Introduccion.

El sueño constituye una necesidad biológica fundamental para el mantenimiento dE la salud y el adecuado funcionamiento del organismo. Durante el sueño tienen lugar diversos procesos fisiológicos relacionados con la recuperación metabólica, la regulación hormonal, la consolidación de la memoria y el mantenimiento de funciones cognitivas esenciales.Asimismo, la duración y calidad del sueño experimentan cambios a lo largo del ciclo de vida,asociados con procesos de crecimiento, envejecimiento y transformación biológica.

Sin embargo, el sueño no puede entenderse únicamente como un fenómeno biológico. Desde una perspectiva antropológica, los patrones de sueño se encuentran también condicionados por factores sociales y culturales. Las condiciones de trabajo, la asistencia escolar, la organización de la vida familiar, las responsabilidades domésticas, los medios de transporte, las condiciones de vivienda y las normas culturales relacionadas con los horarios cotidianos influyen en la cantidad de tiempo que las personas dedican al descanso.

Diversas investigaciones han mostrado que el tiempo de sueño puede variar según características sociodemográficas como el sexo, la edad, la escolaridad, la situación conyugal, la condición étnica, la participación en actividades económicas y el contexto de residencia. En consecuencia, el estudio del sueño constituye una oportunidad para analizar la interacción entre procesos biológicos, condiciones sociales y prácticas culturales, uno de los principales objetos de estudio de la Antropología Física contemporánea.

La Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024 (ENUT 2024) proporciona información detallada sobre la distribución del tiempo de las personas residentes en México, incluyendo las horas dedicadas al sueño. Gracias a su diseño muestral probabilístico y representatividad estatal, la encuesta permite analizar las diferencias existentes entre diversos grupos de población y entre entidades federativas.

En esta práctica se analizará el tiempo semanal de sueño de la población residente en una entidad federativa seleccionada. A través de técnicas de estadística descriptiva, comparación de medias y regresión lineal múltiple, se explorará la relación entre el tiempo de sueño y diversas características sociodemográficas, con el propósito de identificar los factores asociados a los patrones de descanso observados en la población estudiada.

TLAXCALA

Tlaxcala es la entidad más pequeña de México, con 4,060 km² (0.2% del territorio nacional). Tiene una ubicación geográfica en el centro-este del país, en la región del Altiplano Central, colindando principalmente con Puebla.

Su población es de 1,342,977 habitantes según el Censo de Población y Vivienda 2020. Ocupa el lugar 28 de 32 entidades, siendo la quinta menos poblada del país. Su densidad poblacional es de 336 habitantes por km², muy por encima del promedio nacional de 64.3 habitantes por km². El Gobierno de Tlaxcala reporta que su población se distribuye en 80% urbana y 20% rural.

En composición por sexo, Tlaxcala muestra 693,083 personas son mujeres (51.6%) y 649,894 son hombres (48.4%), con una razón de 93.7 hombres por cada 100 mujeres. y una estructura relativamente joven, aunque con presencia importante de población adulta, el 31.4% tiene entre 0 y 17 años, el 25.7% tiene entre 18 y 29 años, el 36.4% tiene entre 30 y 59 años, y el 10.9% tiene 60 años o más. La edad mediana es de 28 años, lo que es relevante para analizar diferencias en horarios y duración del sueño entre grupos etarios. En cuanto al sexo.Respecto a población indígena, existe presencia de pueblos y comunidades indígenas distribuidos en varios municipios, aunque no se identifican distritos con 40% o más de población indígena.

En lo económico, Tlaxcala destaca por actividades manufactureras, comerciales y de servicios, además de una presencia importante de producción agropecuaria en su territorio; esto puede relacionarse con patrones de sueño por los tiempos de trabajo, los traslados y la organización de jornadas laborales. También es útil considerar que la entidad tiene alta densidad de asentamientos y una fuerte integración urbana-rural, condiciones que suelen influir en el descanso y en la conciliación entre trabajo y vida doméstica.

Como indicadores sociales relevantes para el sueño, Tlaxcala presenta desigualdades urbano-rurales, composición demográfica mixta y presencia de población indígena distribuida territorialmente, factores que pueden asociarse con diferencias en carga de trabajo, cuidados y acceso a servicios. Para un análisis de la ENUT 2024, estos rasgos ayudan a explicar posibles variaciones en el tiempo destinado al sueño según sexo, edad, lugar de residencia y actividad económica.

Desde una perspectiva antropológica, el sueño no debe entenderse solo como una necesidad biológica, sino también como una práctica social y cultural. En Tlaxcala, la forma en que las personas descansan está influida por sus horarios de trabajo, responsabilidades familiares, actividades comunitarias y condiciones materiales de vida. Por ello, el estudio de las diferencias en el tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas permite reconocer cómo distintos factores sociales intervienen en una dimensión básica del bienestar humano.

