Formulación del problema:
El análisis de los factores que determinan la participación electoral en Colombia se inscribe en el campo de las ciencias sociales, especialmente en la ciencia política, la sociología y la psicología social, que buscan explorar qué factores influyen en el comportamiento político. La participación electoral es considerada un indicador determinante para el funcionamiento democrático, ya que refleja el grado de involucramiento ciudadano y la legitimidad del sistema político. Ello es reforzado por Verba, Schlozman y Brady (1995) al afirmar que “la participación política constituye uno de los indicadores más importantes de la vitalidad democrática, pues representa la capacidad de los ciudadanos para expresar sus preferencias y demandas” (p. 271).
En el caso colombiano, la relevancia del tema radica en el carácter voluntario del voto, lo que transforma el acto de sufragar en una decisión influida por factores sociales, culturales y estructurales. Comprender las razones por las que los ciudadanos eligen participar o abstenerse implica considerar tanto las motivaciones individuales como las condiciones del entorno político. Al respecto, Campbell, Converse, Miller y Stokes (1960) consideran que “si estamos interesados en el comportamiento electoral, es probable que deseemos explicar la variación en al menos dos clases de eventos: si un individuo votará y por quién lo hará” (p. 20). Es decir, el estudio del comportamiento tiene orientaciones subjetivas pero también contextuales, que forman parte del estudio de las ciencias sociales.
Desde esta perspectiva, la participación electoral puede entenderse como un fenómeno multidimensional, resultado de la interacción entre recursos individuales y condiciones contextuales. Por otro lado, el modelo de recursos desarrollado por Verba, Schlozman y Brady (1995) sostiene que el compromiso político depende del acceso a tiempo, dinero y habilidades cívicas, las cuales permiten participar de manera más efectiva. Estas capacidades se adquieren y refuerzan en distintos espacios sociales —como el trabajo, las organizaciones o las iglesias—, lo que explica por qué la desigual distribución de estos recursos genera brechas persistentes de participación. En este sentido, quienes poseen menos capital educativo, económico o asociativo enfrentan mayores barreras para involucrarse políticamente, incluso si muestran interés o motivación (Brady et al., 1995).
Así también, desde otros estudios sociales, Putnam (2000) enriquece la discusión al incorporar la noción de capital social, entendido como el conjunto de redes, normas y vínculos de confianza que facilitan la cooperación. Según el autor, las sociedades con altos niveles de capital social tienden a mostrar mayor involucramiento cívico y confianza institucional, mientras que su deterioro se asocia con apatía y aislamiento. De ahí que “sin vínculos sociales sólidos, la democracia se vuelve menos eficiente y más frágil” (Putnam, 2000, p. 18). Esta discusión más reciente permite destacar aún más la discusión en las ciencias sociales e identificar factores, que serán desarrollados en un apartado posterior.
En consecuencia, las discusiones expuestas permiten afirmar que el estudio de la participación electoral se enmarca en el ámbito de las ciencias sociales, ya que aborda un fenómeno colectivo vinculado con las dinámicas políticas, sociales y culturales. Las perspectivas revisadas, que están centradas en las motivaciones individuales, las condiciones estructurales y las relaciones sociales, reflejan la diversidad de enfoques que caracterizan el análisis social del comportamiento político para el voto. De este modo, la literatura previa justifica la relación del caso de estudio en el ámbito de las ciencias sociales, ya que no solo forman parte de discusiones previas del ámbito, sino que estudian al individuo como su contexto social.
Ahondando en el caso, como lo establece la Constitución Política de Colombia (1991), “El voto es un derecho y un deber ciudadano. El Estado velará porque se ejerza sin ningún tipo de coacción y en forma secreta por los ciudadanos en cubículos individuales instalados en cada mesa de votación sin perjuicio del uso de medios electrónicos o informáticos” (art. 258). De esta forma, no solo se menciona la no obligatoriedad del voto, sino que fundamentalmente se busca eliminar cualquier forma de coerción que modifique la decisión de ejercer el voto, suprimiendosé a sí misma en el proceso.
Sin embargo, Colombia es el país cuya participación en las contiendas electorales no ha sido particularmente alta desde la vigencia de la nueva constitución. De hecho, se registra que en la segunda vuelta electoral del año 1998 participó un 59% de la población, siendo esta la estadística más alta hasta la actualidad (Misión de Observación Electoral, 2018). Solamente se encuentra seguida por la participación del 2022, en donde un total de 55% de colombianos acudieron a las urnas (Misión de Observación Electoral, 2022).
