Imagen de portada – Barranquilla
Vol. I · 2026 · Barranquilla, Colombia · Historia De Barranquilla
ARENOSA
Revista de Historia & Cultura del caribe colombiano
Dossier especial: Mitos en la historia de Barranquilla
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¿Qué historia hemos contado?

De las vacas de Galapa al Barrio El Prado: un recorrido crítico por los grandes mitos historiográficos de la Puerta de Oro de Colombia, siguiendo a Jaime Colpas Gutiérrez y Sergio Paolo Solano.

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Mito Fundacional

El origen de la ciudad y las vacas galaperas

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Ciudad Pionera

El mito del progreso y la civilización

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Parrish & Hollopeter

El urbanismo moderno y sus leyendas

— Contenido de este número
01

Mitos Historiográficos de Barranquilla

Sección central · 5 mitos analizados · Colpas Gutiérrez & Solano

Central
02

El Mito Fundacional: Las vacas de Galapa

Domingo Malabet y la historia que se convirtió en leyenda

Historia
03

Ciudad Pionera, progreso y civilización

La élite barranquillera y la construcción de un relato grandioso

Análisis
04

Parrish, Hollopeter y la ciudad jardín

Urbanismo, capital extranjero y la ilusión de El Prado

Urbanismo
05

Cultura & Entretenimiento

Filmografía, literatura, música y cuentas imperdibles

Cultura
06

Bibliografía

Referencias académicas y fuentes consultadas

Fuentes
01
Sección central — Análisis historiográfico

Mitos en la Historia de Barranquilla

Archivo histórico de Barranquilla

Archivo histórico — Paseo bolivar año 1939

En el último decenio del siglo pasado, se rompió con la tradición de escasa atención al estudio del pretérito de la ciudad. Esta negligencia reflejaba la débil inclinación de la élite barranquillera hacia las disciplinas humanas, hecho que el periódico Rigoletto denunciaba ya en 1902: en Barranquilla no había campo para las actividades que no fueran mercantiles o mecánicas.1

El objetivo de este análisis es identificar y examinar los principales mitos de la historia de Barranquilla, esos relatos que, según el historiador J. Plum, han sido creados como ideologías para controlar individuos o motivar sociedades.2 Germán Colmenares señala que la historia sólo puede alcanzar sus virtualidades como conocimiento en la medida en que contribuya a limpiar la corrupción de «engañosas visiones de un pasado con finalidad».3

¿Qué es un mito historiográfico?

Según Peter Burke, cuando los historiadores profesionales aluden a los «mitos», por lo general se refieren a relatos del pasado que pueden ser considerados como falsos, o en ciertas maneras engañosos: un relato simbólico sobre el pasado cuya función es explicar o justificar algunos aspectos de la realidad actual.4

Por su parte, Marc Bloch argumenta que hubo épocas mitómanas en que las generaciones prer románticas, llevadas a venerar el pasado, fueron naturalmente impulsadas a inventarlo.5

«La memoria humana está llena de mitos, emblemas y leyendas que juegan un papel en la reproducción cultural, hábitos y violencia simbólica.» — Peter Burke, citado por Jaime Colpas Gutiérrez, 2004

La historiografía de Barranquilla proliferó en textos plagados de mitos que circularon como memorias, crónicas, revistas y periódicos. Esos mitos se conectaron al proceso de modernización truncado del subdesarrollo que Marshall Berman describe como alimentado de fantasías y espejismos.6

El historiador Sergio Paolo Solano precisa que en la corta historiografía barranquillera son recurrentes tres temas: los orígenes de la ciudad, su contribución a la independencia y su condición de centro de la navegación a vapor por el río Magdalena.7

Cronología del crecimiento demográfico
17802.934 habitantes — pequeño sitio de vecinos libres
18355.359 habitantes — aldea en crecimiento comercial
18435.651 habitantes
18526.114 habitantes
18657.462 habitantes
187011.595 habitantes — umbral de la modernización
Fuente: Colpas Gutiérrez, Jaime. Historia Caribe, N°9, Universidad del Atlántico, 2004.
01
Mito Fundacional

Las vacas de Galapa y el origen de Barranquilla

Este es el «ídolo de la tribu de los historiadores»: la obsesión por los orígenes. Así como la ciudad eterna Roma tiene su loba amamantando a Rómulo y Remo, Barranquilla tuvo durante décadas su propia leyenda: unas sedientas vacas condujeron a los primitivos pobladores procedentes de Galapa hacia una ubérrima laguna en los caños del río Magdalena.

