Introducción

El sueño es una necesidad biológica fundamental para el mantenimiento de la salud y el adecuado funcionamiento del organismo. Durante el sueño tienen lugar diversos procesos fisiológicos relacionados con la recuperación metabólica, la regulación hormonal, la consolidación de la memoria y el mantenimiento de funciones cognitivas esenciales. Asimismo, la duración y la calidad del sueño experimentan cambios a lo largo del ciclo de vida, asociados a procesos de crecimiento, envejecimiento y transformación biológica. Sin embargo, el sueño no puede entenderse únicamente como un fenómeno biológico. Desde una perspectiva antropológica, los patrones de sueño también se ven condicionados por factores sociales y culturales. Las condiciones de trabajo, la asistencia escolar, la organización de la vida familiar, las responsabilidades domésticas, los medios de transporte, las condiciones de vivienda y las normas culturales relacionadas con los horarios cotidianos influyen en la cantidad de tiempo que las personas dedican al descanso. Diversas investigaciones han mostrado que el tiempo de sueño puede variar según características sociodemográficas como el sexo, la edad, la escolaridad, la situación conyugal, la condición étnica, la participación en actividades económicas y el contexto de residencia. En consecuencia, el estudio del sueño constituye una oportunidad para analizar la interacción entre procesos biológicos, condiciones sociales y prácticas culturales, uno de los principales objetos de estudio de la antropología física contemporánea.

La Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024 (ENUT 2024) proporciona información detallada sobre la distribución del tiempo de las personas residentes en México, incluida la dedicación al sueño. Gracias a su diseño muestral probabilístico y a su representatividad estatal, la encuesta permite analizar las diferencias entre diversos grupos de la población y entre las entidades federativas.

En esta práctica se analizará el tiempo de sueño semanal de la población residente en una entidad federativa seleccionada. Mediante técnicas de estadística descriptiva, la comparación de medias y la regresión lineal múltiple, se explorará la relación entre el tiempo de sueño y diversas características sociodemográficas, con el propósito de identificar los factores asociados a los patrones de descanso observados en la población estudiada.

Contexto sociodemográfico de Yucatán

Yucatán se localiza en la región sureste de la República Mexicana. De acuerdo con el último Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el estado cuenta con una población de 2,320,898 habitantes, distribuida demográficamente en un 50.9 % de mujeres y un 49.1 % de hombres. Su estructura poblacional presenta una edad mediana de 30 años, lo que refleja una transición demográfica caracterizada por una proporción importante de población en edad productiva y reproductiva.

El estado presenta un alto grado de centralización urbana en su capital, Mérida, y en los municipios conurbados, lo cual coexiste con numerosas localidades rurales de baja densidad poblacional. Asimismo, constituye una de las regiones bioculturales más importantes de Mesoamérica, al ser la segunda entidad del país con el mayor porcentaje de población que se autorreconoce como indígena, con predominio de la cultura y la lengua mayas. Esta diversidad cultural representa un elemento de gran interés para la antropología física, ya que permite analizar cómo las condiciones biológicas de la población interactúan con prácticas culturales, formas de organización social y modos de vida que pueden influir en la salud y el bienestar.

Las principales actividades económicas del estado se concentran en el comercio, el turismo, la industria textil y las actividades agropecuarias, además de en sectores como la pesca y la hotelería, que siguen en expansión. Estas actividades implican distintos horarios laborales, niveles de exigencia física y tiempos de desplazamiento, factores que pueden modificar la cantidad de horas destinadas al descanso y favorecer patrones diferenciados de sueño entre los distintos grupos sociales.

El clima predominante es cálido subhúmedo, con temperaturas que, durante la primavera y el verano, pueden superar los 40 °C. Estas condiciones ambientales han influido en la organización de las actividades cotidianas, lo que ha favorecido que muchas labores se inicien durante la madrugada o en las primeras horas del día para evitar las temperaturas más altas. Como consecuencia, la distribución del tiempo, las dinámicas familiares y los horarios de descanso pueden verse modificados por las condiciones climáticas propias de la región.

