Diversos autores aseguran que el siglo XX perteneció a la física y a la química, pero se augura que el siglo XXI pertenecerá a la biología, ya que algunos de las innovaciones más importantes se han dado en el campo de la biotecnología (Moschini, 2001). Existen diversas interpretaciones de lo que constituye la biotecnología; sin embargo, en este trabajo seguimos la definición propuesta por la OCDE. Según esta definición, la biotecnología se refiere a la aplicación de la ciencia y la tecnología a organismos vivos, así como a sus partes, productos y modelos, con el objetivo de modificar materiales tanto vivos como no vivos para generar conocimiento, bienes y servicios (según Van Beuzekom y Arundel, OCDE, 2009). Esta definición nos permite enfocarnos exclusivamente en lo que se conoce como “biotecnología moderna o de vanguardia”, que posee características que la hacen susceptible de convertirse en procesos y productos capaces de ofrecer respuestas comerciales e innovadoras (M. A. Morales Sánchez et al., 2019; Morales Sánchez & Amaro Rosales, 2019). Por lo tanto, este trabajo se refiere a empresas biotecnológicas de vanguardia a aquellas que son innovadoras en el sector biotecnológico. El descubrimiento y la secuenciación del ADN se posiciona como uno de los eventos más destacados de la era contemporánea, al ofrecer una nueva base de conocimiento en los ámbitos científico y tecnológico con notables repercusiones en los sectores productivos convencionales (Morales Sánchez & Amaro Rosales, 2019; Villavicencio Carbajal, 2017). Desde la perspectiva de las revoluciones tecnológicas, la biotecnología, junto con otras tecnologías emergentes como la nanotecnología y la genómica, podrían representar la revolución tecnológica que permita, a través del material genético, el ADN (ácido desoxirribonucleico), recomponer el ciclo del capital productivo y lograr un crecimiento sostenido mediante la reducción de costos de materias primas o la creación de insumos biotecnológicos que puedan redefinir industrias existentes y crear nuevas. En este contexto, planteamientos de autores como Carlota Pérez (2004) han adquirido importancia para países en desarrollo, al argumentar a favor de estrategias de desarrollo basadas en la utilización y explotación de recursos naturales para el progreso tecnológico (Pérez, 2004). En el contexto de naciones como México, fomentar y avanzar en el campo de la biotecnología se vuelve esencial dada la importancia crucial que tiene en la creación de ventajas competitivas basadas en la innovación de procesos. Actualmente, en un entorno global donde el conocimiento ha sido siempre relevante, su valor se ha incrementado significativamente al convertirse en un factor productivo que impulsa cambios significativos y favorece la competitividad, siempre y cuando se traduzca en innovaciones concretas en productos o procesos. En este trabajo haremnos un muy breve abordaje a una de las posibles causas de la escasez de empresas biotecnológícas en México, ya que las probables causales pueden ser muy diversas.
La innovación tecnológica es el motor principal del desarrollo económico moderno. En la actualidad, los países con altas tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita son aquellos que han fomentado sistemáticamente actividades de mejora continua en productos y procesos. Estos cambios radicales en los métodos de producción y consumo propician una renovación constante en los procesos mediante los cuales los agentes económicos obtienen los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades de consumo, tanto finales como productivas. Además, contribuyen al diseño y la adopción de nuevos patrones institucionales de organización social, según Freeman y Pérez (1988). La biotecnología es un sector en constante innovación por lo que su desarrollo en el país es indispensable para mejorar nuestra economía, sin embargo, la innovación de este sector en México es prácticamente nula, por lo que es indispensable indagar y encontrar los motivos de este rezago. Este trabajo busca entonces determinar cuáles son las principales causas de la falta de empresas biotecnológicas de vanguardia en nuestro país.
Explorar las posibles causas del rezago en la innovación de biotecnología en México lo que origina la nula presencia de empresas de este ramo en nuestro país.
El escaso porcentaje de PIB bruto del pais invertido en investigación y desarrollo, así como la escazes de mano de obra calificada propician la falta de empresas biotecnológicas de vanguardia en nuestro país.
