El presente informe fue desarrollado con el propósito de analizar las condiciones financieras de un crédito denominado en dólares estadounidenses, así como la implementación de estrategias de cobertura mediante contratos de futuros TRX listados en la Bolsa de Valores de Colombia. A lo largo del documento, se examinaron las características del crédito, los flujos de caja generados y los impactos derivados de la variación en la Tasa Representativa del Mercado (TRM), en escenarios de distinta trayectoria cambiaria. La metodología aplicada se fundamentó en la simulación de tres escenarios –alto, intermedio y bajo–, incorporando criterios objetivos de rollover basados en el signo de los retornos acumulados trimestrales. De esta manera, el análisis fue orientado hacia la evaluación del grado de protección alcanzado, la estabilidad de los pagos y las implicaciones financieras de adoptar posiciones especulativas o de cobertura en el largo plazo (Banco de la República, 2025b; Hull, 2018; Valores de Colombia, 2025).

Parte 1. Proceso del crédito

1. Análisis fundamental de la TRM y expectativa a un año

La Tasa Representativa del Mercado (TRM) es el indicador que refleja el valor del dólar frente al peso colombiano y constituye una variable clave para el análisis financiero y económico del país. Se observa que su comportamiento está determinado por factores internos como la inflación, las decisiones de política monetaria del Banco de la República y el balance entre exportaciones e importaciones. De igual manera, elementos externos como los precios internacionales del petróleo, la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) y los flujos de inversión extranjera directa ejercen presiones sobre la oferta y demanda de dólares en el mercado colombiano (Banco de la República, 2025b; Research, 2025).

La relevancia de la TRM radica en su función como indicador macroeconómico y como instrumento para la toma de decisiones en diferentes niveles de la economía. Para los importadores, un aumento en la TRM implica un mayor costo de adquisición de bienes y servicios en dólares, mientras que para los exportadores puede significar mayores ingresos en moneda local. De igual forma, las entidades financieras utilizan este indicador como referencia para créditos, coberturas y valoración de activos, y los inversionistas lo consideran un termómetro del riesgo país (Banco de la República, 2025b).

El comportamiento de la TRM está determinado por múltiples factores internos y externos. Entre los determinantes internos se encuentran la política monetaria del Banco de la República, las expectativas de inflación, el crecimiento económico y la sostenibilidad de las finanzas públicas. Entre los factores externos destacan las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, la evolución del dólar frente a otras monedas, el precio de las materias primas —especialmente el petróleo, dado su peso en la balanza comercial de Colombia— y la dinámica de los flujos de capital hacia economías emergentes (Research, 2025; Reuters, 2025).

Factores que determinan la TRM

  1. Política monetaria.
    Las decisiones del Banco de la República, en particular sobre las tasas de interés, son determinantes para la trayectoria del peso colombiano. Una reducción en la tasa de política monetaria tiende a restar atractivo a los activos en pesos, generando presiones devaluatorias. De igual forma, los movimientos de la Reserva Federal de Estados Unidos inciden directamente en la fortaleza global del dólar (Research, 2025).

  2. Inflación.
    La inflación en Colombia, aunque en descenso, sigue condicionando las decisiones del banco central. Una inflación alta limita la capacidad de bajar tasas, lo que a su vez mantiene el costo de financiamiento elevado y afecta la dinámica de capitales (Banco de la República, 2025b).

  3. Precios de materias primas.
    Colombia es un exportador relevante de petróleo y carbón. Cuando el precio internacional del crudo cae, ingresan menos dólares a la economía, lo que genera presiones alcistas en la TRM. Por el contrario, repuntes del petróleo fortalecen la moneda local (Reuters, 2025).

  4. Riesgo fiscal y soberano.
    El nivel de endeudamiento y la calificación crediticia del país afectan la percepción de riesgo. Bancolombia advierte que la incertidumbre fiscal y la posibilidad de una rebaja de calificación soberana podrían generar volatilidad en el tipo de cambio (Bancolombia, 2025; Reuters, 2025).

  5. Flujos de capital.
    El ingreso de inversión extranjera directa (IED) y de portafolio puede amortiguar la depreciación del peso. En contraste, una salida masiva de capitales intensificaría la demanda de dólares, elevando la TRM. Encuestas y flujos recientes muestran que la entrada de capitales ha sido uno de los factores que ha soportado la apreciación del peso en 2025 (Analitik, 2025).

Evolución de la TRM en 2025

La TRM ha mostrado en lo corrido de 2025 una tendencia general a la baja, aunque con episodios de volatilidad importantes. En enero, el dólar inició en COP 4.409,15 y cerró en COP 4.170,01, reflejando una caída de 5,4 %. En septiembre (24 de septiembre de 2025) la TRM se ubicó en COP 3.844,47, lo que implica una reducción acumulada en el año de más de 12 % frente a los valores iniciales (Banco de la República, 2025b; DolarHoy, 2025; WilkinsonPC, 2025).

En lo corrido de 2025 la TRM bajó de COP 4.409 en enero a COP 3.844 en septiembre, lo que significa que el peso colombiano se apreció aproximadamente 12,8% frente al dólar. Esta evolución se atribuye a una combinación de factores: debilidad relativa del dólar a nivel global, entrada de capitales hacia activos locales y apoyo de precios moderados del petróleo; no obstante, la TRM continuó siendo sensible a factores externos, como las decisiones de la Reserva Federal, y a internos, como la persistente incertidumbre fiscal (Bancolombia, 2025; DolarHoy, 2025; Reuters, 2025).

Expectativas y proyecciones a un año

Proyecciones de entidades financieras y encuestas

  • BBVA Research (2025): proyecta un cierre de 2025 en COP 4.350 y de 2026 en COP 4.230(Research, 2025).
  • Bancolombia (2025): reporta un promedio esperado en 2025 de COP 4.237, con riesgos ligados a las cuentas fiscales (Bancolombia, 2025).
  • Traders Union (2025): estima un valor de COP 4.119,36 al cierre de 2025 (traderstradersunion_forecast2025?).
  • Valora Analitik (2025): encuestas de analistas ubican la TRM a fin de 2025 entre COP 4.030 y COP 4.150 (Analitik, 2025).
  • Fuentes de mercado y prensa internacional recogen emisiones exitosas de deuda en euros y acciones gubernamentales que condicionan percepción de riesgo; tales eventos influyen en expectativas de corto y mediano plazo (Reuters, 2025).