«Allá por los años de 1620, los pobladores del vecino pueblo de Galapa [...] comenzaron a notar que las aguas disminuían [...] hasta que el ganado, apurado por la sed, guiado por su propio instinto, trazó líneas rectas y llegó al Magdalena en pocas horas.»
— Domingo Malabet, publicado en Vergara y Baena, Barranquilla: su pasado y su presente (1922), pp. 69-70.

Esta tesis mitológica fue expuesta por Domingo Malabet en 1892 y divulgada por mucho tiempo en los escasos textos de la historiografía romántica de Vergara y Baena, Montoya, Sojo Zambrano, Páez Polo, así como en crónicas de Manrique, Goenaga y las memorias de Rebollo.8

Grabado histórico — Río Magdalena

La crítica académica

Esta falsa noción fue desmontada por la hipótesis académica del historiador José Agustín Blanco Barros, quien demostró que en el proceso genésico de Barranquilla intervienen:9

  • El pueblo indígena de Kamach, asentado en el actual área de la ciudad.
  • La hacienda de San Nicolás, de cuya desintegración territorial surgió el sitio de libres.
  • La presencia de pequeños estancieros que consolidaron el asentamiento.
¿Por qué persiste el mito?

A pesar de la demostración de Blanco Barros, el mito fundacional sigue difundiéndose cada «Siete de Abril» en universidades, escuelas, colegios, emisoras y artículos de prensa. El mito tiene una función social: legitimar el origen, crear identidad.

«En el siglo XXI, no hay derecho para que este mito siga difundiéndose en universidades y escuelas.» — Colpas Gutiérrez, 2004

Barranquilla, al contrario de Cartagena o Santa Marta —puertos coloniales— surgió como pequeño sitio de vecinos libres a fines del siglo XVII. Por esa razón no ocupó la atención de los histiógrafos dedicados a la «república de blancos», para quienes las poblaciones surgidas sin capitulaciones «carecían de historia».10

02
Mito del Progreso

La ciudad pionera, civilizada y progresista

El historiador James Scobie observa que en el medio urbano aparentemente primitivo de mediados del siglo XIX, la Revolución Industrial sembró las semillas del cambio en varias ciudades costeras: Tampico en México, Colón en Panamá, Barranquilla en Colombia, Bahía Blanca en Argentina.11

El ascenso de Barranquilla, que en cincuenta años desde la inauguración del ferrocarril a Sabanilla (1871) la convirtió en puerto aéreo, marítimo y fluvial, fue considerado único. La lucha de su élite estuvo permeada por los mitos de la ciudad pionera, el progreso y la civilización.12

Puerto de Barranquilla — siglo XX

Ferrocarril Sabanilla año 1871

El positivismo comtiano

Los autores de Barranquilla su Pasado y su Presente siguieron el modelo positivista de Augusto Comte: la ley que rige el progreso natural de la civilización a través de los logros del comercio, la industria y las ciencias.13

«Barranquilla es una ciudad que progresa a ojos vistos y con mayor rapidez que por el dinamismo de sus hijos será dentro de poco la primera ciudad de Colombia.»
— Dr. Arístides Paz Viera, Mejoras, N°9, diciembre de 1936.
La ciudad popular excluida

Estos mitos excluyeron a amplios sectores populares. Barriadas como Rébolo, San Roque y Barrio Abajo fueron excluidas del beneficio del alcantarillado, la pavimentación y las zonas verdes.14

«Barranquilla progresa pero no se civiliza. La civilización no viene en la tercera clase de trasat lántico.»
— José María Vargas Vila, 1926. Citado en Paco Lince, Confesiones, Barranquilla, 1926.
«La ciudad popular fue marginada por la mitología del progreso y la civilización de la urbe pionera.» — Jaime Colpas Gutiérrez, «Mitos en la Historia de Barranquilla», 2004

La revista Mejoras iconizaba las obras materiales como gestas del progreso: pavimentación, acueducto, avenidas, barrios residenciales de la élite. Ocultaba el subdesarrollo de la ciudad popular.15

03
Mito Parrish & Hollopeter

La ciudad jardín y el urbanismo de las élites

Karl C. Parrish y Samuel Hollopeter, representantes de los banqueros de Chicago y gerente de las Empresas Públicas Municipales respectivamente, son los arquetipos de la inversión gringa que se apoderó de las economías dependientes de Latinoamérica.16

Parrish se propuso cambiarle a la tradicional ciudad su aspecto premoderno para darle una moderna fisonomía. El modelo urbanístico fue idealizado por los patricios de la élite «como los legendarios banqueros y mercaderes de las ciudades italianas renacentistas».17

«Barranquilla se está volviendo un pueblo realmente próspero. Todo está floreciendo y tal parece que será la mayor ciudad comercial del norte de Suramérica.»
— Karl C. Parrish, carta, 1920. En: Barrio El Prado, un viaje hacia el pasado, p. 21.