Con este contexto, la presente práctica utiliza información de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024 para analizar la distribución del tiempo semanal de sueño en la población de Tlaxcala, identificando diferencias asociadas con variables como el sexo, la edad, la escolaridad, la situación conyugal, la autoadscripción indígena y afrodescendiente, la condición de discapacidad, condición de actividad económica y tamaño de localidad.

Metodologia

La información usada en este estudio proviene de la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo (ENUT) 2024, levantada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). La ENUT busca describir como la población mexicana distribuye y organiza su tiempo en actividades cotidianas como el trabajo remunerado, trabajo doméstico, cuidado de personas, educación, recreación y descanso.

Para este análisis se seleccionó la entidad federativa de Tlaxcala. A patir de la base de datos nacional se extrajo una submuestra para Tlaxcala y se aplicaron procesos de depuración, recodificación y creación de variables con el fin de facilitar el análisis estadístico.

Variable dependiente

La variable dependiente corresponde al tiempo semanal de sueño acotado y expresado en las horas por semana. Esta variable fue construida a partir de las horas de sueño tanto en días laborables y días de descanso. Posteriormente se realizó el proceso de validación y acotamiento para reducir la influencia de valores extremos para disminuir su influencia y garantizar una mejor distribución de la variable para los análisis estadísticos.

Variables independientes

Se consideraron diversas variables sociodemográficas que la literatura ha identificado como potencialmente asociadas a los patrones de sueño:

Sexo

  • Hombre
  • Mujer

Grupo de edad

  • 12-17 años
  • 18-29 años
  • 30-44 años
  • 45-59 años
  • 60-74 años
  • 75 años y más

Autoadscripción indígena

  • No

Autoadscripción afrodescendiente

  • Si se considera afromexicana/o
  • No se considera afromexicana/o

Condición de discapacidad

  • Con discapacidad
  • Sin discapacidad

Nivel escolar

  • Básica o menos
  • Secundaria
  • Media superior
  • Superior

Situación conyugal

  • En unión
  • Separada o divorciada
  • Viuda
  • Soltera

Condición de actividad económica

  • Ocupada
  • Desocupada
  • Estudiante
  • Jubilada o pensionada
  • Quehaceres del hogar o cuidado familiar
  • Otra situación

Tamaño de localidad

  • 15,000 a 99,999 habitantes
  • 2,500 a 14,999 habitantes
  • Menos de 2,500 habitantes

Estrategia de análisis

El análisis se desarrolló en cuatro etapas.

En primer lugar, se realizó una descripción de la estructura sociodemográfica de la población mediante distribuciones de frecuencia y porcentajes para cada una de las variables consideradas.

En segundo lugar, se calcularon estadísticos descriptivos de la variable dependiente para cada categoría sociodemográfica, incluyendo número de casos (n), media aritmética y desviación estándar.

En tercer lugar, se elaboraron gráficas de medias acompañadas de intervalos de confianza al 95%, con el propósito de visualizar las diferencias observadas en el tiempo semanal de sueño entre los distintos grupos de población.

Posteriormente se aplicaron pruebas de comparación de medias. Para las variables dicotómicas se emplearon la prueba t de Student y la prueba t de Welch. Para las variables con tres o más categorías se utilizó análisis de varianza (ANOVA) de una vía y, cuando fue necesario, la prueba ANOVA de Welch. Asimismo, se calcularon tamaños del efecto mediante el estadístico d de Cohen para las comparaciones binarias y el coeficiente eta cuadrada (η²) para los análisis de varianza.

Finalmente, se estimó un modelo de regresión lineal múltiple con el objetivo de evaluar el efecto simultáneo de las variables sociodemográficas sobre el tiempo semanal de sueño. La variable dependiente fue el tiempo semanal de sueño acotado, mientras que las variables independientes correspondieron a las características sociodemográficas previamente descritas.

Todos los análisis fueron realizados mediante el software R (versión 4.3.3) y el entorno de desarrollo RStudio, utilizando paquetes especializados para manipulación de datos, visualización gráfica y análisis estadístico.

Resultados

Características sociodemográficas de la población analizada

El Cuadro 1 muestra la distribución de las características sociodemográficas de la población residente de Tlaxcala incluida en el análisis. La composición por sexo fue de 53.5% en mujeres y 46.5% hombres.

En la estructura por edad, los grupos con mayor representación fue de la población de 30–44 años (26.2%), seguidos de las personas de 18–29 años (23.7%) y 45–59 (22.8%). Con la gran diferencia con la proporción de la población de 12–17 (11.7%) y la de 75–97 años) 4.0% en la muestra.

En cuanto a autoadscripción étnica, el 46.7% se identificaron como indígenas, mientras que 4.1% autoadscripción como afromexicana/o. La condición de discapacidad se registró con discapacidad el 3.6% en la muestra una proporción igual que la anterior. Esto no quiere decir que son relación de mismo grupo, sino el reflejo de la mínima representación en la muestra.