Escenarios de corto plazo (12 meses)

  • Escenario base (55 %): TRM en el rango COP 4.050 – 4.300. Se sustenta en un entorno de inflación controlada, recortes graduales de tasas en Colombia y estabilidad en los precios del petróleo (Bancolombia, 2025; Research, 2025).
  • Escenario adverso (25 %): depreciación del peso con TRM de COP 4.300 – 4.600, en caso de una caída abrupta del petróleo o una rebaja de la calificación soberana (Reuters, 2025).
  • Escenario optimista (20 %): TRM en el rango COP 3.700 – 4.050, apoyada en un debilitamiento global del dólar y entrada de capitales extranjeros (Analitik, 2025; Union, 2025b).

Observaciones sobre los hechos y su interpretación

La TRM es un indicador altamente sensible a la interacción de factores externos e internos. En 2025, su tendencia general ha sido de depreciación del dólar frente al peso, lo cual refleja tanto la dinámica de los precios del petróleo como la percepción sobre el manejo fiscal del país. Aun así, la presencia de riesgos fiscales y la posibilidad de cambios en la calificación soberana mantienen abiertas rutas de volatilidad (Bancolombia, 2025; Reuters, 2025).

En el plano local, se espera que la dinámica fiscal y las expectativas sobre el crecimiento económico mantengan la volatilidad cambiaria. Según el panel económico del Congreso Empresarial Colombiano, el dólar podría ubicarse alrededor de COP 4.050 en 2026, con oscilaciones derivadas de un crecimiento más bajo de lo esperado y de la incertidumbre en torno a decisiones de política económica (República, 2025).

Proyección ampliada para 2026

A partir de la evidencia empírica de 2025, de las proyecciones publicadas y de los riesgos observables en los mercados, se propone la siguiente síntesis analítica sobre la TRM para 2026:

  • Tendencia central esperada: la TRM tendería a ubicarse en un rango COP 4.050 – 4.300 durante 2026, con un valor central estimado cercano a COP 4.200. Esta estimación se apoya en las proyecciones de BBVA Research y Bancolombia y en la continuidad de condiciones globales moderadas (Bancolombia, 2025; Research, 2025).
  • Factores que podrían empujar la TRM al alza en 2026: (i) un deterioro fiscal que motive rebajas adicionales en calificación soberana o reduzca la demanda por activos en pesos; (ii) caídas sostenidas en los precios del petróleo; (iii) ciclos de endurecimiento mayor a lo esperado por la Fed que activen salidas de capital desde economías emergentes (Research, 2025; Reuters, 2025).
  • Factores que podrían contener o bajar la TRM en 2026: (i) un debilitamiento del dólar a nivel global; (ii) entrada sostenida de IED y portafolio motivada por spreads atractivos y recuperación del apetito por riesgo; (iii) mejoras en señales de sostenibilidad fiscal que recuperen confianza (Analitik, 2025; Union, 2025b).
  • Riesgo asimétrico: dada la fragilidad fiscal observada y la dependencia en flujos externos, el riesgo de desviaciones adversas (TRM por encima del rango central) es relevante. Esto sugiere que, aun en un escenario central moderado, deben considerarse provisiones y estrategias de cobertura para proteger compromisos denominados en dólares (Bancolombia, 2025; Reuters, 2025).

El análisis de la TRM en 2025 y las proyecciones disponibles para 2026 muestran que la tasa de cambio permanecerá sujeta a niveles elevados de incertidumbre. Se proyecta una senda central cercana a COP 4.200 para 2026, con escenarios plausibles que la sitúan entre COP 3.700 (optimista) y COP 4.600 (adverso), dependiendo de factores externos (política de la Fed, petróleo) y de la evolución fiscal doméstica. En consecuencia, la TRM mantiene su condición de variable de alta sensibilidad y, por ende, debe ser objeto de monitoreo continuo y gestionada mediante instrumentos de cobertura en decisiones de financiamiento y tesorería (Banco de la República, 2025b; Bancolombia, 2025; Research, 2025).

2. Retornos y volatilidad de la TRM

Proyección TRM
Concepto Valor
Media Mensual (μ) 0.232%
Volatilidad Mensual (σ) 2.959%
Efecto Determinístico 8.289177091
Efecto Aleatorio 0.008756978
Percentil Inferior (2.5%) 3,313.52
Percentil Superior (97.5%) 4,781.88
Valor Esperado (St) 3,998.02

A partir de la serie histórica del COP/USD entre 2015 y 2025 se calcularon los retornos mensuales y la desviación estándar, con el fin de evaluar el riesgo cambiario en el que se incurre al mantener obligaciones en dólares. Los resultados muestran que la media mensual de los retornos fue de 0,232% y la volatilidad mensual alcanzó 2,959%, valores que reflejan la alta sensibilidad de la TRM a factores internos y externos de la economía colombiana. En términos prácticos, ello significa que el tipo de cambio puede variar en promedio cerca de un 3% cada mes respecto a su nivel esperado, generando un entorno de incertidumbre significativo para inversionistas, importadores, exportadores y empresas con deuda denominada en dólares (Banco de la República, 2025b).

Los resultados del ejercicio de simulación permiten identificar un efecto determinístico de 8,289, asociado al comportamiento estructural de la serie en el largo plazo, y un efecto aleatorio de 0,009, que corresponde a los choques inesperados en el mercado (Kloeden & Platen, 1992). Con base en ello, se estima que la TRM podría fluctuar en un rango amplio: desde un valor inferior de COP 3.313,519 hasta un valor superior de COP 4.781,875, con un valor esperado de COP 3.998,024. Este rango no solo da cuenta de la volatilidad inherente del peso colombiano, sino también de la interacción entre factores globales y locales que amplifican los riesgos de exposición cambiaria.