5.1 Biotecnología: aplicaciones e impacto
Aplicar la biología para transformar la naturaleza es una tecnología muy antigua. La fermentación de bebidas, la fabricación de quesos, e incluso la panificación son tan viejas como la humanidad y tienen como epicentro el uso de procesos biológicos (de las levaduras) como herramientas de transformación de materias primas en productos finales. Esos procesos fueron desarrollados a partir de mecanismos de prueba y error y “afinados” desde el siglo XIX con diversas técnicas (en consonancia con el desarrollo de la química). Desde luego, el conocimiento para transformar las materias primas que dan lugar al pan y vino inicialmente no llegaba a explicar el mecanismo molecular por el cual ocurre la fermentación, el simple hecho de experimentar con los tiempos, las concentraciones y las mezclas de las materias primas, era suficiente para poder disfrutar de su sabor (Friedman, 2008). Hoy en día, la producción industrial de pan y vino ha evolucionado significativamente desde los primeros intentos de fermentación de los seres humanos. El pensamiento innovador ha dado lugar a una amplia variedad de tipos y sabores de pan y vino que existen actualmente. Sin duda, este mismo enfoque seguirá generando nuevas y más diversas formas de estos productos en el futuro. Algo similar ocurrió con el desarrollo de las vacunas y de otros medicamentos de origen biológico: identificado el agente, su purificación selectiva permitía el cultivo reproductivo controlado del agente patógeno, su atenuación y con ello la generación de vacunas. En 1928 Alexander Fleming descubrió el primer antibiótico (Steinberg & Raso, 1998), la penicilina, cuando extrajo el compuesto de un moho. Muchos avances, incluidas las vacunas y los antibióticos, tuvieron lugar durante el periodo comprendido entre el final del siglo XIX y principios del siglo XX. Por otro lado, en los años 20 del siglo pasado se comenzó con la producción de productos químicos útiles por medio de procesos biológicos, cuándo Chaim Weizmann usó Clostridium acetobutylicum para convertir celulosa en butanol y acetona, este ultimo fue usado como uno de los componentes principales de los explosivos de la Primer Guerra mundial. Lo que hizo que los procesos biotecnológicos se movieran hacia el uso de excedentes agrícolas como reemplazo de importaciones o petroquímicos en la industria (Bhatia, 2018). El uso masivo de la penicilina y otros antibióticos provenientes de microorganismos durante la Segunda Guerra Mundial promovió la que la biotecnología tuviera una nueva orientación y rápida evolución ahora dirigida a la industria farmacéutica (Bhatia, 2018; Steinberg & Raso, 1998; Wield, 2013). El hito de modificar las características (de conformación y comportamiento) de los denominados “seres vivos” para fines específicos ha sido una constante en la búsqueda científica por miles de años (Bisang et al., 2009). Estos procesos son solo una fracción de lo que abarca el ámbito de la biotecnología. La descripción del funcionamiento del ADN en 1953 (Watson & Crick, 1953) marcó el inicio de una mayor comprensión de los procesos genéticos internos. A partir de entonces, las investigaciones han avanzado en la identificación de genes individuales, sus funciones asociadas, así como en las interacciones con las proteínas y otros mecanismos complejos de la biología celular. Este avance suscitó un creciente interés en la aplicación práctica de la biotecnología: la capacidad de manipular los códigos genéticos de los organismos, la posibilidad de clonación, y la identificación de cómo los genes se relacionan con características específicas, tanto estructurales como funcionales, que guían la investigación. Estos avances científicos rápidamente trascendieron lo puramente teórico en la década de los sesenta, sentando las bases para el desarrollo de nuevos productos y procesos (M. A. Morales Sánchez et al., 2019; Pérez Núñez et al., 2018) . Se define a la moderna biotecnología como la aplicación científica y tecnológica a organismos vivientes, sus partes, productos y modelos destinados a modificar organismos vivos y/o materiales aplicados a la producción de conocimientos, bienes y servicios (OECD, 2009) . Se trata de una tecnología que tiene un conjunto de principio científicos y técnicos comunes y una larga lista de especificidades técnicas aplicables a desarrollos específicos. Es una plataforma tecnológica que sirve de base para tecnologías específicas de uso concreto en actividades productivas. Existen al menos tres “avenidas” donde se producen avances sustantivos (más allá de desarrollos tan prometedores, pero aún experimentales que los hace poco previsibles en términos de su aplicación productiva): a) El uso de técnicas de biotecnología moderna para mejorar costos y desarrollar productos tradicionales. b) El “diseño de nuevas especies” a partir de incorporar -con procedimientos de cierta rigurosidad (ingeniería genética) c) La profundización científica del funcionamiento molecular, que opera como plataforma para nuevas aplicaciones.
