La idea del Catartismo es profundamente bíblica y, si se organiza teológicamente, puede convertirse en un estudio muy rico sobre la purificación del pecador por medio del Nuevo Pacto, mostrando simultáneamente:
Lo llamaría:
“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.”
La salvación comienza cuando Dios se acerca al pecador quebrantado.
El verbo “salva” apunta a liberación, restauración y sanidad espiritual.
Hay una conexión con la idea de καθαρίζω (katharizō = limpiar, purificar) es teológicamente válida porque la salvación bíblica no consiste solamente en librar del castigo sino también en limpiar del pecado. Salva es la misma palabra la septuaginta traduce para limpiarme en Lucas 5:12 (Significa por dentro y por fuera)
“Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él…”
Aquí aparece un concepto fundamental:
No existe verdadera salvación sin transformación.
“Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias…”
“Os daré corazón nuevo…”
“Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu…”
Observe el orden:
| Acción divina | Resultado |
|---|---|
| Agua limpia | Limpieza |
| Corazón nuevo | Regeneración |
| Espíritu Santo | Obediencia |
Dios no solamente perdona.
Dios transforma.
“El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha…”
La limpieza prometida en Ezequiel se realiza mediante la obra vivificadora del Espíritu.
“Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.”
Ezequiel → Agua limpia.
Juan → Agua viva.
El Nuevo Pacto encuentra su cumplimiento en Cristo.
“Señor, si quieres, puedes limpiarme.”
“Quiero; sé limpio.”
La lepra es una imagen del pecado.
Jesús no solamente sana.
Jesús limpia.
El verbo utilizado por los evangelios es precisamente:
Purificar. Limpiar. Quitar la contaminación.
Aquí aparece claramente el tema del “catartismo”.
“Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra.”
Cristo:
La purificación es una obra redentora.
“Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad…”
Observe la unión de:
Dios produce la obra.
El creyente responde obedeciendo.
“Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio…”
La finalidad de la cruz no es solamente el perdón.
Es la formación de un pueblo santo.
“¿Cuánto más la sangre de Cristo limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?”
Aquí encontramos el corazón de la doctrina.
La sangre de Cristo:
“Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto…”
La limpieza pertenece al Nuevo Pacto.
Aquí aparece el texto que usted resaltó.
“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.”
Observe cuidadosamente:
No dice:
“Dios se limpiará por ustedes.”
Dice:
“Limpiémonos.”
La gracia no elimina el deber del creyente.
La gracia lo capacita para obedecer.
La Confesión Bautista de 1689 enseña exactamente esto:
Dios es quien:
pero el creyente:
Aquí culmina todo el estudio.
“Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.”
Dios:
La santificación es una obra de gracia.
“Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo… os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo.”
Este texto es uno de los más extraordinarios de toda la Escritura.
Observe los dos lados:
“para que hagáis su voluntad”
“haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él”
El camino completo del “catartismo bíblico” podría resumirse así:
Corazón quebrantado
↓
Salmo 34:18
Promesa de limpieza
↓
Ezequiel 36:25-27
Cumplimiento en Cristo
↓
Juan 6 y Juan 7
Purificación por la sangre
↓
Hebreos 9:14-15
Santificación progresiva
↓
Efesios 5:26
1 Pedro 1:22
Tito 2:14
Responsabilidad del creyente
↓
2 Corintios 7:1
Perseverancia por gracia
↓
1 Pedro 5:10-11
Capacitación divina para obedecer
↓
Hebreos 13:20-21
CAMINO DE SANTIDAD
Isaías 35:8
La enseñanza central sería:
Dios nos limpia por la sangre de Cristo, nos regenera por el Espíritu Santo, nos llama a limpiarnos de toda contaminación, y finalmente nos capacita por su gracia para caminar por el Camino de Santidad. La santificación no es Dios sin nosotros, ni nosotros sin Dios, sino Dios obrando eficazmente en nosotros para que hagamos su voluntad. (cf. Filipenses 2:12-13).