En el contexto internacional, la volatilidad del COP/USD se relaciona de forma estrecha con la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). En periodos de aumento de tasas de interés, los capitales tienden a salir de economías emergentes para buscar activos más seguros en dólares, lo que presiona la depreciación del peso colombiano. Por el contrario, cuando la Fed suaviza su postura, el flujo de capitales hacia mercados emergentes favorece la apreciación del peso. Este patrón se ha evidenciado, por ejemplo, en 2022–2023, cuando las decisiones de la Fed generaron fuertes oscilaciones en las monedas latinoamericanas (James et al., 2012).

A nivel interno, el peso colombiano también se ve influenciado por el precio internacional del petróleo, principal producto de exportación. Una caída en los precios del crudo suele asociarse con depreciaciones de la TRM, mientras que una recuperación del sector petrolero fortalece la moneda. Adicionalmente, factores como los déficits fiscales, la percepción de riesgo político, las reformas económicas en discusión y la calificación crediticia del país son determinantes clave en la dirección y magnitud de los movimientos del dólar (Bancolombia, 2025; República, 2025).

Desde la perspectiva financiera, este comportamiento confirma que el peso colombiano es una de las monedas más volátiles de la región, y que la simple exposición al dólar implica asumir riesgos superiores a los de otras divisas más estables, como el real brasileño o el peso mexicano. En consecuencia, para los agentes que mantienen pasivos en dólares, resulta indispensable implementar mecanismos de mitigación de riesgo, tales como futuros, opciones o swaps cambiarios. Estos instrumentos permiten suavizar los efectos de la volatilidad sobre el flujo de caja y preservar la capacidad de pago en escenarios de depreciación. Tal como destacan Hull (Hull, 2018) y James (James et al., 2012), la gestión del riesgo cambiario no solo es una estrategia defensiva, sino también una vía para aprovechar oportunidades en mercados emergentes.

En conjunto, el análisis de los retornos y la volatilidad de la TRM revela que el comportamiento histórico de la divisa no es estable y que, en los próximos meses, se mantendrán altos niveles de incertidumbre. Este diagnóstico resalta la importancia de un manejo activo de la exposición cambiaria y refuerza la necesidad de utilizar derivados financieros para anticiparse a escenarios adversos y preservar la estabilidad de proyectos e inversiones de largo plazo.

3. Simulación BMG de la TRM

Se definió el proceso subyacente como un Movimiento Browniano Geométrico (GBM) y se implementó el esquema de Milstein para su discretización, con el fin de reducir el error numérico asociado a la aproximación (Kloeden & Platen, 1992). La simulación se ejecutó considerando parámetros mensuales estimados de la serie histórica (2015–2025) y fue configurada para producir 500 trayectorias, con dt = 1/12. Se fijaron como parámetros de entrada la media mensual (µ = 0,232%) y la volatilidad mensual (σ = 2,959%), y se utilizó el último valor observado de la serie como condición inicial (S₀).

Resultados estadísticos de la simulación (salidas del proceso)

  • Valor esperado de la TRM en el horizonte simulado: \(E[S_T]\) = COP 3.998,024 (línea central de la distribución).

  • Cuantil inferior (2,5%): COP 3.313,519 (cola baja).

  • Cuantil superior (97,5%): COP 4.781,875 (cola alta).

  • La densidad empírica resultante mostró una concentración en torno al valor esperado con asimetría hacia la cola derecha, lo que indica mayor probabilidad de realizaciones elevadas de la TRM.

Interpretación de la distribución en el contexto de mercado

La forma de la distribución simulada y la presencia de cola derecha deben ser interpretadas en función de factores macroeconómicos y financieros observables:

Política monetaria internacional: períodos de ajuste monetario por parte de la Reserva Federal tienden a aumentar la probabilidad de salidas de capitales desde economías emergentes, desplazando la distribución hacia valores mayores de la TRM (mayor probabilidad en la cola derecha). Esto explica por qué los percentiles superiores resultan relevantes para la gestión del riesgo cambiario (James et al., 2012).

Precio de las materias primas (petróleo): dado el peso de las exportaciones energéticas en la economía colombiana, caídas del crudo contribuyen a presiones depreciatorias que se reflejan en la cola derecha de la distribución. En sentido opuesto, revalorizaciones del petróleo desplazan la densidad hacia valores menores. Estas relaciones son consistentes con la evidencia sectorial y los reportes macro locales (Bancolombia, 2025).

Factores fiscales y percepción de riesgo país: reformas fiscales, noticias sobre sostenibilidad de deuda o cambios en la calificación soberana incrementan la volatilidad percibida y amplifican la dispersión de la distribución (anchura de la campana y colas). Informes recientes señalan que riesgos fiscales elevan la probabilidad de escenarios adversos para la TRM (República, 2025).

Choques idiosincráticos y eventos extremos: aunque el GBM captura la evolución continua de la TRM, se observa que la cola derecha representa la probabilidad de episodios de depreciación pronunciada derivados de shocks (políticos o externos) que no son infrecuentes en mercados emergentes.

Desde un punto de vista práctico, la asimetría hacia la cola derecha implica que la exposición a pérdidas por aumento de la TRM (encarecimiento de obligaciones en USD) es más relevante que la posibilidad de apreciaciones importantes. Por tanto, los percentiles altos (por ejemplo, 95% o 97,5%) deben considerarse niveles críticos al diseñar límites de riesgo y reservas de liquidez, mientras que el valor esperado ofrece una referencia central para la planeación financiera (Hull, 2018).

Análisis de sensibilidad de la simulación de la TRM

El análisis de sensibilidad se centró en la variación de los parámetros clave del Movimiento Browniano Geométrico (GBM): la media (µ) y la volatilidad (σ). El objetivo fue identificar cómo estos factores modifican la distribución proyectada de la TRM y qué implicaciones financieras se derivan para quienes enfrentan obligaciones en dólares.