5.2 La innovación en la biotecnología y su impacto en el desarrollo económico
La palabra “innovación” tiene su origen en el latín “innovare”, que significa modificar o cambiar cosas al introducir novedades. El pensamiento innovador es una característica natural del pensamiento humano. En la biotecnología, al igual que en todas las áreas de la ciencia, la innovación está estrechamente relacionada con la actividad y el trabajo diario de esa disciplina (Garzón Castrillón & Ibarra Mares, 2013; Morales Sánchez & Amaro Rosales, 2019). Desde la perspectiva de los estudios de la innovación y de la sociología de la ciencia, la combinación de campos tecnológicos emergentes con disciplinas científicas de reciente aparición ofrece oportunidades para impulsar avances importantes en diversas áreas. Estos avances llevan a la creación de aplicaciones novedosas que empujan los límites del conocimiento, así como a la búsqueda de soluciones para problemas sociales, económicos y ambientales. Teorías como los ciclos largos de crecimiento, las revoluciones tecnológicas y la literatura del catching up coinciden en que ser líder en el dominio de una nueva tecnología puede traer beneficios significativos. Esto se destaca como una oportunidad crucial para los países en desarrollo, ya que les permite cerrar la brecha con los países más avanzados. Un ejemplo conocido de esto es el progreso tecnológico y económico experimentado por países asiáticos a partir del desarrollo temprano de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en las últimas décadas del siglo XX (Chesbrough, 2003; Villavicencio Carbajal, 2017). El crecimiento económico y el cambio tecnológico están acompañados por lo que el economista austro-estadounidense Joseph Schumpeter denominó “destrucción creativa”, donde se sustituye lo viejo por lo nuevo (Acemoglu & Robinson, 2012). El proceso de innovación tecnológica es el principal impulso del desarrollo económico moderno. Actualmente, los países con altas tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita son aquellos que han logrado propiciar de manera sistémica actividades de mejora continua en productos y procesos de uso final y productivo; al generar eventualmente cambios radicales en los métodos de producción y de consumo (Fagerberg & Verspagen, 2002; A. Morales Sánchez, 2018). Estos cambios impulsan una renovación continua en los procesos a través de los cuales los agentes económicos obtienen los medios materiales para la satisfacción de sus necesidades de consumo (final y productivo); al contribuir además con el diseño y adopción de nuevos patrones institucionales de organización social (Castaldi & Dosi, 2009). La innovación tecnológica es el principal impulso del desarrollo económico moderno (Morales Sánchez & Amaro Rosales, 2019). Ante el surgimiento y difusión de un nuevo paradigma tecnológico en un sistema económico, las respuestas de las industrias difieren en la medida en que son capaces de explotar las trayectorias tecnológicas imperantes en ese paradigma. Tales diferencias permiten explicar tanto la subida como la caída de diferentes industrias y tecnologías (Morales Sánchez et al., 2019; Pérez Núñez et al., 2018). El paradigma de la economía basada en la ciencia y la tecnología, tiene como un excelente ejemplo a la biotecnología, ya que sitúa la innovación en entidades comerciales como start-up (nuevas empresas) y empresas derivadas de universidades, que tienen como inicio descubrimientos en investigación básica y la búsqueda de capitales para transformar esos descubrimientos en productos y servicios (Morrison & Cornips, 2012).