Además del clima, la marcada centralización económica en la zona metropolitana de Mérida genera desplazamientos diarios prolongados para una parte importante de la población, lo que puede reducir el tiempo disponible para dormir y alterar los patrones de descanso. Del mismo modo, las diferencias entre los contextos urbanos y rurales implican variaciones en los estilos de vida, la organización del trabajo y las actividades domésticas, aspectos que también pueden repercutir en la duración y la calidad del sueño.

Desde la perspectiva de la antropología física, el sueño constituye un proceso biológico indispensable para la recuperación del organismo, la regulación metabólica, el funcionamiento del sistema nervioso y el mantenimiento de la salud. Sin embargo, su duración y sus patrones no dependen únicamente de mecanismos fisiológicos, sino también de factores sociales, culturales y ambientales. Variables como la edad, el sexo, la actividad económica, la organización familiar y el contexto de residencia influyen en la forma en que las personas distribuyen su tiempo de descanso.

Metodología

El presente estudio corresponde a un análisis cuantitativo, basado en información proveniente de la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo 2024 (ENUT 2024), elaborada por el INEGI. Para esta práctica se seleccionó la población del estado de Yucatán para analizar la relación entre diversas características sociodemográficas y el tiempo semanal dedicado al sueño. La variable dependiente fue el tiempo semanal de sueño (tssem_a), medido en horas. Como variables independientes se consideraron: • Sexo Hombre Mujer

• Grupo de edad 12 a 17 años 18 a 29 años 30 a 44 años 45 a 59 años 60 a 74 años 75 años o más

• Nivel de escolaridad Sin escolaridad Educación básica Educación media superior Educación superior Situación conyugal En unión Soltero(a) Separado(a), divorciado(a) o viudo(a)

• Autoadscripción indígena No indígena Indígena

• Autoadscripción afromexicana No afrodescendiente Afrodescendiente

• Condición de discapacidad Sin discapacidad Con discapacidad

• Condición de actividad económica Ocupado(a) Desocupado(a) Estudiante Jubilado(a) o pensionado(a) Quehaceres del hogar Otra situación

• Tamaño de localidad Menos de 2 500 habitantes De 2 500 a 14 999 habitantes De 15 000 a 99 999 habitantes 100 000 habitantes o más

Primero se realizó un análisis descriptivo mediante la elaboración de tablas de frecuencias, estadísticos descriptivos y representaciones gráficas. Después, se evaluaron los supuestos de normalidad mediante la prueba de Shapiro-Wilk y de homogeneidad de varianzas mediante la prueba de Levene. Dependiendo de los resultados, se aplicaron la prueba t de Student para comparar dos grupos y el análisis de varianza (ANOVA) para comparar tres o más grupos. Cuando el supuesto de homogeneidad de varianzas no se cumplió, se realizaron comparaciones múltiples mediante la prueba de Howell. Además, se estimó el tamaño del efecto mediante el estadístico η² (eta cuadrada) para evaluar la magnitud de las diferencias observadas.

Y, por último, se ajustó un modelo de regresión lineal múltiple para identificar qué variables sociodemográficas presentaban una asociación significativa con el tiempo semanal de sueño, controlando simultáneamente el efecto de las demás variables.

Resultados

Distribución de las características sociodemográficas en Yucatan

Cuadro 1. Distribución de las características sociodemográficas en Yucatan
Variable Categoría n %
Sexo Hombre 994 49.4
Sexo Mujer 1017 50.6
Grupo de edad 12-17 240 11.9
Grupo de edad 18-29 470 23.4
Grupo de edad 30-44 611 30.4
Grupo de edad 45-59 454 22.6
Grupo de edad 60-74 182 9.1
Grupo de edad 75 y mas 54 2.7
Autoadscripción indígena No 1185 59.4
Autoadscripción indígena SI 809 40.6
Autoadscripción afrodescendiente No 1950 97.0
Autoadscripción afrodescendiente 61 3.0
Nivel escolar Básica o menos 363 18.1
Nivel escolar Secundaria 617 30.7
Nivel escolar Media superior 583 29.0
Nivel escolar Superior 448 22.3
Situación conyugal En unión 1051 52.3
Situación conyugal Separada/Divorciada 182 9.1
Situación conyugal Viuda 87 4.3
Situación conyugal Soltera 691 34.4
Condición de discapacidad Con discapacidad 72 3.6
Condición de discapacidad Sin discapacidad 1939 96.4
Condición de actividad económica Desocupada 12 0.6
Condición de actividad económica Estudiante 258 12.8
Condición de actividad económica Jubilada o pensionada 52 2.6
Condición de actividad económica Ocupada 1308 65.0
Condición de actividad económica Otra situación 50 2.5
Condición de actividad económica Quehaceres del hogar o cuidado familiar 331 16.5
Tamaño de localidad 100,000 y más 1511 75.1
Tamaño de localidad 15,000 - 99,999 188 9.3
Tamaño de localidad 2,500 - 14,999 130 6.5
Tamaño de localidad Menos de 2,500 182 9.1
Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024 (ENUT 2024).