Escenario base

En el escenario central, con µ = 0,232% y σ = 2,959%, la TRM esperada al horizonte es de COP 3.998,024. Los intervalos de confianza del 95% se ubican entre COP 3.313,519 y COP 4.781,875. La forma de la distribución empírica refleja la volatilidad histórica del peso colombiano frente al dólar (Banco de la República, 2025b).

Escenario 1: Incremento en la volatilidad (+25%)

Cuando la volatilidad mensual se incrementa en 25%, la anchura de la distribución aumenta significativamente. El cuantil superior (97,5%) se desplaza por encima de COP 5.000, lo que implica una mayor probabilidad de escenarios de depreciación abrupta.
En términos financieros, este resultado indica que un mayor nivel de incertidumbre cambiaria eleva los requerimientos de liquidez para cubrir márgenes y cuotas en dólares, así como el costo de estrategias de cobertura (Hull, 2018).

Escenario 2: Reducción en la volatilidad (–25%)

Una disminución en σ reduce la dispersión de los resultados simulados. Los intervalos de confianza se estrechan, con el cuantil superior cayendo hacia COP 4.500. Esto refleja un entorno de mayor estabilidad cambiaria, donde los riesgos de movimientos extremos son menores y la planeación financiera se facilita.
No obstante, este escenario es menos probable dada la naturaleza estructuralmente volátil de los mercados emergentes (James et al., 2012).

Escenario 3: Aumento en la deriva (µ +50%)

Un mayor valor de µ desplaza el centro de la distribución hacia niveles superiores de la TRM, con un valor esperado cercano a COP 4.200. Sin embargo, el impacto sobre las colas extremas es menor que el generado por cambios en la volatilidad.
Esto sugiere que las expectativas de tendencia (apreciación o depreciación gradual) son relevantes para la proyección de ingresos y costos, pero el riesgo extremo sigue dominado por la volatilidad (Kloeden & Platen, 1992).

Escenario 4: Choque adverso (µ negativa y σ +25%)

En un escenario combinado de expectativas de depreciación y mayor volatilidad, la probabilidad de alcanzar niveles superiores a COP 5.200 aumenta considerablemente. Este resultado representa un escenario de estrés donde las empresas con deuda en dólares podrían enfrentar incrementos significativos en el servicio de la deuda, especialmente en ausencia de coberturas cambiarias (Bancolombia, 2025; República, 2025).

Contexto financiero

El análisis confirma que:

  • La volatilidad (σ) es el principal determinante de la exposición al riesgo cambiario, ya que incrementos en σ afectan de manera no lineal las colas de la distribución.
  • La media (µ) influye sobre la expectativa central, pero tiene un impacto secundario frente a la volatilidad en la gestión del riesgo.
  • Escenarios de estrés cambiario (σ elevada y µ negativa) muestran la importancia de mecanismos de cobertura y reservas de liquidez, ya que los movimientos extremos son los que más amenazan la sostenibilidad financiera de las obligaciones en moneda extranjera (Hull, 2018).

En conclusión, la sensibilidad de la simulación confirma la necesidad de incorporar supuestos de volatilidad alta en la planeación financiera, más allá de depender únicamente de escenarios basados en promedios históricos.

4. Simulación del crédito en dólares

Se estructuró el crédito en dólares bajo el sistema francés (cuotas constantes), con una tasa nominal anual (APR) de 6,45% ofrecida por United Prairie Bank especializada en préstamos para maquinaria (Bank, 2025), plazo de 10 años y un pago inicial del 10%. Tras la conversión inicial a dólares y la aplicación del pago inicial, se obtuvo un monto efectivamente financiado de USD 115.200,27.

Se calculó que la cuota mensual es de USD 1.305,15, y que el pago total acumulado a 120 meses asciende a USD 156.618. El pago de intereses fue de USD 7.183 en los primeros 12 meses y de USD 41.417 en el horizonte total de 120 meses; el abono a capital alcanzó USD 8.479 durante los primeros 12 meses y USD 115.200 al cierre del período.

Perfil de amortización y su significado financiero

La estructura de pagos muestra la característica típica del sistema francés: en los primeros meses la porción correspondiente a intereses resulta relativamente alta en comparación con el abono a capital, mientras que en la segunda mitad del horizonte el componente de capital se incrementa de forma sostenida. En términos relativos, durante los primeros 12 meses aproximadamente el 45,9% del flujo pagado corresponde a intereses y el 54,1% corresponde a capital; a lo largo de los 120 meses la proporción se invierte, quedando cerca del 26,5% en intereses y 73,5% en amortización de capital.
Desde una perspectiva financiera práctica, este perfil implica que la carga financiera efectiva en el corto plazo es más intensa por el mayor peso de intereses en las cuotas iniciales, lo que debe ser considerado en la planificación de tesorería y la construcción de colchones de liquidez. Además, la previsibilidad de la cuota (monto constante mensual) facilita la gestión de flujo, pero no elimina el riesgo asociado a la variación del tipo de cambio, dado que la obligación permanece denominada en dólares (Banco de la República, 2025b).

Impacto en costo de capital y comparación cualitativa con alternativas locales

En comparación con alternativas locales de financiamiento donde tasas efectivas anuales observadas para crédito productivo pueden superar el 30%, el nivel nominal de APR del crédito externo resulta considerablemente más bajo, lo que reduce el costo financiero esperado en moneda de denominación (Social, 2025a). Sin embargo, la ventaja en costo en moneda extranjera debe ser ponderada con la exposición cambiaria que implica mantener el pasivo en USD: una apreciación del dólar frente a la moneda local incrementará el costo real de la deuda cuando se conviertan o se financien pagos en moneda local.

