Los datos del tablero muestran que la producción de leche no está repartida de manera igual en el Valle del Cauca, sino que hay municipios donde se concentra mucho más que en otros. Esto tiene sentido porque cada territorio tiene sus propias condiciones y formas de trabajar. Algo interesante es que tener más vacas no siempre significa producir más leche. Entre municipios hay bastante diferencia, y eso depende de cosas como la alimentación del ganado, cómo se maneja y las condiciones de cada finca. También se puede ver que algunos municipios sacan mejor provecho de cada vaca, aunque tengan menos animales. Eso dice mucho sobre qué tan bien está funcionando el sistema lechero en cada lugar, más allá del tamaño del hato. Por último, el precio que se paga por la leche en cada finca también cambia según el municipio, dependiendo del mercado, la calidad de la leche y lo que cuesta producirla. Esto es importante porque producir mucho no siempre significa ganar más.