Introducción

Bajo el contexto del inicio de semestre, nuestro equipo de investigación (dos estudiantes de tercer semestre del programa de Biología) pudo notar que las zonas comunes de la Universidad más cercanas a la salida de la calle 13–avenida Pasoancho y al edificio de la Facultad de Artes Integradas (FAI) presentan diferentes niveles de contaminación auditiva. Nuestro objetivo con el presente informe es analizar esta diferencia en los niveles de ruido (medidos en decibelios, dB), usando herramientas de recolección de datos sonoros, para comprobar qué tan diferente es el registro de contaminación acústica en ambos espacios del campus universitario.

Hipótesis

La Facultad de Artes Integradas es un edificio que, por su naturaleza académica, alberga programas de música, teatro y artes escénicas, lo que genera una asociación intuitiva e inmediata entre este espacio y altos niveles de ruido. El imaginario colectivo de la FAI está construido alrededor de ensayos de instrumentos, prácticas de danza y performances escénicos desarrollándose de forma simultánea en sus pasillos y espacios comunes. Partiendo de este conocimiento previo, se plantea la siguiente hipótesis: la Facultad de Artes Integradas presenta mayores niveles de contaminación acústica en comparación con el pasillo de Administración Central, asociados a la actividad artística constante y característica de sus estudiantes.

Metodología

Haciendo uso del aplicativo AirCasting, una plataforma de toma y visualización de datos ambientales de código abierto, se llevó a cabo el registro sonoro de dos espacios del campus, como lo son el pasaje exterior que va desde el edificio de Administración Central (E1) hasta la salida de la portería 02, y gran parte de la Facultad de Artes Integradas, específicamente el segundo, tercer y cuarto piso.

Estos datos fueron tomados en dos días diferentes, en horas de la tarde, para asegurar un registro heterogéneo respecto a la presencia de estudiantes en la universidad: el 22 de febrero para Administración Central y el 26 de febrero para la FAI.

Resultados

Mapa del nivel de ruido - Administración Central

“Figura 1. Distribución espacial de los niveles de ruido en el pasillo de Administración Central. Los puntos mas rojizos hacia el extremo occidental corresponden al area más cercana a la Av. Paso Ancho.” ```

Mapa del nivel de ruido - FAI

“Figura 2. Distribución espacial de los niveles de ruido en la Facultad de Artes Integradas(pisos 2, 3 y 4). Se observa mayor variabilidad espacial respecto a el pasillo de Administración Central”

Estadisticas descriptivas

Tabla 1. Estadisticas descriptivas del nivel de ruido (dB) por espacio
Administracion Central
(N=326)
FAI
(N=624)
Overall
(N=950)
Nivel de Ruido (dB) 72.0 +- 7.1 65.0 +- 5.5 67.0 +- 7.0
Mediana [Q1-Q3] 73.0 [68.0-77.0] 65.0 [61.0-68.0] 67.0 [63.0-72.0]
Min. - Max. 50.0 - 87.0 45.0 - 87.0 45.0 - 87.0
N mediciones 326 624 950

Boxplot comparativo

Dicusión

El mapa de distribución espacial del pasillo de Administración Central (Figura 1) revela un patrón claro de gradiente sonoro a lo largo del recorrido: los niveles de ruido más elevados —representados en tonos rojos y naranjas, superando los 75–80 dB— se concentran en el extremo occidental del pasillo, correspondiente al punto de conexión con la Av. Paso Ancho (portería 02), donde confluyen el tráfico vehicular constante, la presencia de vendedores ambulantes y el flujo masivo de personas que ingresan y salen del campus. A medida que el recorrido avanza hacia el interior de la universidad, los niveles disminuyen progresivamente hacia tonos amarillos y verdes (65–70 dB), lo que sugiere que la distancia respecto a la vía principal actúa como atenuador natural del ruido. No obstante, incluso en los tramos más alejados de la avenida, los niveles registrados se mantienen por encima del umbral de 65 dB recomendado por la OMS para espacios exteriores, lo que refleja que la alta concurrencia de personas a lo largo de todo el pasillo sostiene un ambiente sonoro elevado de manera sostenida.