El cuadro 1 presenta la distribución de la población según las variables sociodemográficas incluidas en el estudio. Se observa una distribución equilibrada por sexo. En cuanto a la edad, el grupo de 33 a 44 años concentra la mayor proporción de la muestra. Respecto a las demás características, predominan las personas que no se autoadscriben como indígenas ni como afrodescendientes; la mayoría vive en unión y no presenta ninguna discapacidad. La mayor parte de la población está ocupada laboralmente y reside en localidades con más de 100 000 habitantes.

Estadísticas descriptivas del tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas en Yucatan

Cuadro 2. Estadísticas descriptivas del tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas en Yucatan
Variable Categoría n Media s LI 95% LS 95%
Sexo Hombre 994 51.62 8.62 51.08 52.16
Sexo Mujer 1017 53.09 8.59 52.56 53.62
Grupo de edad 12-17 240 56.07 7.69 55.09 57.05
Grupo de edad 18-29 470 51.61 9.03 50.79 52.43
Grupo de edad 30-44 611 51.67 8.11 51.02 52.31
Grupo de edad 45-59 454 50.93 7.94 50.20 51.67
Grupo de edad 60-74 182 54.14 8.96 52.83 55.45
Grupo de edad 75 y mas 54 56.34 12.39 52.95 59.72
Autoadscripción indígena No 1185 52.37 8.89 51.86 52.87
Autoadscripción indígena SI 809 52.35 8.26 51.78 52.92
Autoadscripción afrodescendiente No 1950 52.39 8.65 52.01 52.78
Autoadscripción afrodescendiente 61 51.45 8.09 49.38 53.52
Nivel escolar Básica o menos 363 53.74 9.11 52.80 54.68
Nivel escolar Secundaria 617 52.84 8.66 52.16 53.53
Nivel escolar Media superior 583 52.33 8.37 51.65 53.01
Nivel escolar Superior 448 50.63 8.28 49.86 51.40
Situación conyugal En unión 1051 51.63 8.15 51.13 52.12
Situación conyugal Separada/Divorciada 182 51.36 8.16 50.17 52.55
Situación conyugal Viuda 87 54.25 10.93 51.92 56.58
Situación conyugal Soltera 691 53.51 9.00 52.84 54.18
Condición de discapacidad Con discapacidad 72 55.16 12.72 52.17 58.15
Condición de discapacidad Sin discapacidad 1939 52.26 8.43 51.88 52.63
Condición de actividad económica Desocupada 12 53.93 9.96 47.60 60.26
Condición de actividad económica Estudiante 258 55.29 8.04 54.31 56.28
Condición de actividad económica Jubilada o pensionada 52 53.80 9.10 51.26 56.33
Condición de actividad económica Ocupada 1308 50.96 8.28 50.51 51.41
Condición de actividad económica Otra situación 50 58.85 12.92 55.18 62.52
Condición de actividad económica Quehaceres del hogar o cuidado familiar 331 54.35 8.16 53.47 55.24
Tamaño de localidad 100,000 y más 1511 52.06 8.82 51.61 52.50
Tamaño de localidad 15,000 - 99,999 188 53.33 8.11 52.16 54.49
Tamaño de localidad 2,500 - 14,999 130 52.17 8.26 50.74 53.60
Tamaño de localidad Menos de 2,500 182 54.04 7.67 52.92 55.16
Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024 (ENUT 2024).

