Renta básica universal
Orígenes, justificación, desigualdad e implementación
Alberto Bernat González
Universidad Europea Miguel de Cervantes
1. Los orígenes de una idea
Desde sus primeros planteamientos, la idea de la Renta Básica Universal (RBU) no ha sido únicamente una propuesta económica; surgió como una respuesta ética y civilizatoria frente a la desigualdad. Cuando Thomas Paine defendió en el siglo XVIII que todos los ciudadanos recibieran un ingreso simplemente por compartir la tierra, su objetivo no era abolir la propiedad privada, sino reconocer que la riqueza tiene una base común: ningún individuo crea por sí solo los recursos que hacen posible la prosperidad.
Sin embargo, esta intuición se remonta aún más atrás. En el siglo XVI, Tomás Moro, en su Utopía, imaginó una sociedad donde nadie cayera en la miseria, y Juan Luis Vives defendió que el Estado debía garantizar la subsistencia de los pobres. Ambos anticiparon el papel del poder político como garante de un mínimo nivel de bienestar para todos.
2. La tensión entre acumulación y exclusión
Con el auge del capitalismo industrial, la pobreza dejó de ser un problema meramente moral y se convirtió en un problema estructural. Karl Marx señaló que el sistema capitalista genera de manera natural una tensión entre acumulación y exclusión: a medida que aumenta la productividad, el trabajo humano se vuelve menos necesario, pero el acceso a los frutos de esa productividad sigue dependiendo del empleo.
En las últimas décadas, esta tendencia se ha intensificado. La globalización, la financiarización y la automatización han generado una brecha creciente entre quienes poseen activos productivos —tecnología, capital financiero, datos— y quienes solo disponen de su fuerza de trabajo.
Según estimaciones recientes, el 1 % de la población más rica del mundo posee más riqueza que el 95 % restante, según un informe de Oxfam Intermón, mientras amplias capas sociales viven en la inestabilidad y la precariedad. Más allá de las cifras exactas, esta concentración simboliza una polarización extrema: el capital crece más rápido que los ingresos del trabajo, y la desigualdad se vuelve autosostenible.
3. El capitalismo ante su propio límite
Paradójicamente, incluso desde una perspectiva capitalista, esta concentración es autodestructiva. Un sistema económico necesita consumidores; si la mayoría carece de poder adquisitivo, la demanda interna se erosiona y con ella la rentabilidad.
Por ello, algunos teóricos liberales —como Milton Friedman, con su propuesta de “impuesto negativo sobre la renta”— y economistas contemporáneos vinculados a la economía digital reconocen que una renta mínima o universal puede servir también como mecanismo de estabilización del sistema.
Desde esta perspectiva, la redistribución no es un ataque al mercado, sino un instrumento de autorregulación del capitalismo avanzado, que asegura que los beneficios del crecimiento no se concentren hasta el punto de perjudicar la demanda y la cohesión social.
4. Redistribución como justicia y libertad
Desde el punto de vista ético y social, autores como Philippe Van Parijs y Guy Standing sostienen que la renta básica no es solo una política redistributiva, sino una manera de redistribuir la libertad real.
En sociedades donde el capital concentra poder y el trabajo pierde estabilidad, garantizar un ingreso incondicional significa devolver a cada individuo la capacidad de elegir sin coacción económica. No se trata solo de sobrevivir, sino de participar plenamente en la vida colectiva.
Van Parijs lo expresa claramente en Real Freedom for All (1995):
“La renta básica no garantiza que todos sean igualmente ricos, pero sí que todos tengan la libertad real de decidir qué vida quieren llevar.”
5. La polarización como amenaza democrática
Llevada al extremo, la polarización de la riqueza amenaza no solo la cohesión social, sino también la legitimidad democrática. Cuando unos pocos pueden influir decisivamente en la política, los medios y la economía, mientras la mayoría vive bajo incertidumbre, se rompe el principio de igualdad cívica que sustenta la democracia liberal.
Esto reproduce el viejo dilema que inquietaba a los filósofos del Renacimiento:
¿Cómo puede existir libertad si la supervivencia depende de la voluntad de otros?