Riesgos operativos y consideraciones prácticas

Se identificaron las principales fuentes de riesgo y efectos operativos que derivan de la contratación del crédito:

  • Riesgo cambiario (principal): la obligación en USD expone al deudor a variaciones en la TRM; este riesgo no afecta la cuota en dólares, pero sí el costo cuando los recursos de pago se originan en otra moneda. La gestión de este riesgo deberá incluir instrumentos de cobertura o reservas de liquidez (Banco de la República, 2025b).
  • Riesgo de liquidez inicial: el pago inicial del 10% reduce liquidez disponible para operación; se recomienda evaluar su efecto sobre capital de trabajo y líneas de crédito alternativas.
  • Riesgo contractual y operativo: condiciones de pre-pago, penalidades o requerimientos de documentación y colateral (por ejemplo, vinculados al equipo financiado) deben ser revisados y negociados para preservar flexibilidad financiera (Bank, 2025).
  • Riesgo de refinanciamiento: ante necesidad de reestructuración futura, las condiciones de mercado pueden variar, por lo que debe considerarse un plan de contingencia y monitoreo de tasas del mercado internacional (Banco de la República, 2025b).

Efecto en la posición financiera del tomador

La financiación externa en dólares, tal como fue simulada, permite conservar liquidez en moneda local al evitar un desembolso mayor en COP, y reduce el costo financiero en términos de la moneda de denominación del crédito. No obstante, la mejora en costo nominal en USD se contrapesa con la aparición de exposición cambiaria y con la necesidad de contar con procesos claros de gestión de divisa y liquidez. Adicionalmente, dado que el abono de capital se acelera hacia la mitad y final del periodo, la estructura favorece la generación de valor en el mediano plazo, siempre que la cobertura cambiaria o la fortaleza del flujo operativo permitan mitigar las variaciones en la TRM.

En conclusión, la simulación del crédito en dólares arroja condiciones contractuales favorables desde la óptica de costo nominal en USD (cuota constante de USD 1.305 y un interés total de USD 41.417,40), pero se debe subrayar que la conveniencia económica definitiva dependerá de la gestión del riesgo cambiario y de la solvencia de los flujos que sostendrán los pagos.

5. Conversión del crédito a pesos

La conversión de las cuotas a pesos colombianos según las trayectorias de la TRM evidencia que el costo total del crédito está altamente condicionado por la volatilidad cambiaria. En este contexto, la depreciación del peso se traduce en una carga financiera más elevada, mientras que la apreciación permite reducir el costo efectivo de la deuda. Este comportamiento confirma que la exposición al dólar constituye el principal riesgo de este tipo de financiamiento, tal como lo ha señalado el Banco de la República en sus definiciones sobre la TRM (Banco de la República, 2025a).

Escenario 1: Trayectoria alta

En la trayectoria alta, se proyecta una depreciación marcada del peso colombiano, alcanzando niveles superiores a 5.151 COP/USD. Esta dinámica refleja episodios de presión cambiaria observados en momentos de incertidumbre internacional y de mayores riesgos financieros en economías emergentes (Banco de la República, 2025a). Bajo este escenario, las cuotas del crédito se incrementan considerablemente en términos de pesos, elevando el pago total a 685.898.598 COP, de los cuales 173.596.556 COP corresponden a intereses. Aunque la tasa de interés en dólares es competitiva frente a alternativas locales que superan el 30% anual (Social, 2025b), el efecto de la devaluación elimina esta ventaja y aumenta de forma significativa la carga financiera.

Escenario 2: Trayectoria intermedia

La trayectoria intermedia supone una TRM promedio cercana a 3.954 COP/USD, lo que sitúa el costo del crédito en un punto intermedio. El pago total asciende a 619.252.213 COP, con un componente de intereses de 162.957.982 COP. Este escenario refleja con mayor realismo la incertidumbre inherente al mercado cambiario, donde las fluctuaciones responden tanto a factores externos como a decisiones internas de política monetaria (Bancolombia, 2025). En este contexto, se confirma la conveniencia de complementar el financiamiento con instrumentos de cobertura cambiaria, tales como forwards o futuros, que permiten estabilizar los pagos y reducir la exposición a los movimientos de la TRM (Analitik, 2025).

Escenario 3: Trayectoria baja

En la trayectoria baja se observa una apreciación del peso, con niveles de TRM cercanos a 2.991 COP/USD. Bajo este escenario, el crédito resulta considerablemente más favorable en términos de costo, con un pago total de 509.066.483 COP y un valor de intereses de 139.064.965 COP. Esta situación coincide con algunos pronósticos que anticipan un debilitamiento global del dólar, condicionado por ajustes en la política monetaria de Estados Unidos y por factores como la evolución de los precios del petróleo (Union, 2025a). No obstante, este escenario debe considerarse poco probable en horizontes largos, ya que los ciclos de apreciación del peso han demostrado ser temporales y sensibles a choques externos (Banco de la República, 2025a).

La comparación entre las tres trayectorias confirma que el factor determinante del costo real de la deuda es la evolución de la TRM. En escenarios de depreciación, la carga financiera se amplifica y puede superar ampliamente el beneficio obtenido por la tasa de interés baja en dólares. En contraste, con una apreciación del peso, el crédito se vuelve más competitivo en términos de costo de capital. Este análisis demuestra que depender únicamente de proyecciones cambiarias resulta insuficiente; la incorporación de coberturas financieras es indispensable para proteger la inversión y garantizar la sostenibilidad del servicio de la deuda (Analitik, 2025).

Parte 2: Proceso de futuro:

1. Análisis de un futuro de la BVC (TRXV25F)

Proyección Futuro TRX
Concepto Valor
Media Mensual (μ) −9.670%
Volatilidad Mensual (σ) 8.436%
Efecto Determinístico 7.87008763
Efecto Aleatorio 0.02846443
Percentil Inferior (2.5%) 1,880.73
Percentil Superior (97.5%) 3,643.72
Valor Inicial Del Futuro (F0) 4,952.22

El contrato de futuros de divisas TRXV25F, listado en la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), fue tomado como referencia para el análisis. Dicho contrato corresponde a un tamaño de 1.000 USD, lo cual resulta adecuado para simular la cobertura de la deuda en dólares. A partir de los cálculos de retornos mensuales y su desviación estándar, se identificó una elevada volatilidad, lo que coincide con la naturaleza de los derivados financieros, utilizados tanto para especulación como para cobertura (Valores de Colombia, 2025).