Respecto al nivel educativo, la categoría predominante fue la secundaria (31.5%), seguida de media superior (26.1%), superior (21.8%) y básica o menos (20.6%), lo que refleja los niveles educativos es diversa en la población. La situación conyugal mostró una alta concentración en los que se encontraban en unión (49.4%) y los solteros/as (37.1%), con la gran diferencia de los separadas/os o divorciadas/os (8.1%) y viudas/os (5.4%).

En términos de actividad económica, el 67.2% estaban ocupados/as, el 16.0% realizaban quehaceres del hogar o cuidado familiar, el 12.0% eran estudiantes, el 2.0% jubilados/as o pensionados/as, el 2.3% correspondieron a otra situación y 0.6% estaban desocupados/as.

Finalmente, la distribución por tamaño de localidad indicó que residían mas en localidades de 2,500–14,999 (46.5%) y en localidades de 15,000–99,999 (36.5%) de habitantes, a diferencia de localidades de menos de 2,500 de habitantes (17.0%) en la muestra.

Pruebas estadisticas para comparar el tiempo de sueño respecto a las variables dicotomicas

Cuadro 1. Distribución de las características sociodemográficas en Tlaxcala
Variable Categoría n %
Sexo Hombre 1121 46.5
Sexo Mujer 1291 53.5
Grupo de edad 12-17 259 11.7
Grupo de edad 18-29 526 23.7
Grupo de edad 30-44 583 26.2
Grupo de edad 45-59 507 22.8
Grupo de edad 60-74 258 11.6
Grupo de edad 75-97 89 4.0
Autoadscripción indígena No 1271 53.3
Autoadscripción indígena Si 1112 46.7
Autoadscripción afrodescendiente No se considera afromexicana/o 2314 95.9
Autoadscripción afrodescendiente Sí se considera afromexicana/o 98 4.1
Condición de discapacidad Con discapacidad 87 3.6
Condición de discapacidad Sin discapacidad 2325 96.4
Nivel escolar Básica o menos 497 20.6
Nivel escolar Secundaria 759 31.5
Nivel escolar Media superior 629 26.1
Nivel escolar Superior 527 21.8
Situación conyugal En unión 1191 49.4
Situación conyugal Separada/Divorciada 195 8.1
Situación conyugal Viuda 130 5.4
Situación conyugal Soltera 896 37.1
Condición de actividad económica Desocupada 14 0.6
Condición de actividad económica Estudiante 289 12.0
Condición de actividad económica Jubilada o pensionada 49 2.0
Condición de actividad económica Ocupada 1620 67.2
Condición de actividad económica Otra situación 55 2.3
Condición de actividad económica Quehaceres del hogar o cuidado familiar 385 16.0
Tamaño de localidad 15,000 - 99,999 881 36.5
Tamaño de localidad 2,500 - 14,999 1121 46.5
Tamaño de localidad Menos de 2,500 410 17.0
Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024 (ENUT 2024).

Diferencias descriptivas en el tiempo semanal de sueño

El Cuadro 2 presenta las medias del tiempo semanal de sueño según las características sociodemográficas de la muestra de Tlaxcala. En términos generales, el promedio de sueño osciló alrededor de 50–57 horas semanales según los subgrupos analizados.

Las variaciones más marcadas observadas en los grupo de edad, son los adolescentes de 12–17 años registraron la media más alta (56.45 horas), seguidos por las personas de 75–97 años (54.94 horas) y el grupo de 60–74 años (52.62 horas). Por el contrario, los menores promedios se encontraron en los grupos de 30–44 años (51.01 horas) y 45–59 años (50.98 horas), lo que sugiere una disminución del tiempo de sueño en las etapas de mayor participación laboral y responsabilidades a familiares.

Las diferencias por sexo fueron pequeñas: los hombres registraron en promedio 52.18 horas y las mujeres 51.85 horas semanales. De igual modo, las diferencias por autoadscripción indígena y afrodescendiente fueron mínimas; las medias fueron muy similares entre quienes se autoadscribieron como indígenas (52.02 horas) y no indígenas (51.98 horas), y entre afromexicanos/as (52.14 horas) y no afromexicanos/as (52.00 horas).

La condición de discapacidad mostró una media superior en el grupo con discapacidad (54.04 horas) frente al grupo sin discapacidad (51.93 horas), aunque el tamaño del primer grupo es reducido y requiere cautela interpretativa.

En relación con el nivel educativo, se aprecia un patrón: las personas con escolaridad básica o menos mostraron la media más alta de sueño (54.62 horas), mientras que quienes alcanzaron nivel superior tuvieron la media más baja (49.54 horas). Las medias para secundaria y media superior fueron intermedias (52.74 y 51.10 horas, respectivamente), lo que podría reflejar diferencias en horarios laborales, obligaciones académicas o estilos de vida asociados al nivel educativo o de recreaccion/distraccion.