El cuadro 2 muestra que el promedio semanal de horas de sueño varía entre los distintos grupos. Las mujeres registran una media superior a la de los hombres, mientras que los adolescentes de 12 a 17 años presentan el mayor número de horas de sueño. También se observa que las diferencias entre personas indígenas y no indígenas, así como entre afrodescendientes y no afrodescendientes, son muy pequeñas. En cambio, las variaciones son más evidentes entre las categorías de actividad económica y de situación conyugal.

Variables sociodemográficas binarias

En la gráfica 1 se observa que las mujeres presentan una media de horas de sueño superior a la de los hombres, aunque los intervalos de confianza se superponen parcialmente; la diferencia entre ambos grupos es consistente con los resultados de la prueba t. Estos resultados pueden sugerir que el sexo se asocia a pequeñas diferencias en la duración del sueño semanal, pudiendo ser diferencias biológicas, laborales o en actividades cotidianas y del hogar.

En la gráfica No. 2. La media de horas de sueño es prácticamente la misma entre las personas que se autoadscriben como indígenas y las que no; entonces no se encontraron diferencias significativas. La auto adscripción indígena no constituye un factor que explique diferencias importantes en el tiempo semanal de sueño.

La gráfica 3 muestra medias muy similares entre las personas afrodescendientes y las no afrodescendientes. Sin embargo, el intervalo de confianza es considerablemente más amplio ya que hay un número reducido de personas pertenecientes a esta categoría. Por lo que el tamaño reducido del grupo limita la precisión de las estimaciones

En la gráfica 4, las personas con discapacidad, presentan una media superior de horas de sueño a comparación con quienes no presentan discapacidad, entonces los intervalos de confianza se superponen, indicando que la diferencia no es significativa.

En la gráfica 5, podemos observar diferencias evidentes, los adolescentes de 12 a 17 años, presentan mayor promedio de horas de sueño, mientras que los adultos entre 18 y 59 años, registran los valores más bajos, para después incrementar en los grupos de mayor edad. Coincidiendo en que, las necesidades de sueño son mayores en la adolescencia y en la vejez, aunque también el grupo de en medio, la disminución de horas de sueño, también puede deberse a que, tiene una mayor exigencia social y productiva (trabajo)

En la gráfica 6, podemos observar diferencias importantes. Las personas clasificadas en “otra situación” y quienes realizan quehaceres del hogar presentan un mayor promedio de sueño en comparación con la población ocupada. Entonces se puede sugerir que las responsabilidades laborales influyen en la disponibilidad de tiempo para dormir.

En la gráfica 7, podemos observar que las personas solteras presentan un promedio ligeramente mayor que las que viven en unión. Aunque las diferencias no son muy amplias, los resultados indican que la situación conyugal puede influir en los horarios de sueño, posiblemente debido a las diferencias en las responsabilidades familiares y domésticas.

En la gráfica 8 se observa una tendencia descendente a medida que aumenta el nivel educativo. Las personas con educación básica presentan los promedios más altos, a diferencia de las con estudios superiores. Esto puede estar relacionado con las mayores exigencias académicas o también con el tiempo de traslado a sus escuelas.

En la gráfica 9, podemos ver que hay muestras con diferencias relativamente pequeñas, entre los distintos tamaños de localidad. Las personas que viven en localidades de menos de 2500 habitantes presentan un promedio más alto de horas de sueño que quienes viven en ciudades más grandes. Relacionándose el tiempo de traslado, las dinámicas laborales y el ritmo de vida entre una zona urbana y otra rural.