Con lo que respecta a los factores que influyen en la intención de voto, el trabajo más enriquecedor y el que mayor contribuye al presente proyecto es el de José Flores (2019), quien clasifica y determina aquellos factores que más influyen en la decisión de participar en los comicios electorales. Para ello, usa información comprendida entre 2006 y 2014 y la procesa mediante un modelo econométrico de panel de datos de efectos fijos, lo que le permitió controlar por características invariantes en el tiempo de las unidades de análisis.
La primera categoría son los factores socioeconómicos, en donde de forma general afirma que las mejoras en las condiciones económicas y sociales tienden a producir aumentos en la participación electoral. Específicamente, el crecimiento del PBI departamental, el aumento de la cantidad de matriculados en educación superior, la tasa de ocupación y el coeficiente de gini presentan una relación positiva con la participación electoral. Por su parte, la pobreza, el subempleo y el aumento de afiliados al régimen contributivo de salud presentan una relación negativa con respecto a la variable dependiente.
La segunda categoría es el de factores demográficos, en donde resalta la influencia de la tasa de natalidad, donde encuentra una relación positiva al respecto con la participación electoral. Por último, y no por ello menos importante, el autor encuentra la influencia de factores relacionados con la violencia. Por un lado, encuentra una relación negativa en relación al número de casos de secuestros. Por otro lado, denota que los efectos de la violencia tienen un impacto en la participación pues, entre más se conocen estos hechos, la población desconfía de las instituciones estatales al no sentir se garantice su protección. Esta baja confianza en las instituciones genera una baja participación electoral.
El presente proyecto busca identificar los factores que explican la participación electoral en contextos donde el voto no es obligatorio, tomando como caso de estudio a Colombia. En este país, a diferencia de otras democracias latinoamericanas como Perú, la decisión de acudir a las urnas depende enteramente de la voluntad individual. Esta característica genera una gran variabilidad en el comportamiento electoral, lo que convierte a Colombia en un escenario ideal para aplicar técnicas de machine learning orientadas a clasificar y predecir la probabilidad de votar según distintos perfiles ciudadanos. De esta manera, el modelo no solo identifica patrones de participación, sino que también permite explorar qué dimensiones —socioeconómicas, políticas, institucionales o informativas— influyen más en la decisión de ejercer el voto.
Desde una perspectiva aplicada, el uso de machine learning ofrece ventajas frente a los enfoques estadísticos tradicionales, ya que permite procesar un conjunto amplio de variables provenientes de encuestas como el Barómetro de las Américas (LAPOP 2023) y detectar interacciones no lineales entre factores. En países donde el voto es voluntario, la decisión de participar no responde únicamente a una motivación racional o ideológica, sino también a factores contextuales, percepciones de eficacia política, confianza institucional o exposición mediática. Un modelo clasificatorio puede capturar esas combinaciones complejas. Por ello, se aplicará un modelo de regresión logística. Esto se debe a que permite obtener resultados para variables categóricas dicotomicas como la variables dependiente (sí votó/no votó)
Asimismo, estudiar la participación en un contexto de voto no obligatorio permite abordar un problema de relevancia pública: la brecha entre ciudadanía formal y ciudadanía efectiva. Colombia presenta históricamente niveles de abstención superiores al 40 %, lo que plantea desafíos para la legitimidad democrática y la representación política. Aplicar un modelo de machine learning a estos datos no busca reemplazar la interpretación social o política, sino complementarla con evidencia empírica basada en la predicción y clasificación de comportamientos. Así, el proyecto contribuye tanto a la investigación académica sobre participación política como al diseño de estrategias que fortalezcan la democracia en contextos donde votar es un acto de elección, no de obligación.
Descripción de la data:
Los datos provienen del Barómetro de las Américas 2023 – Colombia, elaborado por LAPOP. El estudio emplea un diseño muestral probabilístico que tiene como objetivo garantizar la representatividad nacional de la población colombiana en edad de votar. La información fue recolectada a través de entrevistas directas a personas mayores de 18 años, residentes en zonas urbanas y rurales de las distintas regiones del país. El conjunto de datos, que contiene 1500 observaciones, reúne variables sociodemográficas, políticas, económicas y de confianza institucional, orientadas a analizar percepciones ciudadanas sobre la democracia, la participación electoral y el desempeño del Estado. Asimismo, es relevante mencionar que la encuesta para obtener los datos fue realizada al año siguiente de las elecciones presidenciales de 2022.