridad para los habitantes.

En la grafica3 comparamos el porcentaje de inseguridad percibido en cada lugar de acuerdo al sexo de los encuestados.

La Gráfica 3 evidencia que las mujeres experimentan una mayor percepción de inseguridad en la gran mayoría de los espacios urbanos evaluados en Gustavo A. Madero, destacando brechas de género sumamente marcadas en entornos específicos. La diferencia más extrema se presenta en la escuela, donde las mujeres registran un 40.0% de temor frente a un 0.0% en los hombres, seguida por el banco con un 63.4% en mujeres ante un 43.6% en hombres, y el centro comercial con un 32.9% frente a un 18.8%. Asimismo, las mujeres lideran los índices de miedo en los espacios más críticos de la alcaldía, como la calle (72.3%) y el cajero automático (70.5%), superando las cifras masculinas de 68.6% y 59.8% respectivamente. Por el contrario, los hombres solo manifiestan un nivel de inseguridad superior al de las mujeres en dos entornos: el transporte público, con un 64.4% frente a un 61.1%, y el trabajo, con un 30.9% en comparación con un 25.3%. Finalmente, se observa una percepción del riesgo prácticamente idéntica entre ambos sexos en la carretera (56.7% mujeres y 56.5% hombres), el mercado (39.9% frente a 39.6%) y el automóvil (27.4% frente a 27.2%).

En el cuadro 3 se muestran los porcentajes de inseguridad percibidos de acuerdo a las tresw caracteristicas sociodemograficas.

El Cuadro 3 presenta el cruce de la percepción de seguridad e inseguridad según las características sociodemográficas de la población, evidenciando variaciones importantes en función del sexo, la edad y la escolaridad. En primera instancia, se ratifica una clara brecha de género, donde las mujeres reportan un mayor nivel de inseguridad con el 65.3% frente al 58.0% de los hombres, quienes consecuentemente manifiestan una mayor sensación de certeza (42.0% ante un 34.7% femenino). Respecto a los grupos de edad, la percepción de peligro alcanza su punto máximo entre los adultos mayores con un 69.1%, seguidos de cerca por los adultos jóvenes con un 64.9% y los mayores con un 60.5%; por el contrario, el sector de los jóvenes se desmarca por completo de esta tendencia al registrar una percepción de seguridad mayoritaria del 61.3% y el índice de temor más bajo de todo el cuadro (38.7%). Finalmente, el análisis según el nivel educativo revela una relación donde a mayor nivel de estudios parece incrementarse la percepción de riesgo; la población con escolaridad superior encabeza el índice de inseguridad con un 66.3%, seguida por quienes cuentan con secundaria (62.3%) y educación media superior (60.8%), mientras que las personas con estudios de hasta primaria reportan el menor porcentaje de temor con un 54.1%.

cuadro3. Percepcion de inseguridad por la poblacion segun caracteristicas sociodemograficas. Gustavo A. Madero, marzo de 2026
Variable Categoria Seguro Inseguro
Sexo Hombres 42.0 58.0
Sexo Mujeres 34.7 65.3
Edad Jóvenes 61.3 38.7
Edad Adultos jóvenes 35.1 64.9
Edad Adultos mayores 30.9 69.1
Edad Mayores 39.5 60.5
Escolaridad Hasta primaria 45.9 54.1
Escolaridad Secundaria 37.7 62.3
Escolaridad Media superior 39.2 60.8
Escolaridad Superior 33.7 66.3
Note:
Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), INEGI, primer trimestre de 2026.

El Cuadro 4 expone los resultados de las pruebas de independencia Chi-cuadrada aplicadas para evaluar la relación entre la percepción general de inseguridad y las características sociodemográficas en la alcaldía Gustavo A. Madero en marzo de 2026. Los hallazgos estadísticos demuestran de manera contundente que la edad es la única variable que presenta una asociación estadísticamente significativa con la percepción de inseguridad, al registrar un valor de Chi-cuadrada de 9.200 con 3 grados de libertad (gl) y un p-valor de 0.027, el cual se sitúa por debajo del umbral estándar de significancia (\(\alpha = 0.05\)). Por el contrario, tanto el sexo como el nivel de escolaridad resultaron no ser estadísticamente significativos en este modelo estadístico; el sexo obtuvo un valor de Chi-cuadrada de 1.227 con 1 grado de libertad y un p-valor de 0.268, mientras que la escolaridad presentó un valor de Chi-cuadrada de 1.770 con 3 grados de libertad y un p-valor de 0.622. En consecuencia, se concluye que mientras las diferencias en la percepción de inseguridad están fuertemente vinculadas a los distintos grupos de edad de la población, el género y el nivel de estudios de los encuestados no influyen de forma estadísticamente significativa en dicha percepción general dentro del periodo analizado.

