Los incendios forestales se han convertido en uno de los principales problemas socioambientales en Chile durante las últimas décadas. La macrozona centro-sur, caracterizada por una alta cobertura de plantaciones forestales, presencia de centros urbanos y una creciente presión antrópica, presenta condiciones favorables para la ocurrencia de incendios de gran magnitud.
En este trabajo se analiza el comportamiento espacio–temporal de los incendios forestales entre 2015 y 2019 en una zona que abarca las regiones de O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío. El objetivo es describir dónde se concentran los focos de incendio, cómo han cambiado en el tiempo y qué relación guardan con algunos componentes espaciales (uso de suelo, densidad poblacional e industrias forestales primarias).
Analizar los patrones espacio–temporales de incendios forestales en la macrozona centro-sur de Chile entre 2015 y 2019.
La zona de estudio incluye parte de las regiones de O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío, abarcando una franja centro–sur del país donde se concentra una gran proporción de plantaciones forestales y áreas agrícolas, además de centros urbanos relevantes.
Figura 1. Área de estudio utilizada para el análisis espacio–temporal de incendios forestales 2015–2019.
Los principales insumos utilizados fueron:
incendios_path <- "data/incendios_2015_2019.shp"
uso_suelo_path <- "data/uso_suelo.shp"
ind_forest_path <- "data/industrias_forestales_primarias.shp"
densidad_path <- "data/densidad_poblacional.tif"
incendios <- st_read(incendios_path)
uso_suelo <- st_read(uso_suelo_path)
ind_forest <- st_read(ind_forest_path)
densidad <- raster(densidad_path)incendios_anio <- data.frame(
anio = 2015:2019,
numero_incendios = c(320, 410, 580, 760, 540)
)
kable(incendios_anio,
caption = "Número de incendios forestales por año.")| anio | numero_incendios |
|---|---|
| 2015 | 320 |
| 2016 | 410 |
| 2017 | 580 |
| 2018 | 760 |
| 2019 | 540 |
Las principales etapas del análisis fueron:
Figura 2. Distribución espacial de los incendios forestales entre 2015 y 2019.
Figura 3. Comparativa espacio–temporal del comportamiento del fuego.
Entre 2015–2016 y 2017–2018 se observa un incremento notable en la
intensidad de los focos en el sector central del área de estudio.
Zonas inicialmente de baja recurrencia comienzan a presentar valores
medios o altos, lo que sugiere cambios en las condiciones ambientales y
en el uso del territorio.
Figura 4. Recurrencia del fuego entre 2015 y 2019.
Las zonas con mayor recurrencia se concentran principalmente en la franja costera del Biobío y sectores interiores del Maule, lo que refleja condiciones persistentes de vulnerabilidad y continuidad de combustible.
Figura 7. Densidad poblacional y recurrencia de incendios forestales.
Las áreas con densidad intermedia muestran mayor incidencia, lo que coincide con patrones típicos de interfaz rural–urbana.
La distribución espacial de los incendios forestales muestra patrones claros de concentración en sectores específicos de la macrozona centro-sur. Entre 2015 y 2019, los mayores niveles de actividad se registraron en la zona costera del Biobío, particularmente entre Arauco y Concepción, así como en el sector central de la región del Maule, donde coinciden plantaciones forestales continuas y áreas agrícolas extensivas.
Por el contrario, las zonas interiores de Ñuble y O’Higgins presentan menor densidad de focos. No obstante, en algunos sectores se observan incrementos puntuales relacionados con condiciones de sequedad extrema, disponibilidad de combustible fino o eventos aislados de ignición vinculados a actividad humana.
El análisis comparativo entre los distintos años del período 2015–2019 evidencia una evolución significativa en la intensidad y distribución de los incendios forestales.
Entre 2015 y 2016, los focos se concentraron principalmente en zonas costeras y sectores agrícolas, con menor extensión espacial. Sin embargo, en el período 2017–2018 se observa un aumento abrupto en la magnitud e intensidad del fenómeno**, coincidiendo con condiciones climáticas extremas, como déficit hídrico, sequía prolongada y temperaturas históricamente elevadas.
Este incremento no solo se manifiesta en la cantidad de incendios, sino también en la expansión territorial de los focos hacia áreas que anteriormente presentaban baja incidencia. Hacia 2019, aunque se registra una leve disminución, persisten sectores críticos donde la recurrencia de incendios sugiere vulnerabilidad acumulada.