Pruebas de comparación del tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas

Cuadro 3. Pruebas de comparación del tiempo semanal de sueño según características sociodemográficas
Variable Prueba Estadístico gl p Tamaño del efecto Medida
Sexo t de Student -3.824 2009 <0.001 -0.171 d de Cohen
Sexo t de Welch -3.823 2007.56 <0.001 -0.171 d de Cohen
Autoadscripción indígena t de Student 0.032 1992 0.974 0.001 d de Cohen
Autoadscripción indígena t de Welch 0.033 1815.58 0.974 0.001 d de Cohen
Autoadscripción afrodescendiente t de Student 0.841 2009 0.4 0.109 d de Cohen
Autoadscripción afrodescendiente t de Welch 0.897 64.37 0.373 0.109 d de Cohen
Condición de discapacidad t de Student 2.802 2009 0.005 -0.336 d de Cohen
Condición de discapacidad t de Welch 1.918 73.34 0.059 -0.336 d de Cohen
Grupo de edad ANOVA clásico 17.326 5, 2005 <0.001 0.041 η²
Grupo de edad ANOVA de Welch 18.054 5, 394.6 <0.001 NA No aplica
Nivel escolar ANOVA clásico 9.845 3, 2007 <0.001 0.015 η²
Nivel escolar ANOVA de Welch 9.880 3, 1024.09 <0.001 NA No aplica
Situación conyugal ANOVA clásico 8.940 3, 2007 <0.001 0.013 η²
Situación conyugal ANOVA de Welch 8.243 3, 305.02 <0.001 NA No aplica
Condición de actividad económica ANOVA clásico 23.607 5, 2005 <0.001 0.056 η²
Condición de actividad económica ANOVA de Welch 20.476 5, 87.07 <0.001 NA No aplica
Tamaño de localidad ANOVA clásico 3.743 3, 2007 0.011 0.006 η²
Tamaño de localidad ANOVA de Welch 4.372 3, 324.84 0.005 NA No aplica

El cuadro 3 resume los resultados de las pruebas de comparación de medias. Los resultados indican diferencias estadísticamente significativas en el tiempo de sueño semanal según el sexo y el grupo de edad. En particular, las mujeres tienen un mayor número de horas de sueño en comparación con los hombres. Y los adolescentes duermen significativamente más horas que la mayoría de los adultos. Por otro lado, no se encontraron diferencias significativas en las demás categorías, como la autoadscripción indígena y la condición afromexicana.

Modelo de regresión lineal múltiple para el tiempo semanal de sueño en Yucatán

Cuadro 4. Modelo de regresión lineal múltiple para el tiempo semanal de sueño en Yucatán
Variable Categoría β EE p
Sexo Hombre (referencia)
Mujer 0.92 0.41 0.026
Grupo de edad 12-17 (referencia)
18-29 -3.10 0.96 0.001
30-44 -2.43 1.06 0.022
45-59 -3.47 1.09 0.001
60-74 -1.09 1.25 0.384
75 y mas -0.95 1.71 0.581
Nivel escolar Básica o menos (referencia)
Media superior -0.19 0.63 0.762
Secundaria -0.10 0.59 0.862
Superior -1.07 0.68 0.118
Situación conyugal En unión (referencia)
Separada/Divorciada -0.01 0.68 0.987
Viuda 0.39 1.05 0.713
Soltera 1.27 0.56 0.022
Autoadscripción indígena No (referencia)
SI 0.09 0.40 0.822
Autoadscripción afrodescendiente No (referencia)
-0.22 1.10 0.839
Condición de discapacidad Con discapacidad (referencia)
Sin discapacidad -0.66 1.10 0.550
Condición de actividad económica Ocupada (referencia)
Desocupada 2.97 2.44 0.224
Estudiante 1.10 0.92 0.232
Jubilada o pensionada 1.72 1.34 0.199
Otra situación 6.40 1.34 <0.001
Quehaceres del hogar o cuidado familiar 2.48 0.59 <0.001
Tamaño de localidad 100,000 y más (referencia)
15,000 - 99,999 0.87 0.65 0.184
2,500 - 14,999 -0.19 0.78 0.811
Menos de 2,500 1.03 0.68 0.133
Indicadores globales del modelo
Indicador Valor
0.079
R² ajustado 0.068
F 7.300
Observaciones 1994.000

Diagnóstico del modelo

Para identificar las variables sociodemográficas asociadas al tiempo semanal de sueño, se estimó un modelo de regresión lineal múltiple, que permitió evaluar simultáneamente el efecto de varias variables independientes sobre una variable dependiente continua. Este modelo permite determinar la magnitud y la dirección de la asociación de cada variable explicativa, controlando el efecto de las demás variables.