En contraste, el mapa de distribución espacial de la Facultad de Artes Integradas (Figura 2) presenta un panorama considerablemente más silencioso del esperado. A pesar de ser un edificio asociado intuitivamente a altos niveles de ruido, dado que alberga estudiantes de música, teatro y artes escénicas, el recorrido por el segundo, tercer y cuarto piso durante la jornada de recolección resultó notablemente tranquilo: los ensayos musicales se desarrollaban en su mayoría dentro de cabinas de aislamiento acústico, lo que contuvo significativamente la proyección del sonido hacia los espacios comunes. Los niveles más elevados registrados en la FAI no provienen del interior del edificio como tal, sino del sector donde este colinda con el pasillo de Administración Central, donde el flujo constante de personas que transitan hacia la Av. Paso Ancho se hace sentir también en los pisos superiores. Esto sugiere que la principal fuente de contaminación acústica en la FAI es de origen externo, asociada a la dinámica de circulación del campus, y no a las actividades artísticas propias de la facultad.

Los resultados consolidados en la Tabla 1 y la Figura 3 permiten rechazar la hipótesis inicial planteada por el equipo: contrario a lo que se observó durante la recolección de datos, es el pasillo de Administración Central y no la FAI el espacio con mayores niveles de contaminación acústica. Con una media de 72.1 ± 7.1 dB frente a 64.8 ± 5.5 dB respectivamente, la diferencia de aproximadamente 7 dB entre ambos espacios es consistente a lo largo de toda la distribución, como lo confirman también las medianas (73.0 dB vs. 65.0 dB) y los rangos intercuartílicos. Esto reafirma que la dinámica sonora de cada espacio responde a lógicas muy distintas: mientras Administración Central está gobernada por fuentes de ruido externo e incontrolable, la FAI se beneficia del aislamiento que ofrecen sus cabinas y la arquitectura interior del edificio.” “Un análisis más detallado del boxplot (Figura 3) revela información adicional relevante. Las líneas de referencia de la Organización Mundial de la Salud permiten contextualizar los datos dentro de un marco normativo: el umbral de 65 dB recomendado para espacios exteriores y el de 55 dB para espacios interiores. Administración Central supera con claridad el límite exterior, con más del 75% de sus registros por encima de los 65 dB, lo que representa una exposición sostenida a niveles potencialmente perjudiciales para quienes transitan o permanecen en ese pasillo de forma prolongada. La FAI, por su parte, se sitúa en el límite del umbral exterior pero excede ampliamente el de interiores, lo que resulta significativo considerando que se trata de un espacio académico cerrado. Ambas distribuciones comparten un máximo de 87 dB, aunque este valor es puntual y probablemente asociado a eventos sonoros momentáneos en cada caso.

Conclusión

Los resultados obtenidos en este informe evidencian que el pasillo de Administración Central presenta niveles de contaminación acústica significativamente más elevados que la Facultad de Artes Integradas, con una diferencia de aproximadamente 7 dB entre las medianas de ambos espacios. Ambos sitios superan los umbrales recomendados por la OMS para sus respectivas tipologías, lo que representa una preocupación real para el bienestar de la comunidad universitaria. Más allá de los números, este ejercicio invita a replantear los supuestos con los que se aborda el estudio del ruido en entornos académicos: la fuente más significativa de contaminación acústica en el campus no fue el edificio asociado al arte y la música, sino el pasillo más cercano a la ciudad y su ruido cotidiano.

Referencias

World Health Organization. (2018). Environmental noise guidelines for the European Region. WHO Regional Office for Europe. ISBN 978-92-890-5356-3. https://www.euro.who.int/en/health-topics/environment-and-health/noise/publications/2018/environmental-noise-guidelines-for-the-european-region-2018

Integrantes

Daniel Adolfo Martínez Molina : María Camila Palomino Mazabel: https://rpubs.com/Camila-Palomino/1413637