La brecha salarial se refiere a la diferencia en los ingresos que perciben diferentes grupos de personas por realizar trabajos similares. Esta disparidad puede estar influenciada por factores como el género, la raza, la edad y la discapacidad, entre otros. La brecha salarial es un indicador importante de desigualdad en el mercado laboral y puede tener implicaciones significativas en la economía y la sociedad en general.
En el caso de las mujeres, la brecha salarial de género sigue siendo un desafío global. A nivel mundial, las mujeres ganan en promedio un 20% menos que los hombres1. Esta diferencia se debe a varios factores, incluyendo la segregación ocupacional, la discriminación y las responsabilidades familiares desproporcionadas que suelen asumir las mujeres2. A pesar de los avances en educación y participación laboral, las mujeres continúan enfrentando barreras significativas para alcanzar la igualdad salarial.
los hombres también se ven afectados por la brecha salarial, aunque de manera diferente. En algunos sectores, los hombres pueden recibir salarios más altos debido a la percepción de que ciertos trabajos son “masculinos” y, por lo tanto, más valiosos3. Sin embargo, esta ventaja salarial puede venir acompañada de expectativas sociales que presionan a los hombres a ser los principales proveedores económicos, lo que puede afectar su bienestar y equilibrio entre la vida laboral y personal4.
A continuación se muestra un grafico que permite ver la distribución de los salarios de la base de datos “Salaries”
Ahora se hace una comparativa que muestra la brecha entre salarios de mujeres y hombres