La variable dependiente del modelo fue el tiempo semanal de sueño acotado (tssem_a), expresado en horas por semana. Las variables independientes incluidas en el modelo fueron:sexo, grupo de edad, nivel de escolaridad, autoadscripción indigena, autoadscripcion afromexicana, condición de discapasidad, condición de actividad económica, tamaño de localidad.

El modelo se estimó mediante el método de mínimos cuadrados ordinarios utilizando el software R (versión correspondiente) y el entorno de desarrollo RStudio, con el objetivo de evaluar qué variables presentan una asociación significativa con el tiempo semanal de sueño en la población residente del estado de Yucatán.

El cuadro 4 presenta los resultados del modelo de regresión lineal múltiple, lo que permite evaluar simultáneamente el efecto de las distintas variables sobre el tiempo semanal de sueño. El coeficiente de determinación (R² < 0.0786) indica que las variables incluidas explican el 7.9% de la variabilidad del tiempo de sueño. Entre las variables significativas destacan el sexo, los grupos de edad, la condición de soltero y la actividad económica, en contraste con otras variables como la escolaridad, la condición indígena y afromexicana, la discapacidad y el tamaño de la localidad.

Análisis de resultados

Los resultados obtenidos muestran que el tiempo semanal de sueño de la población de Yucatán presenta variaciones asociadas a algunas características sociodemográficas, aunque no todas las variables analizadas ejercen la misma influencia. Los análisis descriptivos permitieron identificar diferencias en las medias de horas de sueño entre los distintos grupos, que posteriormente se evaluaron mediante pruebas de comparación de medias y un modelo de regresión lineal múltiple. En conjunto, los resultados indican que variables como el sexo, la edad, la situación conyugal y la condición de actividad económica presentan una asociación significativa con el tiempo destinado al sueño, mientras que la auto-adscripción indígena, la condición afromexicana, el nivel educativo, la discapacidad y el tamaño de la localidad no mostraron una influencia estadísticamente significativa una vez controlado el efecto de las demás variables.

En cuanto al sexo, las mujeres registraron un promedio semanal de sueño superior al de los hombres, con una diferencia estadísticamente significativa. Aunque la diferencia absoluta fue de poco más de una hora a la semana, este resultado sugiere que el sexo sigue siendo un factor asociado con la organización del tiempo de descanso. Desde una perspectiva social, estas diferencias pueden estar vinculadas a la distribución de actividades cotidianas, a las condiciones laborales y a las características propias de los ciclos biológicos de hombres y mujeres, aunque la magnitud del efecto observado fue relativamente pequeña.

La edad fue la variable que mostró las diferencias más consistentes durante el análisis. Los adolescentes de 12 a 17 años presentaron el promedio más alto de horas de sueño, mientras que los adultos jóvenes y de mediana edad registraron los valores más bajos. Posteriormente, el tiempo de sueño mostró una ligera recuperación en los grupos de mayor edad. Las comparaciones múltiples confirmaron que varios de estos grupos difieren significativamente entre sí, lo que evidencia que el tiempo destinado al descanso varía a medida que avanza el ciclo de vida. No obstante, el tamaño del efecto estimado mediante el estadístico η² fue de aproximadamente 0.04, lo que indica que, aunque la edad influye significativamente, explica únicamente una pequeña proporción de la variabilidad observada.

En contraste, las comparaciones realizadas entre personas indígenas y no indígenas, así como entre personas afrodescendientes y no afrodescendientes, no evidenciaron diferencias estadísticamente significativas en el tiempo de sueño semanal. En ambos casos, las medias fueron prácticamente iguales, lo que indica que estas características no constituyen factores determinantes para explicar las diferencias observadas en la población analizada. En el caso de la población afrodescendiente, además, debe considerarse que el reducido número de personas de esta categoría limita la precisión de las estimaciones. El modelo de regresión lineal múltiple permitió evaluar simultáneamente el efecto de todas las variables incluidas en el estudio. Los resultados confirmaron que el sexo, algunos grupos de edad, la condición de ser soltero y determinadas categorías de actividad económica mantuvieron asociaciones significativas con el tiempo semanal de sueño, aun después de controlar por el efecto del resto de las variables. Por el contrario, la escolaridad, la autoadscripción indígena, la condición afromexicana, la discapacidad y el tamaño de la localidad dejaron de ser significativas en el modelo, lo que sugiere que su influencia es menor cuando se consideran conjuntamente otros factores sociodemográficos.