Sobre la situación conyugal, las personas en unión presentaron una media de 51.49 horas; las solteras/os tuvieron una media ligeramente mayor (52.81 horas), mientras que viudas/os mostraron 53.51 horas y separadas/os o divorciadas/os 50.45 horas. Estas diferencias son medianamente descriptivas y podrían relacionarse con la organización del hogar y responsabilidades familiares.

Las diferencias más relevantes aparecen por condición de actividad económica. Los estudiantes registraron la media más alta (55.12 horas), así como quienes se encontraron en “otra situación” (57.38 horas). En contraste, la población ocupada presentó la media más baja (50.93 horas). Estos contrastes son coherentes con la idea de que las obligaciones laborales limitan el tiempo disponible para dormir.

Finalmente, las variaciones según tamaño de localidad fueron moderadas: las localidades de menos de 2,500 habitantes mostraron una media de 52.61 horas, las de 2,500–14,999 habitantes 52.16 horas y las de 15,000–99,999 habitantes 51.52 horas. En conjunto, la edad, la escolaridad y la condición de actividad económica mostraron las diferencias descriptivas más notables respecto al tiempo semanal de sueño.

Cuadro 2. Estadísticas descriptivas del tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas en Tlaxcala
Variable Categoría n Media s LI 95% LS 95%
Sexo Hombre 1121 52.18 8.64 51.67 52.69
Sexo Mujer 1291 51.85 8.76 51.37 52.33
Grupo de edad 12-17 259 56.45 7.37 55.55 57.35
Grupo de edad 18-29 526 51.33 8.85 50.58 52.09
Grupo de edad 30-44 583 51.01 8.44 50.32 51.70
Grupo de edad 45-59 507 50.98 8.39 50.25 51.71
Grupo de edad 60-74 258 52.62 8.97 51.52 53.72
Grupo de edad 75-97 89 54.94 10.80 52.66 57.21
Autoadscripción indígena No 1271 51.98 9.01 51.48 52.47
Autoadscripción indígena Si 1112 52.02 8.39 51.52 52.51
Autoadscripción afrodescendiente No se considera afromexicana/o 2314 52.00 8.69 51.64 52.35
Autoadscripción afrodescendiente Sí se considera afromexicana/o 98 52.14 9.27 50.28 54.00
Condición de discapacidad Con discapacidad 87 54.04 11.44 51.60 56.48
Condición de discapacidad Sin discapacidad 2325 51.93 8.58 51.58 52.28
Nivel escolar Básica o menos 497 54.62 9.08 53.83 55.42
Nivel escolar Secundaria 759 52.74 8.55 52.13 53.35
Nivel escolar Media superior 629 51.10 8.30 50.45 51.75
Nivel escolar Superior 527 49.54 8.24 48.84 50.25
Situación conyugal En unión 1191 51.49 8.61 51.00 51.98
Situación conyugal Separada/Divorciada 195 50.45 9.51 49.11 51.79
Situación conyugal Viuda 130 53.51 8.85 51.97 55.04
Situación conyugal Soltera 896 52.81 8.54 52.25 53.37
Condición de actividad económica Desocupada 14 50.86 10.71 44.67 57.04
Condición de actividad económica Estudiante 289 55.12 7.74 54.23 56.02
Condición de actividad económica Jubilada o pensionada 49 52.74 9.22 50.10 55.39
Condición de actividad económica Ocupada 1620 50.93 8.46 50.52 51.34
Condición de actividad económica Otra situación 55 57.38 11.03 54.39 60.36
Condición de actividad económica Quehaceres del hogar o cuidado familiar 385 53.34 8.90 52.45 54.24
Tamaño de localidad 15,000 - 99,999 881 51.52 8.45 50.96 52.08
Tamaño de localidad 2,500 - 14,999 1121 52.16 8.96 51.64 52.69
Tamaño de localidad Menos de 2,500 410 52.61 8.51 51.78 53.44
Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024 (ENUT 2024).

Comparación del tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas

Los resultados del Cuadro 3 permiten evaluar si las diferencias observadas en las medias del tiempo semanal de sueño son estadísticamente significativas y se complementan con las gráficas de intervalos de confianza al 95%, que muestran la magnitud y dirección de las diferencias entre grupos.

Como se puede ver en las diferencias por sexo: las pruebas t de Student y de Welch no detectaron diferencias significativas entre hombres y mujeres (tStudent = 0.942, p = 0.346; tWelch = 0.943, p = 0.346). Además, el tamaño del efecto medido con la d de Cohen fue prácticamente nulo (d = 0.038), por lo que las diferencias observadas carecen de relevancia práctica; esto coincide con la amplia superposición de los intervalos de confianza en la Gráfica 1.