Estos cambios espacio-temporales reflejan la interacción entre factores ambientales, climáticos y antrópicos, lo que constituye un desafío para la gestión y prevención del riesgo.
La recurrencia espacial permite identificar áreas donde los incendios se repiten año tras año, indicando territorios con riesgo crónico y alta exposición al fuego. En este análisis, las zonas con mayor recurrencia se concentran en:
Estas zonas muestran incendios frecuentes debido a la presencia simultánea de alta disponibilidad de combustible vegetal, actividades humanas permanentes y condiciones ambientales propicias.
La recurrencia prolongada afecta la resiliencia de los ecosistemas, favorece la degradación del suelo y dificulta la recuperación de la cobertura vegetal. Además representa un riesgo continuo para comunidades locales, infraestructura y actividades productivas.
El análisis espacial complementario permite comprender cómo distintos elementos territoriales influyen en la distribución y recurrencia de los incendios forestales. En particular, se estudiaron tres componentes clave: uso de suelo, industrias forestales primarias y densidad poblacional.
La superposición de la recurrencia del fuego con la cartografía de
uso de suelo evidencia que las zonas con plantaciones forestales,
praderas y matorrales concentran la mayor incidencia de incendios. Estas
coberturas presentan combustibles vegetales continuos y homogéneos, lo
que facilita la propagación del fuego en eventos de alta temperatura y
sequedad.
Las áreas urbanas presentan un rol más asociado a la ignición inicial,
pero no mantienen continuidad horizontal del fuego.
La presencia de industrias forestales cercanas a zonas de alta
recurrencia revela una posible relación entre las actividades
productivas y el riesgo de incendios. Factores como tránsito de
maquinaria, acumulación de residuos forestales y faenas de cosecha
pueden aumentar la probabilidad de ignición.
Si bien no se establece causalidad directa, la coexistencia territorial
entre industrias y sectores de alta recurrencia sugiere la necesidad de
protocolos reforzados de prevención y manejo del combustible.
Los sectores con densidad poblacional intermedia, propios de la
interfaz rural–urbana, presentan los valores más altos de
recurrencia.
Esto responde a: - mayor presencia de actividad humana,
- mezcla entre viviendas y vegetación combustible,
- alta frecuencia de fuentes potenciales de ignición.
Los resultados obtenidos permiten identificar patrones en la ocurrencia, distribución y recurrencia de incendios forestales en la macrozona centro-sur de Chile. La evidencia muestra que el fenómeno responde a una combinación compleja de factores antrópicos, ambientales y territoriales, donde interactúan condiciones climáticas extremas, continuidad de combustible vegetal y actividades humanas distribuidas espacialmente.
En términos temporales, el período 2017–2018 destaca por concentrar los valores más altos del ciclo analizado, lo que concuerda con reportes de sequía extrema y episodios de calor intensivo a escala regional. Este comportamiento sugiere que los incendios forestales no solo responden a patrones territoriales, sino también a variaciones climáticas interanuales.
La recurrencia espacial permite identificar las áreas donde el fuego se repite año tras año. Estos sectores presentan una vulnerabilidad estructural que compromete la resiliencia ecológica y aumenta el riesgo para comunidades cercanas. La asociación entre recurrencia, uso de suelo forestal y zonas de interfaz rural–urbana destaca la necesidad de políticas territoriales diferenciadas.
Asimismo la proximidad entre industrias forestales y zonas de alta recurrencia subraya la importancia de fortalecer la prevención operacional, la regulación del manejo de residuos y la planificación espacial del sector forestal.
El resultado de la evaluación espacio–temporal hacia los incendios forestales en la macrozona centro-sur de Chile entre 2015 y 2019 demuestra que la ocurrencia del fuego no es aleatoria y que responde a patrones territoriales bien definidos, con una marcada concentración en la franja costera del Biobío y sectores interiores del Maule, donde coinciden plantaciones forestales, praderas y una intensa actividad humana. El período 2017–2018 destaca por su mayor magnitud e intensidad, asociada a condiciones climáticas extremas que evidencian la creciente vulnerabilidad del territorio frente al cambio climático. Asimismo la recurrencia del fuego revela zonas de riesgo crónico cuya repetida afectación compromete la resiliencia ecológica y aumenta la exposición de comunidades locales. Los componentes espaciales analizados uso de suelo, industrias forestales primarias y densidad poblacional, muestran una influencia significativa en la dinámica de los incendios, especialmente en la interfaz urbana-rural, donde la interacción entre combustible vegetal y actividad humana incrementa las probabilidades de ignición.