Se realizó investigación bibliografica buscando bases de datos para explorar dos de las posibles de la pregunta de investigación, este trabajo se enfoca en la escasez de invesrsión y en la falta de mano de obra calificada.
7.1 Mercado biotecnológico mundial
Ante la creciente relevancia de la biotecnología como impulsora potencial del crecimiento económico, surge la interrogante sobre la configuración actual del sector biotecnológico a nivel mundial. Según los datos más recientes compartidos por la OCDE, Estados Unidos se destaca como el líder en este ámbito términos del número de empresas activas, cais triplicando al segundo lugar, que es China, coomo se puede observar en la siguiente figura:
sino también por la cantidad de inversión privada que se destina a este sector anualmente como se puede ver en el aumento del mercado de la biotecnología (Figura 8) (Villavicencio Carbajal, 2017)
Se puede observar como el número de empresas del ramo biotécnologico en México, no alcanza las dos centenas, equiparandose a países con un PIB mucho menor como Hungria o Polonia. Respecto al porcentaje invertido en investigación y desarrollo, los paises desarrollados invierten al menos un 2% de su PIB, Israel incluso invierte un 4.7%, y las dos principales potencias mundiales (Estados Unidos y China), invierten un 3%. Incluso en America Latina, paises como Argentina y Costa Rica, invierten casi el 0.5%. Todo esto se puede ver en la siguiente gráfica con los ultimos datos proporcionados por cada país:
En cambio en México (resaltado en la gráfica anterior), la inversion es
del 0.32% de su PIB, prácticamente una decima parte del porcentaje que
dedican China y Estados Unidos. Haciendo un análisis a través del
tiempo, podemos observar en la siguiente gráfica, la inversión en el
país a alcanzado cómo máximo un 0.47% en el año 2010. De acuerdo con la
recien derogada Ley de Ciencia y Técnología la meta de inversión que se
buscaba era de al menos el 1%, sin embargo con la reciente reforma no se
brindo ninguna metrica como objetivo. Tambien se puede observar como en
los últimos 5 años graficados en esta figura, hubo una tendencia a
disminuir el porcentaje, sin embargo es importante recalcar que hacen
falta más datos para corroborar esta tendencia, lamentablemente el
gobierno federal no ha proporcionado más datos a organimos
internacionales.
Con las siguientes dos gráficas se observa de manera exploratoria, que parace haber una relación entre la riqueza de un país medida con el PIB per capita y la inversion en invetigación y desarrollo, en este ejemplo se observa que un pais como Corea del Sur, que a mediados del siglo pasado era un país sub-desarrollado y con baja industrialización, una vez que empezo a invertir en investigación y desaroollo para su industrialización, comenzo a volverse un país más próspero. Esto concuerda con lo escrito por muchos autores, como por ejemplo Acemoglu en su libro Por qué fracasan los paises.
7.2 ¿México tiene suficiente mano de obra calificada para las empresas biotecnológicas? De acuerdo con datos de la OCDE y la ONU, los paises con mayor número de graduados de carreras relacionadas a ciencia, técnología, ingeniería y matematicas, son China, la India y Estados Unidos, sin embargo países como Brasil y México, tienen un buen número de graduados en estas áreas, como se puede observar en las siguientes dos gráficas.
Este es un estudio exploratorio, pero con lo observado, podemos empezar a inferir algunas cosas, por una lado, parece que la falta de inversión en investigación y desarrollo si tiene un papel importante en la falta de empresas biotecnológicas en México, en cambio no parece que exista escasez de mano de obra calíficada que impida un aumento en el número de empresas biotecnológicas de vanguardia. SIn embargo, es importante resaltar que hace falta un análisis más profundo de ambas causas, así como explorar otras posibles, como la desconexion entre la investigación en instituciones educativas y la inversión privada. Por último, quiero destacar que el nearshoring puede ser un gran impulso para la economía nacional en general, pero tambien para la biotecnología, como se puede observar en la siguiente gráfica, las oportunidades de aumento en a exportaciones para México son muy grandes, es más de la mitad de lo que se espera en toda America Latina y el Caribe, por lo que es importante buscar mecanismos para utilizar esta oportunidad para el desarrollo de empresas biotécnologicas en el pais.