En la autoadscripción indígena: tanto la t de Student como la t de Welch no mostraron diferencias significativas entre personas que se autoadscriben como indígenas y las que no (tStudent = -0.102, p = 0.919; tWelch = -0.103, p = 0.918). El tamaño del efecto fue muy pequeño (d = 0.004), indicando que, aun cuando pudiera observarse una separación leve en las medias, la magnitud de la diferencia es reducida y de poca importancia práctica; esto es consistente con la ligera separación (o casi solapamiento) observada en la Gráfica 3.

En la autoadscripción afrodescendiente: las pruebas t de Student y de Welch tampoco mostraron diferencias significativas (tStudent = -0.159, p = 0.874; tWelch = -0.150, p = 0.881), y el tamaño de efecto de la prueba d de Cohen fue prácticamente nula (d = -0.016), lo que concuerda con la superposición apreciable en la Gráfica 4.

La condición de discapacidad: los resultados varían según la prueba; la t de Student indicó un valor cercano al umbral de significancia (t = 2.224, p = 0.026), mientras que la t de Welch no mostró significancia (t = 1.705; p = 0.092). Dado que la prueba de Welch es más robusta frente a desigualdad de varianzas, fue conveniente interpretar esta diferencias con cautela; así que el tamaño del efecto de la prueba d de Cohen (d = -0.243) se considera pequeño, lo que sugiere una magnitud práctica limitada, acorde con la separación moderada de intervalos vista en la Gráfica 5.

Ahora, la diferencias más importantes se vieron en los grupo de edad: tanto el ANOVA clásico como el ANOVA de Welch detectaron diferencias altamente significativas entre los grupos etarios (ANOVA clásico = 19.900, p < 0.001; y la ANOVA de Welch = 23.875, p < 0.001). El tamaño del efecto reportado (η² = 0.043) es de magnitud moderada, y la Gráfica 2 muestra una separación clara entre adolescentes (12–17 años), que registran los mayores tiempos de sueño, y los adultos de 30–59 años, que presentan los valores más bajos.

En el nivel de escolaridad: ambas versiones del ANOVA indicaron diferencias estadísticamente significativas por nivel educativo (ANOVA clásico = 34.479, p < 0.001; y la ANOVA de Welch = 33.641, p < 0.001). No obstante, el tamaño del efecto fue pequeño (η² = 0.041), lo que sugiere que la escolaridad explica una proporción limitada de la variabilidad en el tiempo de sueño; las gráficas muestran que las personas con educación superior presentan menores tiempos promedio de sueño respecto a los demás niveles.

La situación conyugal: en las pruebas ANOVA clásico y el ANOVA de Welch señalaron diferencias significativas (ANOVA clásico F 7.370, p < 0.001; y la ANOVA de Welch = 7.041, p < 0.001), pero el tamaño del efecto fue pequeño (η² = 0.009). Las gráficas indican que las personas viudas y solteras tienden a registrar mayores tiempos de sueño que quienes viven separadas/divorciadas, aunque esas diferencias son menos pronunciadas que las observadas por edad.

En la condición de actividad económica: tanto el ANOVA clásico como el ANOVA de Welch mostraron diferencias altamente significativas (ANOVA clásico = 19.145, p < 0.001; y la ANOVA de Welch = 18.522, p < 0.001), con un tamaño del efecto moderadamente pequeño (η² = 0.038). Las gráficas revelan que estudiantes y la categoría “otra situación” presentan los mayores promedios de sueño, mientras que la población ocupada tiene los valores más bajos.

Y el tamaño de localidad: ninguna de las pruebas ANOVA detectó diferencias significativas de forma consistente (ANOVA clásico = 2.544, p = 0.079; ANOVA de Welch = 2.658, p = 0.07), y el tamaño del efecto es prácticamente nulo (η² = 0.002), lo que concuerda con la amplia superposición de intervalos de confianza entre categorías territoriales en la Gráfica 9.

Interpretación general: en conjunto, los resultados muestran que la edad, el nivel de escolaridad y la condición de actividad económica son los factores sociodemográficos más estrechamente asociados al tiempo semanal de sueño en la muestra analizada, ya que presentan significancia estadística y los tamaños de efecto más grandes en comparación con las demás variables. Aunque otras variables presentan alguna significancia estadística en pruebas puntuales, sus tamaños del efecto son reducidos, por lo que su influencia práctica sobre la duración del sueño es limitada.