Los resultados muestran que la media mensual de retornos fue de 9,670%, mientras que la volatilidad mensual se ubicó en 8,436%. El efecto determinístico se estimó en 7,870, mientras que el efecto aleatorio alcanzó un valor de 0,028. Bajo estas condiciones, se determinó un intervalo de confianza con un percentil inferior de 1.880,73 y un percentil superior de 3.643,72, siendo el precio inicial del futuro (F0) de 4.952,22.

Estos resultados permiten concluir que la posición en futuros es altamente sensible a las fluctuaciones del mercado, lo que implica que su uso como mecanismo de cobertura debe evaluarse cuidadosamente en función de la exposición al riesgo cambiario y del horizonte de inversión. En este sentido, el contrato TRXV25F representa una herramienta eficiente para mitigar el impacto de la volatilidad de la TRM sobre las obligaciones en dólares.

2. Simulación del futuro de divisas (TRXV25F)

El comportamiento del contrato de futuros TRXV25F fue modelado mediante un proceso de Movimiento Browniano Geométrico (GBM) con esquema de Milstein, técnica que incorpora un término de corrección frente al método de Euler-Maruyama y permite reducir el error de discretización en la simulación estocástica (Kloeden & Platen, 1992). El precio inicial del futuro (F0) se calculó en 4.952,22, a partir de la relación entre la tasa de interés local 34,85% EA y la tasa de interés extranjera 6,45% APR (Tasa de Porcentaje Anual) (Bank, 2025; Social, 2025b). Con este valor como punto de partida, se simularon 500 trayectorias durante un horizonte de 48 meses (años 6 a 10), correspondientes al periodo crítico de vencimiento del crédito.

La tasa extranjera utilizada corresponde a la ofrecida por United Prairie, entidad financiera estadounidense especializada en créditos para maquinaria agrícola. Esta tasa del 6,45% APR aplica a plazos de 6 a 7 años y a montos superiores a USD 200.000, ajustándose proporcionalmente al requerimiento de USD 86.400 bajo el supuesto de un historial crediticio sólido (puntaje superior a 700) (Bank, 2025).

En contraste, la comparación con la tasa local de crédito productivo del Banco Caja Social evidenció que, para montos similares, las tasas efectivas anuales se sitúan entre 32% y 37%, con un promedio de 34,85% Efectiva Anual (Social, 2025b). Esta diferencia muestra que el costo del financiamiento en Colombia es sustancialmente más alto, lo cual refuerza el atractivo de adquirir deuda en dólares bajo condiciones internacionales más favorables.

El resultado gráfico de las trayectorias proyectadas muestra un abanico de posibles escenarios, donde se distinguen episodios de apreciación, estabilidad y depreciación del peso colombiano frente al dólar. Este rango de valores refleja la naturaleza incierta del mercado cambiario, condicionado por factores externos como el precio internacional del petróleo, la política monetaria de la Reserva Federal y el comportamiento de los flujos de capital hacia economías emergentes (Banco de la República, 2025b; Union, 2025a).

En términos financieros, la simulación confirma que la cobertura mediante futuros de divisas permite suavizar la exposición al riesgo cambiario en los años de vencimiento más críticos (6 a 10). De esta manera, se logra una mayor estabilidad en los flujos de caja en pesos, lo cual facilita la planeación financiera de largo plazo y reduce la probabilidad de incumplimiento asociada a movimientos adversos de la TRM.

A partir de la distribución empírica de la simulación, se identificaron tres escenarios de referencia para el comportamiento del contrato TRXV25F. Estos puntos corresponden a percentiles clave de la distribución, los cuales representan diferentes niveles de riesgo cambiario (Hull, 2018).

  • Escenario bajo (verde, ≈ 2.300 COP): corresponde a un escenario de fuerte apreciación del peso colombiano frente al dólar. Bajo este supuesto, la empresa que mantiene deuda en dólares se vería beneficiada al realizar pagos en pesos menores a los esperados. Sin embargo, para el inversionista en futuros, este escenario implica un costo de oportunidad, ya que el contrato obligaría a liquidar a un precio más alto que el spot de mercado.

  • Escenario central (rojo, ≈ 3.800 COP): refleja el valor esperado alrededor de la media de la distribución. En este caso, la cobertura con futuros cumple su función de estabilizar los flujos, reduciendo la incertidumbre sobre el tipo de cambio y alineando el costo financiero con las condiciones proyectadas del mercado (Banco de la República, 2025b).

  • Escenario alto (azul, ≈ 4.400 COP): representa un escenario de depreciación significativa del peso. Aquí se pone en evidencia la utilidad del derivado, ya que la empresa que se endeuda en dólares estaría protegida frente al aumento de sus obligaciones en pesos. Sin la cobertura, este choque cambiario generaría un incremento notable en el servicio de la deuda (Union, 2025a).

La distribución empírica permite visualizar la probabilidad asociada a cada rango de valores, evidenciando que la mayoría de escenarios se concentran en torno al nivel medio (3.800 COP). No obstante, las colas de la distribución indican la existencia de riesgos extremos, lo que justifica la utilización de futuros como herramienta de cobertura dentro de la gestión integral de riesgos financieros (Kloeden & Platen, 1992).

3. Margen y exposición

Parametros Del Contrato De Futuros
Concepto Valor
Tamaño Contrato (Qf) 1,000
Precio Spot (S0) 3,909
Valor Contrato (COP) 3,909,260
Inversión (COP) 337,760,929
Número Óptimo De Contratos 86
Exposición Total (COP) 336,196,360
Margen Inicial (COP) 21,180,371
Margen De Mantenimiento (COP) 10,590,185
Apalancamiento 16

Del costo total de la maquinaria, estimado en 500.000.000 COP, fue realizado un pago inicial del 10%, equivalente a 50.000.000 COP (USD 128.000). De esta forma, el saldo pendiente ascendió a 450.000.000 COP (USD 115.200). Sobre dicho saldo fue cubierta una proporción del 75% mediante contratos de futuros de divisas, lo que correspondió a una inversión de 337.760.929 COP (USD 86.400).