Finalmente, el coeficiente de determinación del modelo (R² = 0.0786) indica que las variables incluidas explican únicamente alrededor del 7.9 % de la variación observada en el tiempo semanal de sueño. Este resultado evidencia que el descanso constituye un fenómeno complejo en el que intervienen numerosos factores biológicos, sociales, culturales y ambientales que no fueron incorporados en el presente análisis, como las condiciones laborales específicas, el estado de salud, la calidad del sueño, los tiempos de traslado, el uso de dispositivos electrónicos o los hábitos individuales. En consecuencia, aunque las variables sociodemográficas analizadas permiten identificar ciertos patrones generales, por sí solas no explican por completo las diferencias observadas en el tiempo de sueño de la población yucateca.

Conclusión

Esta práctica permitió identificar que el tiempo semanal de sueño de la población en el estado de Yucatán presenta diferencias asociadas a ciertas características sociodemográficas. A partir de los análisis descriptivos, las pruebas de comparación de medias y el modelo de regresión lineal múltiple, se encontró que variables como el sexo, la edad, la situación conyugal y la condición de actividad económica se relacionan de manera significativa con la cantidad de horas dedicadas al sueño. En contraste, la autoadscripción indígena, la condición afromexicana, el nivel educativo, la discapacidad y el tamaño de la localidad no mostraron una asociación estadísticamente significativa cuando se analizaron conjuntamente con las demás variables.

Los resultados evidenciaron que las mujeres duermen, en promedio, más horas por semana que los hombres y que los adolescentes presentan la mayor duración del sueño, mientras que los adultos jóvenes y de mediana edad registran los promedios más bajos. Asimismo, el modelo de regresión mostró que, aunque algunas variables sociodemográficas influyen significativamente en el tiempo de sueño, estas variables explican únicamente una pequeña proporción de la variabilidad observada. Esto indica que el descanso constituye un fenómeno complejo en el que intervienen numerosos factores biológicos, ambientales, conductuales y socioculturales que no fueron considerados en el presente estudio.

Desde la perspectiva de la antropología física, estos hallazgos permiten comprender que el sueño no debe entenderse únicamente como una necesidad fisiológica, sino también como un proceso biocultural resultante de la interacción entre la biología humana y el entorno en el que se desarrollan las personas. La duración del sueño se ve influida por los cambios fisiológicos propios del ciclo de vida, las diferencias biológicas entre hombres y mujeres y las demandas energéticas del organismo; sin embargo, también responde a factores como la organización del trabajo, las responsabilidades familiares, las dinámicas económicas, los estilos de vida y las condiciones ambientales.

Asimismo, el caso de Yucatán pone de manifiesto la importancia de considerar las particularidades del contexto regional. Las diferencias entre zonas urbanas y rurales, la presencia de población maya, las actividades económicas predominantes y las condiciones climáticas propias del estado constituyen elementos que pueden influir en la organización cotidiana del tiempo y, por ende, en los patrones de descanso de la población. Aunque estas variables no siempre mostraron asociaciones estadísticamente significativas en el modelo, forman parte del entorno biocultural en el que se desarrolla la vida de los individuos y representan aspectos relevantes para futuras investigaciones antropológicas sobre el sueño.

Finalmente, esta práctica permitió aplicar herramientas estadísticas en R y RStudio para analizar información proveniente de la ENUT 2024, fortaleciendo la capacidad de interpretar datos sociodemográficos y de comprender la utilidad de los métodos cuantitativos en la investigación antropológica. El empleo de técnicas como la prueba t, el análisis de varianza y la regresión lineal múltiple permitió identificar patrones poblacionales que difícilmente podrían observarse únicamente mediante la descripción de los datos. En conjunto, los resultados contribuyen a una mejor comprensión de los patrones de sueño de la población yucateca y evidencian la importancia de integrar las dimensiones biológicas, sociales, culturales y ambientales para explicar un proceso fundamental para la salud y el bienestar humano.

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