Acemoglu, D., & Robinson, J. (2012). ¿Por qué fracasan los países? Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza (Primera edición). Ediciones Deusto, Grupo Planeta.
Bhatia, S. (2018). History, scope and development of biotechnology. En Introduction to Pharmaceutical Biotechnology, Volume 1 (pp. 1-1-1-61). IOP Publishing. https://doi.org/10.1088/978-0-7503-1299-8ch1
Bisang, R., Campi, M., & Cesa, V. (2009). Biotecnología y desarrollo.
Blanco-Mesa, F. (2020). La ciencia de la decisión. Revista UIS Ingenierías, 19(2). https://doi.org/10.18273/revuin.v19n2-2020020
Castaldi, C., & Dosi, G. (2009). Cambio tecnológico y crecimiento económico: Algunas lecciones de pautas seculares y algunas conjeturas sobre el impacto actual de las TIC. Economía; Teoría y práctica, Especial(1), 81-129.
Chesbrough, H. W. (2003). Open Innovation. The New Imperative for Creating and Profiting from Technology (H. W. Chesbrough, Ed.; First edition). Harvard Business School Press.
Fagerberg, J., & Verspagen, B. (2002). Technology-gaps, innovation-diffusion and transformation: an evolutionary interpretation. Research Policy, 31, 1291-1304 . Friedman, Y. (2008). The Business of Biotechnology. Profit from the expanding influence of Biotechnology (3.a ed.). Logo Press.
Garzón Castrillón, M. A., & Ibarra Mares, A. (2013). Innovación empresarial, difusión, definiciones y tipología. Una revisión de literatura. Revista Dimensión Empresarial, 11(1), 45-60.
Morales Sánchez, A. (2018). Crecimiento económico e innovación tecnológica: un esbozo general sobre la situación de México en comparación con otros países miembros de la OECD. En E. Vega López (Ed.), Cambio de rumbo: desafíos económicos y sociales de México hoy (pp. 87-113). UNAM-Facultad de Economía.
Morales Sánchez, M. A., & Amaro Rosales, M. (2019). La biotecnología en México: innovación tecnológica, estrategias competitivas y contexto institucional (Primera edición). Facultad de Economía.
Morales Sánchez, M. A., Amaro Rosales, M., & Stezano Pérez, F. A. (2019). Tendencias tecnológicas en el sector biotecnológico: análisis de patentes en México y Estados Unidos. Economía Teoría y Práctica, 51. https://doi.org/10.24275/ETYPUAM/NE/512019/Morales
Morrison, M., & Cornips, L. (2012). Exploring the Role of Dedicated Online Biotechnology News Providers in the Innovation Economy. Science, Technology, & Human Values, 37(3), 262-285. https://doi.org/https://doi.org/10.1177/0162243911420581
Moschini, G. (2001). Who Wins? Economic Benefits and Costs of Biotechnology Innovations in Agriculture. Estey Journal of International Law and Trade Policy, 2(1), 93-117.
Pérez, C. (2004). Revoluciones tecnológicas y capital financiero Carlota Pérez (Primera edición). Siglo XXI editores. www.carlotaperez.org
Pérez Núñez, S. M., Mungaray Moctezuma, A. B., & López-Leyva, S. (2018). Explorando un marco de referencia para la caracterización de bioempresas del sector acuícola en Baja California. Entreciencias: Diálogos en la Sociedad del Conocimiento, 6(18). https://doi.org/10.22201/enesl.20078064e.2018.18.64010
Pisano, G. P. (2010). The Evolution of Science-Based Business: Innovating How We Innovate (19; 2).
ProMéxico. (2014). Biotecnología.
Steinberg, F. M., & Raso, J. (1998). Biotech Pharmaceuticals and Biotherapy: An Overview. J Pharm Pharmaceut Sci (www.ualberta.ca/~csps), 1(2), 48-59. www.ualberta.ca/~csps