El Barrio El Prado: emblema clasista

Barrio El Prado, Barranquilla
Barrio El Prado — Bien de Interés Cultural Nacional (Min. Cultura, 2005).

Con la epopéyica urbanización El Prado se le dio fisonomía a las unidades barriales clasistas que se distanciaron de la ciudad promiscua y policlasista del siglo XIX.18

El préstamo que cambió la ciudad

En 1925, el Acuerdo N°14 formalizó un empréstito municipal con la Central Trust Company of Illinois Chicago por la suma de US$4.000.000. Bajo sus disposiciones, el director general de las Empresas Públicas Municipales debía ser un ingeniero extranjero de reconocida posición: ese era Samuel Hollopeter.

Carlos Marichal menciona que en Colombia se dieron 21 empréstitos provinciales y municipales en esa década.19

La «epopéyica» Barranquilla Parrish se distanció de la urbe premoderna semirural con sus aletargadas unidades barriales del continuo popular-urbano: casas primitivas con patios de zinc, calles incomunicadas, donde imperaban joselito carnaval, la cocá, el corroncho, la butifarra, la bacanía caribeña y la leyenda del Pájaro Verde.20

Dos ciudades en una

Este discontinuo proceso de rostros contrarios era como caras de la misma moneda: la riqueza por una, la pobreza por la otra. La ciudad popular fue marginada por la mitología del progreso, sujetada al poder de la élite burocrática andina y a la mítica ESCADTA —luego AVIANCA.

Colpas Gutiérrez, 2004, p. 75.
04
Reflexión historiográfica

Hacia una historia alternativa: más comprensiva y objetiva

En 1954, la revista El Economista publicó una entrevista con Hollopeter donde este afirmó que el crecimiento era tan rápido que el municipio no había podido resolver sus problemas, descartando a la vez el mito del estancamiento: «la ciudad ha atravesado dificultades pero no puede hablarse de un estancamiento en su progreso».21

La nueva historiografía del siglo XXI debe hacer realidad el manifiesto de Historia a Debate: «El primer compromiso político de los historiadores debería reivindicar, ante la sociedad y el poder, la función ética de la historia, de las humanidades y de las ciencias sociales.»22

El aporte de Sergio Paolo Solano

Sergio Paolo Solano precisa que la escasa atención al estudio del pasado de la ciudad «también era la expresión de la débil inclinación que mostró la élite barranquillera hacia las disciplinas humanas».23

Solano identifica a los «protohistoriadores» —Malabet, Rebollo, Nieto, González Rubio, Hoenigsberg, Goenaga, Rash Isla, Palacios, De la Espriella— como pioneros de una historiografía aún atada a los relatos de las élites.

El camino alternativo

Frente a los mitos, Colpas Gutiérrez propone un relato historiográfico alternativo que incluya:

  • Los sectores populares excluidos de la narrativa oficial.
  • Las comunidades afrodescendientes e indígenas en el proceso fundacional.
  • La dimensión regional caribeña de la ciudad.
  • Una crítica al positivismo elitista que dominó la historiografía local.
«Barranquilla carece de historia.» — Ramón Vinyes, 1940. Una afirmación inconsistente que las contribuciones de Posada, Meisel Roca y los historiadores de la Universidad del Atlántico demuestran todo lo contrario. — Colpas Gutiérrez, 2004, p. 68
Cultura caribeña — Barranquilla
— Sección 05

Cultura & Entretenimiento

Una curaduría comentada de filmografía, literatura, discografía y creadores digitales para seguir explorando la historia y la cultura de Barranquilla.

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Filmografía

La Boda del acordeonista (2006)

Documental · Dir. Daniela Abad

Un retrato íntimo de la cultura vallenata y sus raíces en el Caribe colombiano. Explora la identidad musical de la región a través de la historia de un músico legendario, revelando cómo la tradición oral convive con la modernidad barranquillera.

Chocó (2012)

Ficción · Dir. Jhonny Hendrix

Muestra las tensiones de género, raza y clase que atraviesan el Caribe colombiano. Visibiliza las voces populares excluidas —exactamente lo que Colpas Gutiérrez pide a la historiografía barranquillera.

El Prado: Un Viaje al pasado (2005)

Documental histórico · Producción local

Recorre la historia de la legendaria urbanización de Karl C. Parrish, declarada Bien de Interés Cultural. Imprescindible para entender el «mito Parrish» y su legado arquitectónico en el imaginario barranquillero.

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Literatura

A Fuego lento — Fray Candil (Emilio Bobadilla)

Novela histórica · Ed. Gobernación del Atlántico

Barranquilla aparece bajo el nombre «Ganga». Una crónica mordaz de la élite barranquillera de principios del siglo XX que expone sus contradicciones, sus sueños parisinos y su realidad tropical.