Variables sociodemográficas binarias

Cuadro 3. Pruebas de comparación del tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas de Tlaxcala
Variable Prueba Estadístico gl p Tamaño del efecto Medida
Sexo t de Student 0.942 2410 0.346 0.038 d de Cohen
Sexo t de Welch 0.943 2371.26 0.346 0.038 d de Cohen
Autoadscripción indígena t de Student -0.102 2381 0.919 0.004 d de Cohen
Autoadscripción indígena t de Welch -0.103 2371.76 0.918 0.004 d de Cohen
Autoadscripción afrodescendiente t de Student -0.159 2410 0.874 -0.016 d de Cohen
Autoadscripción afrodescendiente t de Welch -0.150 104.35 0.881 -0.016 d de Cohen
Condición de discapacidad t de Student 2.224 2410 0.026 -0.243 d de Cohen
Condición de discapacidad t de Welch 1.705 89.66 0.092 -0.243 d de Cohen
Grupo de edad ANOVA clásico 19.900 5, 2216 <0.001 0.043 η²
Grupo de edad ANOVA de Welch 23.875 5, 584.64 <0.001 NA No aplica
Nivel escolar ANOVA clásico 34.479 3, 2408 <0.001 0.041 η²
Nivel escolar ANOVA de Welch 33.641 3, 1270.93 <0.001 NA No aplica
Situación conyugal ANOVA clásico 7.370 3, 2408 <0.001 0.009 η²
Situación conyugal ANOVA de Welch 7.041 3, 413.34 <0.001 NA No aplica
Condición de actividad económica ANOVA clásico 19.145 5, 2406 <0.001 0.038 η²
Condición de actividad económica ANOVA de Welch 18.522 5, 98.03 <0.001 NA No aplica
Tamaño de localidad ANOVA clásico 2.544 2, 2409 0.079 0.002 η²
Tamaño de localidad ANOVA de Welch 2.658 2, 1126.56 0.07 NA No aplica

Factores asociados al tiempo semanal de sueño: modelo de regresión lineal múltiple

El Cuadro 4 muestra los resultados del modelo de regresión lineal múltiple estimado para explicar el tiempo semanal de sueño en Tlaxcala (n = 2,195). El modelo es globalmente significativo (F = 9.500; p < 0.001), lo que indica que las variables incluidas aportan información para explicar la variación del tiempo de sueño. Sin embargo, el coeficiente de determinación es bajo (R² = 0.088; R² ajustado = 0.079), por lo que las características sociodemográficas del modelo explican alrededor del 8.8% de la variabilidad del tiempo semanal de sueño. Antes de interpretar coeficientes, hay que recuordar que cada β representa la diferencia promedio en horas semanales de sueño respecto a la categoría de referencia, manteniendo constantes las demás variables de todo el modelo.

Sexo

Una vez controladas las demás variables, no hay evidencia sólida de diferencias en tiempo de sueño por sexo (mujer vs hombre): β = -0.74 (EE = 0.39; p = 0.061). El efecto es pequeño y marginalmente no significativo al nivel convencional (p≈0.06). Esto es el indicativo que al evuluarlas simultameamente con otros factores (como edad, nievel de escolaridad o actividad economica), las diferencias iniciales desaparencen.

Edad

La edad es el predictor más consistente y con efectos estadísticamente significativos. Tomando el grupo de edad de 12–17 años como referencia, todos los grupos etarios presentan β negativos y significativos:

  • 18–29: β = -2.76 (EE = 0.84; p = 0.001).
  • 30–44: β = -3.36 (EE = 0.95; p < 0.001).
  • 45–59: β = -3.88 (EE = 0.98; p < 0.001).
  • 60–74: β = -4.00 (EE = 1.08; p < 0.001).
  • 75–97: β = -3.23 (EE = 1.41; p = 0.022).

En promedio, los adultos duermen menos horas por semana que los adolescentes, con reducciones de aproximadamente 2.8 a 4.0 horas semanales según el grupo de edad. Esto sugiere que la etapa adolescente concentra los mayores tiempos de descanso, mientras que la vida adulta se asocia a una disminución sostenida del sueño.

Autoadscripción indígena y afrodescendiente

Tanto la autoadscripción indígena (β = -0.47; EE = 0.37; p = 0.206) y la autoadscripción afrodescendiente (β = 0.12; EE = 0.95; p = 0.901). No mostraron valores estadisticos significativo con relacion al tiempo de sueño, esto suguiere que las diferencias observadas en los grupos etnicos, podrian ser explicadas contras caracteristicas sociodemograficas del modelo.

Condición de discapacidad

No se pudo identificar diferencias significativas entre presonas con o sin discapacidad (β = 0.35; EE = 1.01; p = 0.731). Aun considerando las demas variables, se encontro similitud.

Nivel escolar

La escolaridad muestra asociación significativa en varias categorías frente al grupo de “Básica o menos”:

  • Media superior: β = -3.41 (EE = 0.61; p < 0.001).
  • Secundaria: β = -2.05 (EE = 0.56; p < 0.001).
  • Superior: β = -4.41 (EE = 0.63; p < 0.001).

Los coeficientes indican menos horas de sueño en los niveles educativos superiores respecto a la referencia, siendo el efecto mayor en quienes tienen educación superior (≈4.4 horas menos por semana). Estos resultados podrían reflejar demandas laborales o académicas y estilos de vida asociados a mayor escolaridad.

Situación conyugal

Las categorías de estado civil (separada/divorciada, viuda, soltera) no mostraron asociaciones significativas frente a “En unión” (p > 0.5 en todos los casos), por lo que no hay evidencia de un efecto independiente de la situación conyugal sobre el tiempo de sueño en este modelo.

