El salario acumulado durante nueve meses del periodo académico 2008-2009 para profesores asistentes, profesores asociados y profesores titulares en una universidad de los Estados Unidos fue recopilado como parte de un esfuerzo continuo de la administración universitaria por monitorear posibles diferencias salariales entre miembros masculinos y femeninos del cuerpo docente. El objetivo de este análisis es determinar si existen diferencias significativas en la asignación salarial de los docentes según su género. Para ello, se utilizó la base de datos proporcionada, y el procesamiento y análisis exploratorio de los datos se realizaron utilizando el software estadístico R.
En primer lugar, se presentan los resultados sobre la posible diferencia salarial entre los docentes (diagramas boxplot y prueba de significancia estadística). Una vez identificada dicha diferencia, se analiza si esta condición está relacionada con el género de los docentes. Es importante señalar que las diferencias salariales también pueden estar influenciadas por la experiencia del docente. Por lo tanto, se llevará a cabo un análisis adicional considerando el año en que cada docente obtuvo su título de doctorado y los años de servicio en la institución.
La Figura 1 presenta el diagrama boxplot para los salarios de cada genero de profesores. El análisis gráfico mediante boxplot muestra una diferencia en la distribución de salarios por género. En primer lugar, los valores representados por la caja —que indican el rango intercuartílico (Q1 a Q3)— son más altos en el grupo de los hombres en comparación con el de las mujeres. Esto sugiere que los profesores hombres no solo tienden a tener salarios más altos, sino también una mayor dispersión en los mismos.
Además, se observa que la mediana salarial en el grupo de las mujeres es inferior a la de los hombres, lo que refuerza la presencia de una brecha salarial por género. En términos de promedios, el salario medio de las mujeres fue de 101,002.4 USD, mientras que el de los hombres alcanzó los 115,090.4 USD.
Adicionalmente, se realizó una prueba t para comparar los salarios
promedio entre hombres y mujeres en la muestra. El resultado de la
prueba t (t = -3,16, p = 0,0027) indica que esta diferencia es
estadísticamente significativa al nivel del 5%, por lo que se evidencia
una diferencia salarial entre hombres y mujeres.El intervalo de
confianza del 95% para la diferencia entre medias va desde -23,037,92
hasta -5,138,10, lo cual no incluye el 0, reafirmando la existencia de
una brecha salarial.
En este análisis se estimó el promedio de años de servicio de hombres y mujeres (ver Tabla 1). Se encontró que los hombres, en promedio, tienen 18,3 años de servicio, mientras que las mujeres registran un promedio de 11,6 años. Por otro lado, el promedio de los años desde la obtención del doctorado fue de 22,9 años para los hombres y 16,5 años para las mujeres.
Las Figuras 2 y 3 muestran el comportamiento de estas dos variables por género: años desde el doctorado y años de servicio, respectivamente. En cuanto a los años de servicio (Figura 3), se observa que los hombres presentan valores más elevados, tanto en la mediana como en el rango intercuartílico, en comparación con las mujeres. Esto sugiere una mayor experiencia acumulada en el grupo masculino. Estas diferencias en la trayectoria académica podrían estar asociadas, al menos en parte, con las diferencias salariales observadas, lo que indica la necesidad de considerar estos factores al evaluar la equidad salarial por género.
De manera similar a los años de servicio, también se observan diferencias sustanciales en los años transcurridos desde la obtención del doctorado entre hombres y mujeres (ver Tabla 1). Esta diferencia sugiere que los hombres tienden a haber iniciado su carrera académica con mayor antelación, lo cual podría traducirse en una trayectoria más larga dentro del ámbito universitario. La Figura 1 ilustra esta diferencia, donde se aprecia que los hombres no solo presentan una mediana más alta en los años desde el doctorado, sino también una mayor dispersión en los valores, con casos que superan los 50 años. En contraste, las mujeres tienen una distribución más concentrada hacia valores menores, lo que indica que una proporción significativa de ellas ha ingresado a la carrera académica en fechas más recientes (valores máximos de 39 años).
| Sexo | Media Servicio | Mediana Servicio | Desv. Estándar Servicio | Mínimo Servicio | Máximo Servicio | Media Doctorado | Mediana Doctorado | Desv. Estándar Doctorado | Mínimo Doctorado | Máximo Doctorado |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Female | 11.56410 | 10 | 8.813252 | 0 | 36 | 16.51282 | 17 | 9.784176 | 2 | 39 |
| Male | 18.27374 | 18 | 13.226234 | 0 | 60 | 22.94693 | 22 | 13.036470 | 1 | 56 |
La Figura 4 presenta la distribución del rango académico de los docentes según su género. Se observa que, entre los profesores hombres, el 69,3% se encuentra en la categoría de profesor titular (Prof), mientras que en las mujeres este porcentaje es considerablemente menor, con un 46,2%. Por otro lado, las mujeres presentan una mayor proporción en los rangos de Asistente (AsstProf) y Asociado (AssocProf) que los hombres (Ver Tabla 2). Estas diferencias advierten una mayor participación de los hombres en uno de los rangos académicos más altos en la docencia, lo cual podría estar también relacionado con las diferencias salariales descritas en el apartado anterior.