El cálculo del número de contratos se efectuó a partir del precio spot (S0) de 3.909,26 COP/USD y del tamaño de contrato de 1.000 USD, lo que determinó un valor de contrato de 3.909.260 COP. Al dividir la inversión entre el valor de cada contrato se obtuvo un número óptimo de 86,4 contratos. Tras el redondeo, fueron adquiridos 86 contratos, decisión que implicó dejar una fracción mínima de la cobertura expuesta al riesgo de mercado, dado que la toma de un contrato adicional habría generado sobrecostos innecesarios(Hull, 2018).

La exposición total de los contratos ascendió a 336.196.360 COP. De acuerdo con la normativa de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), la garantía inicial requerida corresponde al 6,3% del valor de la exposición total (Valores de Colombia, 2025), lo que en este caso representó 21.180.371 COP, mientras que el margen de mantenimiento fue fijado en el 50% de esa garantía inicial, equivalente a 10.590.185 COP. Tales requisitos de margen son establecidos con el propósito de reducir el riesgo de contraparte y garantizar la estabilidad del mercado de derivados(Chance & Brooks, 2020).

El nivel de apalancamiento resultante de la operación fue cercano a 16 veces, lo que refleja la capacidad de los contratos de futuros para generar una exposición significativa con un desembolso reducido de capital. Sin embargo, dicho apalancamiento incrementa el riesgo de liquidez, ya que movimientos adversos en la tasa de cambio pueden ocasionar llamadas de margen (margin calls) que obliguen a realizar nuevos aportes de garantía en periodos cortos de tiempo.

Con el uso de contratos de futuros fue asegurada la cobertura de casi el 75% de la deuda en dólares, lo que permitió:

  • Disminuir la exposición cambiaria, garantizando un nivel de TRM de referencia para los pagos en pesos.
  • Optimizar el uso del capital, debido a que la cobertura se ejecutó con un desembolso inicial bajo en comparación con el valor nocional.
  • Conservar cierto grado de flexibilidad financiera, ya que un 25% del saldo quedó descubierto, manteniendo exposición al mercado.

No obstante, la operación de cobertura implicó la asunción de riesgos adicionales asociados a la liquidez y a la volatilidad cambiaria, puesto que el mecanismo de margen no elimina por completo el riesgo, sino que lo traslada hacia la necesidad de responder oportunamente ante eventuales llamados de garantía. En este sentido, los futuros cumplen la función de mitigar la incertidumbre cambiaria, aunque no garantizan la eliminación total del riesgo(Banco de la República, 2025b; Hull, 2018).

4. Flujo de caja con rollover: Regla simple (signo del retorno trimestral)

En el flujo de caja del período comprendido entre los años 6 y 10 fueron construidos tres escenarios: trayectoria alta, baja e intermedia. Cada escenario fue diseñado para reflejar cómo las liquidaciones y reposiciones de contratos (rollover) impactaron la posición de cobertura. Como criterio para el cambio de posición, fue utilizado el signo del retorno acumulado en el trimestre: cuando el retorno resultó positivo, la posición fue mantenida en largo; mientras que, en caso de ser negativo, la posición fue ajustada a corto. Esta regla sencilla permitió que la estrategia mantuviera consistencia y que, al mismo tiempo, la toma de decisiones fuera disciplinada. La gestión activa del rollover reflejó las expectativas de mercado y demostró cómo un criterio claro y objetivo puede diferenciar entre la cobertura del riesgo y el aprovechamiento de oportunidades especulativas en el largo plazo (Banco de la República, 2025a; Valores de Colombia, 2025).

El flujo de caja estructurado para los futuros TRX con datos de la Bolsa de Valores de Colombia fue diseñado aplicando una estrategia de rollover que ajusta posiciones de manera trimestral de acuerdo con el signo del retorno acumulado. Cuando el retorno fue positivo, las posiciones largas fueron mantenidas para aprovechar alzas esperadas en la TRM; mientras que, en caso de ser negativo, las posiciones fueron cambiadas a cortas para capitalizar las bajas. Esta metodología fue aplicada durante cuatro años (del 6 al 10), con un criterio que reflejó las expectativas de mercado y permitió diferenciar entre la cobertura del riesgo y el aprovechamiento de oportunidades especulativas (Chance & Brooks, 2020; Hull, 2018).

Escenario 1: Trayectoria alta

En la trayectoria alta, los retornos acumulados positivos iniciales sostuvieron posiciones largas con ganancias tempranas en las liquidaciones trimestrales. Sin embargo, retornos negativos posteriores desencadenaron varios margin calls en el año 8, que exigieron la reinversión de capital. El resultado final fue una pérdida neta de COP 62.627.723,01, acompañada de un aporte adicional de COP 70.723.162,82 para mantener la inversión. Este escenario fue identificado como el más desfavorable, al evidenciar los riesgos de un apalancamiento elevado en mercados alcistas. Se sugiere que, bajo estas condiciones, sean establecidos umbrales de retorno más estrictos para reducir la probabilidad de nuevos llamados de margen.

Escenario 2: Trayectoria intermedia

En la trayectoria media, la estrategia alternó posiciones largas en trimestres con retornos positivos y cortas en trimestres con retornos negativos, obteniéndose una ganancia neta de COP 77.981.172,55 en las liquidaciones. Este escenario permitió evidenciar que la regla de rollover funcionó de manera efectiva bajo condiciones moderadas, siempre que la gestión se mantuviera disciplinada.

Escenario 3: Trayectoria baja

En la trayectoria baja, los retornos acumulados positivos se mantuvieron de forma consistente, sin registrarse pérdidas ni necesidad de aportar fondos adicionales. Con ello, fue posible sostener posiciones largas estables a lo largo del horizonte de análisis, lo que generó la mayor ganancia neta, equivalente a COP 137.340.767,82 en las liquidaciones. Este escenario fue consolidado como el más favorable, en razón a su solidez y rentabilidad (James et al., 2012).