Condición de actividad económica

Respecto a la categoría de referencia “Ocupada”, destacan:

  • Otra situación: β = 5.43 (EE = 1.32; p < 0.001).
  • Quehaceres del hogar o cuidado familiar: β = 2.21 (EE = 0.56; p < 0.001).
  • Estudiante: β = 1.81 (EE = 0.80; p = 0.024).

Las personas en “otra situación” y quienes realizan quehaceres del hogar/cuidado familiar duermen significativamente más que las ocupadas (≈5.4 y 2.2 horas semanales adicionales, respectivamente). Los estudiantes también presentan más horas de sueño (≈1.8 h), aunque con menor magnitud. Estos resultados apuntan a que la participación laboral reduce el tiempo disponible para dormir, mientras que otras situaciones permiten mayor flexibilidad temporal.

Tamaño de localidad

Comparadas con localidades de 15,000–99,999 habitantes (referencia), esto al ser una entidad relativamente pequeña con respecto a las demas, se puede ver que:

  • 2,500–14,999: β = 0.59 (EE = 0.40; p = 0.139).
  • Menos de 2,500: β = 1.04 (EE = 0.53; p = 0.050).

Las diferencias por tamaño de localidad son débiles. La categoría de menos de 2,500 habitantes muestra un efecto marginalmente significativo (p = 0.050) asociado a ~1 hora adicional de sueño por semana, pero en conjunto la evidencia es tenue.

Síntesis

La edad y la condición de actividad económica (junto con la escolaridad) son los factores sociodemográficos con efectos más claros sobre el tiempo semanal de sueño en Tlaxcala. La vida adulta y niveles educativos más altos se asocian con menor tiempo de sueño, mientras que ciertas situaciones no laborales permiten dormir más horas. En contraste, sexo, autoadscripción étnica, discapacidad y la mayoría de las categorías de tamaño de localidad no mostraron efectos independientes significativos en este modelo.

Cuadro 4. Modelo de regresión lineal múltiple para el tiempo semanal de sueño en Tlaxcala
Variable Categoría β EE p
Sexo Hombre (referencia)
Mujer -0.74 0.39 0.061
Grupo de edad 12-17 (referencia)
18-29 -2.76 0.84 0.001
30-44 -3.36 0.95 <0.001
45-59 -3.88 0.98 <0.001
60-74 -4.00 1.08 <0.001
75-97 -3.23 1.41 0.022
Autoadscripción indígena No (referencia)
Si -0.47 0.37 0.206
Autoadscripción afrodescendiente No (referencia)
Sí se considera afromexicana/o 0.12 0.95 0.901
Condición de discapacidad Con discapacidad (referencia)
Sin discapacidad 0.35 1.01 0.731
Nivel escolar Básica o menos (referencia)
Media superior -3.41 0.61 <0.001
Secundaria -2.05 0.56 <0.001
Superior -4.41 0.63 <0.001
Situación conyugal En unión (referencia)
Separada/Divorciada -0.44 0.70 0.528
Viuda -0.02 0.89 0.984
Soltera 0.13 0.54 0.814
Condición de actividad económica Ocupada (referencia)
Desocupada 2.93 2.83 0.301
Estudiante 1.81 0.80 0.024
Jubilada o pensionada 2.02 1.33 0.129
Otra situación 5.43 1.32 <0.001
Quehaceres del hogar o cuidado familiar 2.21 0.56 <0.001
Tamaño de localidad 15,000 - 99,999 (referencia)
2,500 - 14,999 0.59 0.40 0.139
Menos de 2,500 1.04 0.53 0.050
Indicadores globales del modelo
Indicador Valor
0.088
R² ajustado 0.079
F 9.500
Observaciones 2195.000

Discusión

Los resultados indican que el tiempo semanal de sueño en la muestra de Tlaxcala varía según varias características sociodemográficas. De manera consistente, las mayores diferencias descriptivas e inferenciales se observaron por edad, escolaridad y la actividad económica; en cambio, sexo, autoadscripción étnica y el tamaño de localidad mostraron efectos menores o nulos.

La edad emergió como el factor más robusto. Los adolescentes (12–17 años) presentaron la media más alta de sueño (56.45 h/sem) y, en el modelo multivariado, todos los grupos adultos mostraron reducciones significativas respecto a este grupo (β entre −2.76 y −4.00; p ≤ 0.022). Esto sugiere una clara transición: la etapa adolescente concentra mayores tiempos de descanso y la necesidad fisiologica de procesos de crecimiento, mientras que la adultez, especialmente en edad laboral, se asocia a pérdidas de horas de sueño, esto ya sea por el traslado de hogar a trabajo o el tipo de trabajo. Estos resultados apuntan a la influencia de las demandas propias del ciclo vital (trabajo, cuidados, roles familiares) sobre la disponibilidad de tiempo para dormir.