| Sexo | Rango | Cantidad | Porcentaje (%) |
|---|---|---|---|
| Female | AssocProf | 10 | 25.6 |
| Female | AsstProf | 11 | 28.2 |
| Female | Prof | 18 | 46.2 |
| Male | AssocProf | 54 | 15.1 |
| Male | AsstProf | 56 | 15.6 |
| Male | Prof | 248 | 69.3 |
Para explicar las diferencias observadas, se empleó una regresión lineal múltiple donde se articularon las siguientes variables: i. Sex, género; ii. yrs.since.phd, años desde la obtención del doctorado; iii. yrs.service, años de servicio; iv. Rank, categoría académica; v. Discipline, tipo de disciplina (teórica y aplicada). Como variable dependiente se estableció Salary la cual indica el salario de nueve meses en dólares. Para esto se plantea la siguiente ecuación:
salary=B_0+B_1 (sexMale)+B_2 (yrs.since.phd)+B_3 (yrs.service)+B_4 (rank)+B_5 (discipline)+e_1
Este enfoque permite estimar el efecto parcial de cada variable sobre el salario, controlando por las demás. Para esto se empleó la siguiente indicación en el script desarrollado en R en el marco del presente trabajo (Anexo 1). modelo <- lm(salary ~ sex + yrs.since.phd + yrs.service + rank + discipline, data = datos) summary(modelo)
La Tabla 3 presenta un resumen de las variables incluidas en el modelo de regresión lineal. De acuerdo con los resultados, se observa que la variable yrs.since.phd, que representa los años transcurridos desde la obtención del doctorado, tiene una relación positiva y estadísticamente significativa con el salario (coeficiente = 535.1; p = 0,02698). Esto indica que, en promedio, por cada año adicional desde el doctorado, el salario incrementa en 535,1 USD, manteniéndose constantes las demás variables.
| Termino | Estimacion | Error Estandar | Estadistico t | Valor p |
|---|---|---|---|---|
| (Intercept) | 78862.82 | 4990.33 | 15.80 | 0.0000 |
| sexMale | 4783.49 | 3858.67 | 1.24 | 0.2158 |
| yrs.since.phd | 535.06 | 240.99 | 2.22 | 0.0270 |
| yrs.service | -489.52 | 211.94 | -2.31 | 0.0214 |
| rankAsstProf | -12907.59 | 4145.28 | -3.11 | 0.0020 |
| rankProf | 32158.41 | 3540.65 | 9.08 | 0.0000 |
| disciplineB | 14417.63 | 2342.88 | 6.15 | 0.0000 |
Por su parte, la variable yrs.service mostró un coeficiente negativo (−489,5; p = 0,02143), lo que sugiere una posible colinealidad parcial con los años desde el doctorado, ya que ambas variables están altamente correlacionadas. Estos hallazgos son consistentes con el análisis descriptivo previo, donde se evidenció que los hombres tienen, en promedio, más años desde el doctorado (22,9) y más años de servicio (18,3) que las mujeres (16,5 y 11,6, respectivamente). En cuanto al género, la variable sexMale presentó un coeficiente positivo (4,783.5), lo que indica que los hombres tienden a tener salarios más altos que las mujeres. No obstante, esta diferencia no es estadísticamente significativa (p = 0.2158) una vez se controlan otras variables como la experiencia y el rango académico. Esto sugiere que las diferencias salariales observadas se deben, en gran medida, a factores asociados con la trayectoria académica y no exclusivamente al género.
Adicionalmente, se identificó que el tipo de disciplina también influye: los docentes que se desempeñan en áreas aplicadas perciben salarios más altos que aquellos dedicados a disciplinas teóricas (p=1,88e-09).
A partir de los resultados obtenidos se concluye que las diferencias salariales para profesores asistentes, profesores asociados y profesores titulares en una universidad de los Estados Unidos tienen una correlación positiva con aspectos como los años desde el doctorado y de servicio, lo cual indica que los docentes que perciben mayores salarios son aquellos con mayor experiencia académica. Por lo anterior, estas diferencias no son atribuibles exclusivamente al género.