Barranquilla y sus gentes (1943) — Ramón Manrique

Crónica histórica · Editorial del Norte

Testimonio fundamental de la Barranquilla de los años 30 y 40, con sus barrios, personajes y transformaciones urbanas. Narra desde adentro la tensión entre la ciudad de las élites y la ciudad popular.

El norte de tierradentro — José Agustín Blanco Barros

Historia · Banco de la República, 1987

La obra que desmontó el mito fundacional de las vacas galaperas con fuentes verificables. Lectura obligada para todo barranquillero crítico.

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Discografía

«La cumbia sampuesana» — Totó la Momposina

Canción · Género: Cumbia

La voz de Totó la Momposina encarna la memoria viva del Caribe que los mitos del progreso intentaron opacar. Su obra conecta las tradiciones africanas, indígenas y españolas que forman la verdadera base cultural de Barranquilla.

La provincia (1993) — Carlos Vives

Álbum · Sony Music

Marcó un punto de inflexión en la música caribeña colombiana al fusionar el vallenato con el rock. Vives reivindicó la identidad cultural costeña en un momento en que Colombia redescubría su diversidad.

«Barranquillero arrebatao» — Joe Arroyo

Canción · Salsa / Afrocaribe

Un himno popular que celebra la identidad mestiza, festiva y carnavalesca de la ciudad —esa que la historiografía oficial ignoró mientras idealizaba el progreso portuario.

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Redes & Creadores

@memorias_barranquilla

Instagram · Historia visual

Cuenta dedicada a recuperar la memoria fotográfica de Barranquilla a través de postales, fotografías y documentos de archivo.

CACAO — Museo Virtual UniNorte

Web · cacao.uninorte.edu.co

El archivo Parrish digital ofrece acceso abierto a documentos, planos y fotografías del Barrio El Prado. Un recurso académico invaluable para verificar y cuestionar el mito desde fuentes primarias.

Revista Historia Caribe — UniAtlántico

Publicación académica · revistas.uniatlantico.edu.co

La revista donde fue publicado el artículo fundacional de Colpas Gutiérrez. Sus números recogen décadas de investigación crítica sobre el Caribe colombiano.

Bibliografía
Referencias académicas y fuentes consultadas

Fuentes primarias del dossier

Colpas Gutiérrez, Jaime. «Mitos en la Historia de Barranquilla: Análisis Crítico de los Problemas Historiográficos de una Ciudad del Caribe Colombiano». Historia Caribe, N°9, Universidad del Atlántico, Barranquilla, 2004, pp. 67-88.

Solano, Sergio Paolo. «La Historiografía sobre Barranquilla». En: Historia General de Barranquilla. Sucesos. Barranquilla: Academia de la Historia de Barranquilla, 1997.

Historiografía local citada

Blanco Barros, José Agustín. El Norte de Tierradentro y los Orígenes de Barranquilla. Bogotá: Banco de la República, 1987.

Vergara y Baena, José Ramón; Baena, Fernando. Barranquilla su Pasado y su Presente. Barranquilla: Banco Dugand, 1922.

Manrique, Ramón. Barranquilla y sus Gentes. Barranquilla: Editorial del Norte, 1943.

Goenaga, Miguel. Lecturas Locales. Barranquilla: folletos varios, 1945-1953.

Pardo Fuenmayor, Francisco (Paco Lince). Confesiones. Barranquilla: Tipografía la Luz, 1926.

Fuentes teóricas y comparadas

Burke, Peter. El Renacimiento. Barcelona: Editorial Crítica, 1999.

Bloch, Marc. Introducción a la Historia. México: FCE, 1982.

Berman, Marshall. Todo lo sólido se desvanece en el Aire. México: Siglo XXI, 1998.

Colmenares, Germán. «La Batalla de los Manuales en Colombia». Historia y Espacio. Cali: Universidad del Valle, N°15, abril de 1994.

Scobie, James. «El Crecimiento de las ciudades latinoamericanas, 1870-1930». En: Historia de América Latina. Barcelona: Editorial Crítica, 1991.

Rippy, Fred. El Capital Norteamericano y la Penetración Imperialista en Colombia. Bogotá: El Ancora Editores, 1981.

Hemerografía

Rigoletto. Barranquilla, 1902, N°1.

Mejoras. Barranquilla, N°9-11, diciembre de 1936 – enero de 1937.

El Economista. Barranquilla, N°2 y 3, diciembre de 1954.

El Liberal. Barranquilla, 7 de abril de 1922.

Manifiesto Historia A Debate. Historia Caribe, Barranquilla, 2001, N°6.