Mientras la actividad económica mostró una relación relevante con el tiempo de sueño. Descriptivamente, estudiantes y la categoría de “otra situación” registraron los promedios más altos, mientras la población ocupada tuvo el promedio más bajo. En la regresión, las diferencias significativas en comparación con las personas ocupadas fueron claras: “otra situación” (β = 5.43; p < 0.001), quehaceres del hogar/cuidado familiar (β = 2.21; p < 0.001) y estudiantes (β = 1.81; p = 0.024). Esto sugiere que la estructura y exigencias del empleo reducen el tiempo disponible para el sueño, mientras que otras condiciones permiten mayor flexibilidad temporal.

La escolaridad mostró un patrón consistente con las diferencias descriptivas: quienes tienen niveles educativos más altos registraron menores horas de sueño. En el modelo, media superior, secundaria y superior presentaron coeficientes negativos significativos frente a la referencia (β = −3.41, −2.05 y −4.41; p < 0.001). Estos efectos podrían reflejar demandas laborales o académicas o de edad vinculadas a mayor escolaridad, así como estilos de vida que limitan el tiempo de descanso.

Aunque las comparaciones descriptivas mostraron pequeñas diferencias por sexo, en el modelo multivariado el efecto de ser mujer fue marginal y no alcanzó significancia convencional (β = −0.74; p = 0.061). Tampoco se hallaron asociaciones independientes significativas para autoadscripción indígena (β = −0.47; p = 0.206), autoadscripción afrodescendiente (β = 0.12; p = 0.901), condición de discapacidad (β = 0.35; p = 0.731) o situación conyugal (p > 0.5 para categorías comparadas con “en unión”). En cuanto al tamaño de localidad, solo la categoría “menos de 2,500” mostró un efecto límite (β = 1.04; p = 0.050). En conjunto, estas variables parecen explicar poca variación del tiempo de sueño una vez controladas edad, escolaridad y actividad económica.

El modelo explicó alrededor del 8.8% de la variabilidad (R² = 0.088), lo que indica que la mayor parte de la heterogeneidad del sueño no se captura con las variables sociodemográficas disponibles. Además, algunos subgrupos presentan tamaños reducidos, lo que limita la precisión de ciertas estimaciones. Estos aspectos sugieren la necesidad de considerar factores adicionales (salud, turnos laborales, calidad del sueño, carga de trabajo doméstico cuantificada, hábitos tecnológicos) para una explicación más completa.

Los hallazgos enfatizan que el sueño es un fenómeno influido por factores biológicos y por la organización social del tiempo. Edad, escolaridad y situación laboral se relacionan de forma coherente con la disponibilidad de horas para dormir: adolescentes y personas fuera del empleo remunerado disponen de más tiempo para el descanso, mientras que adultos en actividad remunerada y con mayor escolaridad registran menos horas semanales de sueño.

Conclusiones

La edad es el factor sociodemográfico con la asociación más fuerte al tiempo semanal de sueño en la muestra de Tlaxcala; los adolescentes duermen significativamente más que los adultos.

La condición de actividad económica es relevante: las personas en “otra situación”, quienes realizan quehaceres del hogar/cuidado familiar y los estudiantes registran más horas de sueño que la población ocupada.

La escolaridad se asoció inversamente con el tiempo de sueño; niveles educativos superiores muestran reducciones significativas en las horas semanales de descanso.

Sexo, autoadscripción indígena, autoadscripción afrodescendiente, condición de discapacidad, situación conyugal y la mayoría de categorías de tamaño de localidad no mostraron efectos independientes significativos en el modelo ajustado.

El modelo multivariado explicó una proporción limitada de la variabilidad (≈8.8%), lo que señala la necesidad de incorporar variables adicionales para entender plenamente los determinantes del sueño.

En términos generales, los resultados sugieren que los patrones de sueño no dependen solo de una necesidad biológica, sino también de la etapa del ciclo de vida y de la forma en que las personas participan en el trabajo, el estudio y las actividades cotidianas. En un contexto como el de Tlaxcala, donde la organización del tiempo está influida por las condiciones sociales, económicas y familiares de la población, el descanso debe entenderse como un fenómeno ligado tanto a la salud como a la vida social. La evidencia de la ENUT 2024 destaca, además, que el análisis del tiempo dedicado a dormir forma parte del estudio de las actividades de autocuidado y de la distribución cotidiana del tiempo entre distintos grupos de población. inegi.org

Asimismo, este ejercicio mostró la utilidad de aplicar herramientas descriptivas, inferenciales y multivariadas para analizar información de una encuesta nacional y comprender mejor las condiciones de vida y bienestar de la población. En Tlaxcala, donde la dinámica demográfica y social se relaciona con cambios en la estructura por edades y en la organización de la vida diaria, este tipo de análisis permite observar cómo se distribuye el tiempo y cómo esa distribución se vincula con el bienestar.