El Estado, en su función redistributiva, aparece así no como un agente de caridad, sino como garante de un pacto civilizatorio mínimo: asegurar que nadie quede excluido de los beneficios comunes de la prosperidad.
6. Implementación de la Renta Básica Universal
Diseñar e implementar la RBU requiere considerar cuidadosamente cobertura, financiación y administración.
6.1. Modalidades
- Universal vs. selectiva:
- Universal: Todos reciben la misma cantidad sin condiciones.
- Ventajas: simplicidad, evita estigmas, maximiza libertad real.
- Desventajas: coste fiscal elevado.
- Ventajas: simplicidad, evita estigmas, maximiza libertad real.
- Selectiva o condicionada (impuesto negativo sobre la renta): Solo los ingresos bajos reciben la renta.
- Ventajas: menor coste, dirigida a quienes más lo necesitan.
- Desventajas: requiere verificación de ingresos, posible desincentivo al trabajo cercano al umbral.
- Ventajas: menor coste, dirigida a quienes más lo necesitan.
- Universal: Todos reciben la misma cantidad sin condiciones.
- Individual vs. familiar:
- Pagos individuales maximizan autonomía.
- Pagos familiares simplifican administración, pero reducen libertad personal.
- Pagos individuales maximizan autonomía.
- Cantidad:
- Debe garantizar una vida digna básica.
- Puede indexarse al salario mínimo, canasta básica o PIB per cápita.
- Debe garantizar una vida digna básica.
6.2. Fuentes de financiación
- Impuestos progresivos sobre renta y patrimonio (riqueza, herencias, ganancias de capital).
- Impuestos sobre recursos naturales o externalidades ambientales, siguiendo la idea de Paine de propiedad común.
- Consolidación de programas sociales existentes en un único pago para reducir burocracia.
- Impuestos sobre automatización y capital digital, financiando un “dividendo tecnológico” en economías altamente automatizadas.
6.3. Estrategias de implementación
- Pilotos regionales o sectoriales: Finlandia, Kenia y Canadá han realizado experimentos limitados.
- Renta parcial universal: Cantidad más baja para todos, combinada con transferencias selectivas.
- Expansión gradual: Comenzar con grupos vulnerables y aumentar progresivamente cobertura y cuantía.
6.4. Retos y consideraciones
- Sostenibilidad fiscal: Compatible con la recaudación del Estado y estabilidad macroeconómica.
- Incentivos laborales: Efectos negativos sobre empleo limitados si la cuantía es moderada.
- Riesgos de inflación: Coordinar con políticas de oferta para evitar presiones inflacionarias.
- Aceptación política y social: Requiere consenso sobre justicia, democracia y función del Estado.
- Coordinación internacional: La movilidad de capital puede afectar la efectividad si no hay armonización fiscal.
7. Conclusión: el pacto de libertad compartida
Hoy, la Renta Básica Universal se sitúa entre la utopía y la necesidad estructural. Nació como un ideal humanista y ha evolucionado en una herramienta de estabilización económica, capaz de reconciliar libertad y justicia en sociedades donde la desigualdad amenaza con fracturar el tejido social.
Su esencia es simple y profunda:
ninguna sociedad puede llamarse libre si la supervivencia de sus miembros depende totalmente del azar o de la benevolencia ajena.
Referencias clave
Oxfam Intermón. (2024). El 1 % más rico posee más riqueza que el 95 % de la población. Recuperado de https://www.oxfamintermon.org/es/nota-de-prensa/oxfam-intermon-afirma-1-mas-rico-posee-mas-riqueza-95-poblacion
Paine, T. (1797). Agrarian Justice.
Rawls, J. (1971). A Theory of Justice.
Friedman, M. (1962). Capitalism and Freedom.
Van Parijs, P. (1995). Real Freedom for All.
Standing, G. (2011). The Precariat: The New Dangerous Class.
Gorz, A. (1988). Métamorphoses du travail.
- World Inequality Report — T. Piketty, E. Saez, G. Zucman, L. Chancel.
- World Bank: Inequality and Shared Prosperity.
- IMF Fiscal Monitor: Tackling Inequality.