Lucas 24:27
“Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.”
Comprender que la extraordinaria unidad doctrinal, histórica y redentora de la Biblia constituye una evidencia poderosa de su origen divino y que toda la Escritura apunta a la persona y obra de Jesucristo.
Imagine una biblioteca compuesta por:
Ahora imagine que todos esos autores desarrollan una sola historia, presentan la misma doctrina fundamental sobre Dios, el hombre, el pecado y la salvación, y culminan señalando a un mismo Salvador.
Humanamente esto sería imposible.
Sin embargo, eso es exactamente lo que encontramos en la Biblia.
La Biblia no cayó del cielo completa.
Dios la reveló progresivamente.
Vivió aproximadamente 1.400 años antes de Cristo.
Escribió:
Vivió unos 400 años después de Moisés.
Escribió muchos Salmos.
Vivió aproximadamente 700 años antes de Cristo.
Vivió durante el exilio en Babilonia.
Publicano convertido en apóstol.
Médico e historiador.
Fariseo convertido en apóstol.
Escribió el último libro de la Biblia alrededor del año 95 d.C.
Entre Moisés y Juan hay aproximadamente quince siglos.
Sin embargo, presentan un solo plan redentor.
La Biblia no es una colección de historias aisladas.
Es una sola historia.
La Escritura inicia con:
“Y creó Dios al hombre a su imagen.”
Dios habita con el hombre.
“Y lo sacó Jehová del huerto de Edén…”
El pecado produce separación.
Toda la Biblia desarrolla el plan divino para restaurar lo que se perdió.
“He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos.”
La Biblia termina donde comenzó:
Dios habitando con Su pueblo.
Aunque los autores vivieron en épocas diferentes, todos describen al mismo Dios.
“Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos.”
“Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso.”
Más de 800 años separan ambos textos.
El mensaje es idéntico.
“Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho.”
“Hace todas las cosas según el designio de su voluntad.”
“Porque yo Jehová no cambio.”
“Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.”
La Biblia también presenta una visión coherente del ser humano.
“Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.”
“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre…”
“Engañoso es el corazón más que todas las cosas.”
“No hay justo, ni aun uno.”
La evaluación divina es consistente desde el principio hasta el final.
Este es quizá el aspecto más impresionante.
Muchas personas creen erróneamente que:
La Biblia enseña exactamente lo contrario.
Siempre ha sido por gracia mediante la fe.
“Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.”
“Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada.”
“Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.”
Pablo utiliza a Abraham como ejemplo de la justificación por la fe.
Aquí encontramos la clave de la unidad bíblica.
Toda la Escritura apunta hacia Cristo.
“Y pondré enemistad entre ti y la mujer…”
La primera promesa mesiánica.
“En tu simiente serán benditas todas las naciones.”
Pablo identifica esa simiente con Cristo.
“El animal será sin defecto.”
Cristo es el verdadero Cordero de Dios.
Describe con asombroso detalle:
Muchos siglos antes de la crucifixión romana.
“Mas él herido fue por nuestras rebeliones…”
La descripción más extraordinaria del sacrificio vicario del Mesías.
“Se quitará la vida al Mesías.”
Anuncia la muerte del Mesías antes de la destrucción del segundo templo.
Cristo aparece como el cumplimiento de todas las promesas.
“No he venido para abrogar, sino para cumplir.”
El documento que usted compartió recopila más de 300 profecías mesiánicas cumplidas en Jesús.
Lo extraordinario no es solamente la cantidad.
Es que proceden de autores separados por siglos.
Por ejemplo:
| Profecía | Antiguo Testamento | Cumplimiento |
|---|---|---|
| Nacería de una virgen | Isaías 7:14 | Lucas 1:35 |
| Nacería en Belén | Miqueas 5:2 | Mateo 2:1 |
| Sería rechazado | Isaías 53:3 | Evangelios |
| Sería vendido por 30 piezas de plata | Zacarías 11:12-13 | Mateo 26:14-15 |
| Sería traspasado | Zacarías 12:10 | Juan 19:34-37 |
| Resucitaría | Salmo 16:10 | Hechos 2:31 |
Estas profecías fueron escritas por distintos autores y todas convergen en una sola persona: Jesucristo.
¿Cómo puede explicarse esta coherencia?
Pedro responde:
“Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”
La unidad de la Biblia no se explica porque los autores se pusieron de acuerdo.
La mayoría jamás se conoció.
La explicación es que existe un solo Autor divino detrás de todos ellos.
La unidad de la Escritura es una manifestación de la doctrina de la inspiración.
La misma mente divina que inspiró a Moisés inspiró a Isaías.
La misma mente divina que inspiró a Isaías inspiró a Pablo.
Por eso la Escritura nunca se contradice cuando es interpretada correctamente.
La Confesión Bautista de Fe de 1689 afirma:
“La infalible regla de interpretación de las Escrituras es la misma Escritura.”
La Biblia interpreta la Biblia porque tiene un único Autor supremo.
No solamente en los Evangelios.
Toda la Escritura es confiable.
Jesús enseñó que todas las Escrituras hablan de Él.
No debemos leer la Biblia simplemente buscando principios morales.
Debemos buscar al Salvador.
Cuando observamos la armonía entre:
Vemos la mano soberana de Dios guiando toda la revelación.
Lucas 24:27
“Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.”
Estudiaremos en profundidad las profecías mesiánicas más importantes:
y veremos cómo constituyen una evidencia única de la inspiración divina de las Escrituras y de que Jesús es verdaderamente el Mesías prometido.