En conclusión, la comparación de los tres escenarios durante los 48 meses analizados permitió evidenciar que la trayectoria baja ofreció la mayor estabilidad y ganancia, seguida por la media, con un desempeño positivo aunque menor. La trayectoria alta reflejó pérdidas significativas derivadas de la exigencia de recursos adicionales. Estos resultados confirmaron que los futuros TRX constituyen una herramienta efectiva para capitalizar movimientos de la TRM en escenarios favorables. Sin embargo, en trayectorias alcistas volátiles se recomienda complementar la estrategia con indicadores adicionales de la BVC, como el volumen de negociación, a fin de optimizar las decisiones y mitigar riesgos (Datos Abiertos Colombia, 2025; Valores de Colombia, 2025).

5. Comparación crédito vs cobertura

Al realizar la comparación entre el comportamiento del crédito y la cobertura mediante futuros TRX durante el período comprendido entre los años 6 y 10, se evidenció que la estrategia de cobertura permitió mitigar parcialmente el costo de la deuda frente a escenarios de depreciación del peso colombiano. Sin embargo, los resultados fueron heterogéneos entre trayectorias, dependiendo de la magnitud de los retornos y de la estabilidad en el mercado cambiario (Hull, 2018; Valores de Colombia, 2025).

Escenario 1: Trayectoria alta

En la trayectoria alta, el total de cuotas ascendió a $298.507.589, de las cuales solo $96.475.407 fueron cubiertas, quedando $202.032.181 sin protección. A pesar de haberse generado $49.170.305 en ganancias extra, estas se vieron ampliamente superadas por $208.273.435 en pérdidas adicionales. El porcentaje de cobertura alcanzó únicamente el 32,32%, con tan solo 7 meses totalmente cubiertos. Las gráficas muestran que en la mayoría de los meses los futuros lograron cubrir solo una fracción de la cuota, obligando a que la diferencia (barras rojas) se financiara con recursos propios de los inversionistas. Este escenario fue el más desfavorable, puesto que la alta dependencia de aportes externos y el bajo nivel de cobertura lo consolidan como una estrategia ineficaz bajo condiciones alcistas extremas de la TRM (Banco de la República, 2025b; Research, 2025).

Escenario 2: Trayectoria intermedia

En la trayectoria intermedia, el monto total de las cuotas fue de $251.194.383, con $119.649.796 cubiertos y $131.544.587 sin cobertura. Las ganancias adicionales ascendieron a $81.873.885, mientras que las pérdidas sumaron $91.420.632. El nivel de cobertura fue del 47,63%, con 16 meses protegidos. Este escenario reflejó un balance más estable: aunque la cobertura fue parcial en algunos trimestres, los futuros contribuyeron de manera significativa a reducir la exposición al riesgo cambiario, aliviando la carga de las cuotas y disminuyendo la necesidad de recursos propios. La disciplina en el rollover trimestral y la adaptación de la posición según el signo del retorno resultaron fundamentales para mantener esta estabilidad (Chance & Brooks, 2020).

Escenario 3: Trayectoria baja

En la trayectoria baja, el valor de las cuotas fue de $191.429.417, de las cuales $108.553.884 fueron cubiertas y $82.875.533 quedaron expuestas. En este caso, las ganancias extra se elevaron a $140.690.549, mientras que las pérdidas se limitaron a $88.870.174, alcanzándose así el mayor porcentaje de cobertura (56,71%) y 19 meses totalmente protegidos. Las gráficas confirman que en este escenario la cuota ajustada se mantuvo muy cercana a la cuota original, y en varios períodos la cobertura fue total, reduciendo la dependencia de capital adicional. Este escenario se consolidó como el más favorable, al lograr un balance eficiente entre cobertura, estabilidad de pagos y rentabilidad (Analitik, 2025; James et al., 2012).

En conclusión, la comparación de los tres escenarios evidencia que, si bien los futuros TRX constituyeron una herramienta efectiva de cobertura cambiaria, su éxito dependió de la trayectoria del mercado. La trayectoria baja representó el mejor desempeño al combinar mayor estabilidad y menor necesidad de aportes adicionales; la trayectoria intermedia mostró un punto medio aceptable, mientras que la trayectoria alta reflejó los riesgos de liquidez y pérdidas derivadas del apalancamiento excesivo y de la volatilidad en mercados alcistas. Estos hallazgos sugieren que, para optimizar la cobertura de deuda en moneda extranjera, resulta indispensable complementar la estrategia con indicadores de mercado como el volumen de negociación y las expectativas de TRM publicadas por la BVC y analistas especializados (República, 2025; Union, 2025b; Valores de Colombia, 2025).

Referencias

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Banco de la República. (2025a). Glosario: Tasa representativa del mercado (TRM). https://www.banrep.gov.co/es/glosario/tasa-cambio-trm
Banco de la República. (2025b). Informe de política monetaria. https://www.banrep.gov.co/es/borrador-789
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Bank, U. P. (2025). Equipment financing. https://www.unitedprairiebank.com/equipment-financing
Chance, D. M., & Brooks, R. (2020). An introduction to derivatives and risk management (10th ed.). Cengage Learning.
Datos Abiertos Colombia. (2025). Tasa de cambio representativa del mercado - histórico [Dataset]. https://www.datos.gov.co/Econom-a-y-Finanzas/Tasa-de-Cambio-Representativa-del-Mercado-Historic/mcec-87by
DolarHoy. (2025). Histórico diario de la TRM en colombia. https://www.dolarhoy.com.co/historico/
Hull, J. C. (2018). Options, futures, and other derivatives (10th ed.). Pearson.
James, J., Marsh, I. W., & Sarno, L. (2012). Handbook of exchange rates. John Wiley & Sons. https://doi.org/10.1002/9781118445785
Kloeden, P. E., & Platen, E. (1992). Numerical solution of stochastic differential equations. Springer. https://doi.org/10.1007/978-3-662-12616-5
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