Cuadro 4. Resultados de las pruebas de independencia Chi-cuadrada entre la percepción general de inseguridad y las características sociodemográficas. Gustavo A. Madero, marzo de 2026
Variable Chi_cuadrada gl p_valor Significativo
Sexo 1.227 1 0.268 No
Edad 9.200 3 0.027
Escolaridad 1.770 3 0.622 No

Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), INEGI, primer trimestre de 2026.

Percepción de inseguridad en los tres principales lugares Para Gustavo A. Madero, tus tres principales lugares fueron: BP1_2_08b # Cajero automático BP1_2_09b # Transporte público BP1_2_03b # Calle Realizaré cruces respecto a las características de las personas

El Cuadro 5 analiza la percepción de inseguridad en la calle, el cajero automático y el transporte público, evaluando mediante la prueba Chi-cuadrada si existe una relación estadísticamente significativa entre el temor en estos espacios y las variables sociodemográficas. Los resultados demuestran de manera contundente que la edad en el transporte público es la única correlación estadísticamente significativa de todo el modelo, al registrar un p-valor de 0.0022, el cual se sitúa muy por debajo del umbral estadístico estándar (\(\alpha = 0.05\)); dentro de este cruce, la inseguridad es sumamente crítica en los adultos jóvenes con un 74.6% y en los jóvenes con un 72.4%, reduciéndose drásticamente al 44.6% en el grupo de mayores. Por el contrario, todas las demás interacciones carecen de significancia estadística, ya que sus p-valores exceden el límite permitido, lo que indica que las variaciones observadas no se deben a una dependencia matemática real con el sexo o la escolaridad. A nivel puramente descriptivo, se identifica que las mujeres experimentan niveles de vulnerabilidad superiores a los hombres tanto en el cajero automático (70.5% frente a 59.8%) como en la calle (72.3% frente a 68.6%), reflejando que la vía pública mantiene cifras de peligro elevadas y estables por encima del 66% en todos los rangos de edad. Finalmente, la variable escolaridad muestra que las personas con educación media superior concentran la mayor percepción de riesgo en los cajeros automáticos con un 72.6%, mientras que los ciudadanos con estudios de nivel superior registran el temor más alto dentro del transporte público con un 67.6%.

Cuadro 5. Porcentaje de inseguridad percibida en los tres principales espacios urbanos según características sociodemográficas y prueba Chi-cuadrada. Gustavo A. Madero, marzo de 2026
Lugar Variable Categoria Inseguro p_valor
Cajero automático Sexo Hombres 59.8 0.1072
Cajero automático Sexo Mujeres 70.5 0.1072
Transporte público Sexo Hombres 64.4 0.6950
Transporte público Sexo Mujeres 61.1 0.6950
Calle Sexo Hombres 68.6 0.6068
Calle Sexo Mujeres 72.3 0.6068
Cajero automático Edad Jóvenes 70.0 0.0819
Cajero automático Edad Adultos jóvenes 72.2 0.0819
Cajero automático Edad Adultos mayores 68.0 0.0819
Cajero automático Edad Mayores 52.4 0.0819
Transporte público Edad Jóvenes 72.4 0.0022
Transporte público Edad Adultos jóvenes 74.6 0.0022
Transporte público Edad Adultos mayores 63.2 0.0022
Transporte público Edad Mayores 44.6 0.0022
Calle Edad Jóvenes 66.7 0.8185
Calle Edad Adultos jóvenes 73.0 0.8185
Calle Edad Adultos mayores 72.5 0.8185
Calle Edad Mayores 67.5 0.8185
Cajero automático Escolaridad Hasta primaria 59.3 0.4258
Cajero automático Escolaridad Secundaria 60.3 0.4258
Cajero automático Escolaridad Media superior 72.6 0.4258
Cajero automático Escolaridad Superior 65.1 0.4258
Transporte público Escolaridad Hasta primaria 59.4 0.6173
Transporte público Escolaridad Secundaria 64.3 0.6173
Transporte público Escolaridad Media superior 57.5 0.6173
Transporte público Escolaridad Superior 67.6 0.6173
Calle Escolaridad Hasta primaria 72.2 0.8930
Calle Escolaridad Secundaria 66.7 0.8930
Calle Escolaridad Media superior 72.2 0.8930
Calle Escolaridad Superior 71.4 0.8930

Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), INEGI, primer trimestre de 2026.

Discusión

El análisis integral de la percepción de inseguridad en la alcaldía Gustavo A. Madero revela una clara divergencia entre los patrones observados a nivel descriptivo y la significancia estadística real obtenida mediante las pruebas Chi-cuadrada. En términos generales, la población evaluada manifiesta una sensación de vulnerabilidad alarmante en el espacio público urbano, siendo la calle (70.7%), los cajeros automáticos (65.6%) y el transporte público (62.6%) los entornos peor evaluados por la ciudadanía. Al realizar el cruce descriptivo con las variables sociodemográficas, los datos sugerían la existencia de marcadas diferencias, especialmente en una persistente brecha de género donde las mujeres reportan sistemáticamente mayor temor que los hombres en espacios críticos como la vía pública (72.3% frente a 68.6%) y los bancos (63.4% frente a 43.6%), sumado a comportamientos diferenciados según el nivel de escolaridad, donde los ciudadanos con estudios de nivel superior manifiestan un índice de inseguridad general más elevado (66.3%).Sin embargo, al someter estos cruces sociodemográficos a las pruebas de independencia Chi-cuadrada para validar si tales diferencias implican una verdadera relación de dependencia estadística, los modelos demostraron de forma contundente que el sexo y la escolaridad no son variables determinantes para explicar la percepción general de inseguridad, obteniendo p-valores no significativos de 0.268 y 0.622, respectivamente. Esto sugiere estadísticamente que el temor en el espacio público se ha generalizado a tal grado dentro del territorio que el género o el nivel educativo de los encuestados no influyen de manera diferenciada en la percepción global del riesgo. En contraste, la edad emergió como la única variable sociodemográfica con una asociación estadísticamente significativa con la inseguridad general (p-valor de 0.027), un fenómeno que se explica por el comportamiento de los extremos generacionales: mientras los jóvenes se perciben mayoritariamente seguros (61.3%), el temor se dispara críticamente conforme avanza el ciclo de vida, alcanzando su punto máximo en los adultos mayores (69.1%).Esta relevancia del factor generacional se profundiza de forma específica al analizar los tres entornos de mayor peligro en la alcaldía. Al aplicar las pruebas estadísticas en estos focos de riesgo (Cuadro 5), se descubrió que la correlación entre la edad y el transporte público constituye la única interacción con una significancia matemática robusta en todo el estudio (p-valor de 0.0022). A diferencia del comportamiento general, en el transporte público son los sectores más jóvenes (adultos jóvenes con 74.6% y jóvenes con 72.4%) quienes encabezan la percepción de inseguridad, duplicando casi el temor reportado por el grupo de personas mayores (44.6%). Este hallazgo es de vital importancia teórica y práctica, ya que demuestra que la significancia de la edad está estrechamente ligada a la movilidad cotidiana; las dinámicas de traslado por razones escolares o laborales exponen en mayor medida a la población joven a dinámicas delictivas en los transportes colectivos, convirtiéndolos en el sector más vulnerable en ese espacio específico, a pesar de que en su vida diaria general reporten niveles de seguridad más altos.

Conclusiones

La presente investigación permite concluir que la percepción de inseguridad en la alcaldía Gustavo A. Madero se encuentra profundamente arraigada en el espacio público, concentrándose de forma crítica en entornos vinculados a la movilidad y a las transacciones económicas, tales como la calle, los cajeros automáticos y el transporte público. A través del análisis estadístico inferencial, se demostró de manera contundente que factores tradicionalmente asociados al temor urbano, como el género y el nivel de escolaridad, no poseen una relación de dependencia estadística con la percepción general de inseguridad en la demarcación. Esto revela una generalización del miedo en el territorio, donde la vulnerabilidad es experimentada de forma generalizada por la ciudadanía, independientemente de su sexo o su grado de preparación académica.Por el contrario, la edad se consolidó como la única variable sociodemográfica determinante y estadísticamente significativa para explicar el comportamiento del temor en la población. Este factor opera bajo dos lógicas distintas según el entorno analizado: a nivel general, la inseguridad se incrementa de forma lineal con la edad, situando a los adultos mayores como el sector más desprotegido en su cotidianidad; no obstante, al examinar específicamente el transporte público—el cual resultó ser el único cruce con una significancia estadística altamente robusta—la tendencia se invierte de manera drástica, siendo los jóvenes y adultos jóvenes quienes encabezan los niveles de temor. Este hallazgo permite concluir que las dinámicas de riesgo no son homogéneas, sino que están directamente condicionadas por la exposición física y la movilidad obligada de la población joven en los sistemas de traslado colectivo. En consecuencia, las estrategias de seguridad pública en la demarcación no deben formularse de manera genérica, sino que deben focalizar intervenciones específicas según el ciclo de vida de los habitantes, priorizando la vigilancia comunitaria y el entorno urbano para la población de la tercera edad, y el blindaje operativo de las rutas de transporte colectivo para los sectores juveniles y laborales.

Bibliografia

Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2026). Diseño muestral de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU). INEGI. inegi.org.mx

Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2026). Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), primer trimestre de 2026: Comunicado de prensa y reporte de resultados. INEGI. inegi.org.mx

Jasso López, L. C. (2013). Percepción de inseguridad en México. Revista Mexicana de Opinión Pública, (15), 11-29. scielo.org.mx